Rumbo a las urnas en la provincia: "liberen al votante"

Cada vez más cerca de tener que votar, es difícil que la campaña cambie. La falta de debate serio de los problemas de los mendocinos parece ser adrede. A nadie le importa plantear ideas realizables y creíbles. No están en la agenda temas estratégicos

Las elecciones están ahí. A 12 días. Y lo que va en aumento es la incertidumbre. Tanto que los mismos encuestadores que dan sus números lo hacen con mesura, hasta con timidez. Nadie puede asegurarse un triunfo porque la polarización está consolidada pero no entre Roberto Iglesias y Paco Pérez, sino entre los efectos "corte de boleta" y "arrastre". Y en el medio Luis Rosales intenta demostrar cuánto mendocino es haciéndo notar esa condición de forma exasperante.

Sin ideas y sin propuestas

Por eso para aquel que tiene como tarea seguir el proceso preelectoral debe sentir cierto alivio la proximidad del día de votación. Todo se ha transformado tedioso y previsible. No hay sorpresas, desde el punto de vista del marketing electoral ni mucho menos desde el costado más importante para el votante que son las propuestas estratégicas del gobierno próximo.

Este último punto es central, ya que al inicio de este último tramo de la campaña el único movimiento estratégico se produjo para que justamente no pasara nada que representara un peligro en el camino proselitista, en este caso para el oficialismo. Aquel suceso que sacudió el tablero político e hizo notar las diferencias en el mismo gobierno tenía como ganancia el posterior paso tranquilo de Paco Pérez hacia la recta final. De tal modo que la única preocupación es controlar que su directo competidor no crezca en demasía hasta la última semana antes del 23 octubre.

El escollo que representó para el peronismo gobernante la minería fue sorteado por el mismo sector renunciando a uno de los planes de gobierno sin dar debate profundo cuando un proyecto minero se había convertido en un emblema oficial y en un ícono a derribar por parte de la oposición empujada por el movimiento ambientalista con mucho poder de movilización. Es decir que el PJ declinó una bandera (aunque heredada del gobierno radical) para mantenerse en el poder.

Ese fue el último tratamiento sobre una problemática profunda que le interesa a Mendoza con vistas al futuro. Ningún candidato, excepto alguna expresión de izquierda, ha intentado exponer una idea sobre aristas centrales para la provincia como es energía o recursos naturales y/o humanos.

Es decir, por ejemplo: nadie tiene en agenda discutir una idea sobre el manejo del petróleo o del agua, o en otro terreno, cómo se administrará el Estado para satisfacer la demanda de más servicios públicos (entre los que se incluye el servicio de seguridad pública, por supuesto).
Pero nada de eso se verá en lo que resta de la campaña y sólo, es posible que el PD busque a través de su candidato, todavía le quede algún golpe de efecto que le permita generar la atención del votante para seguir intentando meterse como cuña entre los dos principales candidatos y debilitar a alguno de ellos, en primera instancia al radicalismo, si fuera posible.

El spot de Rosales y la memoria

El último intento ganso estuvo técnicamente bien diseñado, Rosales y su socio el norteamericano Dick Morris son expertos en estas lides. Pero ambos no tuvieron en cuenta el momento circunstancial. La semana pasada el clima político-social provincial quedó marcado por el fallo judicial histórico contra el grupo de represores de la dictadura por crímenes de lesa humanidad. Varios de ellos eran policías que formaban parte del aparato represor que dejó huellas profundas dentro de la fuerza de seguridad hasta bien entrada la etapa democrática, una de las características fue la acción marginal del uso de la fuerza pública que generó otros hechos como desapariciones forzadas como los casos de los albañiles Garrido y Baigorria (1990) o del joven Guardatti (1992). Hasta que otro grupo de policías asesinaron al estudiante bonaerense Sebastián Bordón ocurrido el 12 de octubre de 1997, es decir hace 14 años, en San Rafael. Aquel episodio fue una bisagra para el gobierno de Arturo Lafalla.

La resolución de aquel crimen puso en el tapete a la incipiente figura de Alejandro Cazabán y lo convirtió en subsecretario de Gobierno. Hoy Cazabán es uno de los hombres más fuertes del gobierno de Celso Jaque que está por terminar. Un año después de la muerte violenta del chico Bordón se produjo la revuelta policial que dejó a la provincia al borde del caos. Fue el 20 de octubre de 1998 cuando unos 200 policías armados protestaron en la Legislatura pidiendo mejoras salariales y más garantías para combatir a la delincuencia que para ese entonces ya crecía fenomenalmente. Maniatarse las manos con las esposas fue una manera de protestar que mostraron aquellos policías sublevados.

Aquel capítulo de fin del siglo pasado de la historia mendocina aún es recordado como una semana de locura policial. Allí se pudo ver lo que eran capaz de hacer los uniformados que tenían como escuela la policía dura criada por oficial de la Fuerza Aérea, Santuccione quien comandó a la fuerza como parte del aparato represor de los ’70. Aquella revuelta policial generó dos meses después la reforma total del sistema de seguridad que entre otras transformaciones desmanteló el esquema de mando poniendo a un civil a cargo del servicio. Aquel plan de reforma lo lideró Lafalla con el apoyo de los partidos políticos mayoritarios representados por el radical José Genoud y el demócrata Carlos Balter y lo convirtió a Cazabán en el innovador ministro de Justicia y Seguridad.

Por eso, a 13 años de aquel proceso reformador, el spot de Rosales parece anacrónico desde lo simbólico hasta el mensaje explícito del potencial gobernador que encarna en la filmación el mismo candidato que hace gala de sus dotes actorales. La imagen de la liberación de un grupo de policías esposados por parte de quien hace de gobernador y la orden que el supuesto mandatario le da a los uniformados de "proteger" a los mendocinos es una imagen deprimente y hasta ingenua. Es como mostrar a cualquier nostálgico que añora el llamado proceso de reconstrucción nacional y que piensa que las fuerzas armadas deben volver al poder. Eso, hoy por hoy, es una etapa superada por la misma sociedad y le corresponde al poder político refrendar o corregir el rumbo del país y de la provincia. Desde este punto de vista, el spot ganso atrasa y parece ser un error de cálculo del equipo de campaña de Rosales aunque él mismo haya aceptado que se trata de golpe pero que traduce el pedido popular de "más mano dura". En el peor de los casos se trató de un falso diagnóstico del electorado mendocino hecho por Morris o Rosales, de ser así entonces nos han subestimado como votantes.

La carpa recibe a Miguel y a Amado

A todo esto, la carpa del circo de la campaña donde nuevos y antiguos actores estarán presentes como trofeos exitosos. Aquí estarán justamente para apuntalar a Rosales el cómico santafecino Miguel Del Sel y el secretario porteño de Seguridad. También vendrá para sostener a Paco Pérez el "star" Amado Boudou que promete toques y zapadas rockeras y caravana motoquera. Nada más pasará y como se ha dicho, todos estamos atrapados entre el corte y el arrastre. Por eso el pedido que parece estéril es liberen al votante, pero para que eso suceda hay que darle información e ideas productos del debate político. Pero viendo como están las cosas es difícil que el chancho vuele.

Opiniones (0)
21 de agosto de 2017 | 16:45
1
ERROR
21 de agosto de 2017 | 16:45
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes