Don "Tito" Chimeno, un entrañable personaje sanrafaelino

Lleno de plenitud y vitalidad, Don Tito Chimeno es un querido personaje que acompañó el crecimiento de San Rafael. A sus 90 años su memoria está intacta y goza de un carisma pocas veces visto. Dialogamos con él sobre su presente y sus recuerdos de vida.

Reflejar la historia de nuestro departamento en su mes aniversario es hacer un repaso por los hombres que honraron y forjaron lo que actualmente es San Rafael y sin lugar a dudas uno de esos pioneros fue Don Tito Chimeno.



Nacido en Rama Caída allá por el año 1921 bajo el nombre de Erminio Chimeno, es el anteúltimo de 12 hermanos. Amablemente recibió a Mediamza.com en su casa y nos contó con lujo de detalles, parte de su vida. “Hasta los 18 años yo tuve un nombre pero luego me enteré que estaba inscripto con otro. Todo lo supe cuando me enrolé para el servicio militar voluntario” cuenta animadamente. La decisión de sus padres era llamarlo Erminio pero como en esa época no todos los nombres eran aceptados, en el Registro lo anotaron como Waldino en vez de Erminio pero “como mi padre era analfabeto y no le dieron ningún certificado nunca nos enteramos que tenía otro nombre. Todo salió a la luz cuando fui al servicio militar. Allí luego de un largo periplo que tuvo que hacer mi padre, nos entremos que estaba anotado de ese modo” dijo Don Tito a modo de anécdota jocosa.


Waldino “Tito” Chimeno sabe de trabajo forzoso. Desde muy chico ayudó a su padre en la economía familiar pero también supo valorar la oportunidad que le dieron de poder estudiar. “Venía a caballo todos los días desde Rama Caída hasta la escuela Villa 25 de Mayo. De familia humilde pero trabajadora como dice él, la vida lo encontró a los 17 años manejando un camión con en el que hacía fletes con cargamentos de papa.


Su paso por la actividad económica departamental fue fructífera. En su adolescencia fue la mano derecha de su padre en la Destilería “La Castellana” propiedad de su padre, en la que fabricaban anisados y grapas. El acopio de alcohol estaba instalado en la esquina de Buenos Aires y Rivadavia, actual sede del Obispado. Luego continuó con los cargamentos de papas, fue integrante de la Cooperativa San Rafael, también trabajó en Giol y La Colina. “Fui el primer exportador de mosto a Japón, puse en marcha La Colina y luego ya de casado me dediqué a estar en la cochería” recuerda.


Respecto de su familia aseguró, “somos todos muy unidos, trabajo y familia… no busque otra cosa porque no va a encontrar” dice orgulloso sobre su entorno familiar. A los 22 años contrajo matrimonio con Rosita Codó, hija del propietario de la Cochería homónima, quien es “el amor de su vida”, agrega. Hoy llevan casi 70 años de casados y el amor sigue intacto.  Rosita era única hija porque su papá falleció cuando ella era muy chica, entonces una vez que la madre dio el sí a Don Tito para “festejar” a su hija el romance comenzó.

No todo en la vida de Don Tito fue fácil. Debió afrontar momentos muy duros con es la pérdida de su único hijo varón pero su vitalidad y entereza, sumados al amor de su inseparable familia ayudaron a sobrellevar el dolor. En la animada charla, agregó que “su hija Manuela es un  sol, nos cuida y se preocupa todo el tiempo por ellos. Mis tres nietos, Carolina, Lorena y José Eduardo me llenan de vida y tengo dos bisnietos, que más puedo pedir” asegura con ojos llenos de emoción.


Amigo fiel y entrañable, supo compartir momentos muy felices junto a los hermanos Mercado, “Mataco” Herrero, José Mora, Ignacio Sueta, Daniel Julián y Faustino Picallo entre otros. lamenta no reunirse con ellos más seguido ya que solo lo hacen en ocasiones especiales
Recuerda el nombre de su primera maestra doña Juana Valdomera Paez, de los pioneros inmigrantes de su pueblo natal, Rama Caída y como si esto fuera poco está escribiendo un libro en donde plasma sus recuerdos. “No lo hago para que luego se venda sino para que le quede de recuerdo a mis nietos. Todavía no le puse nombre pero ya veré” añade.

Prácticamente no hay día en que no vaya a la cochería, “aunque ahora me llevan poco” dice entre risas.


A Don Tito le encanta festejar su cumpleaños. Para los 80 y 90 reunió a todas sus amistades y las agasajó con un súper almuerzo que además tiene un fin solidario, ya que no recibe regalos sino una colaboración en dinero para destinar a la escuela que lleva el nombre de su hijo.

Siempre de muy buen humor y dispuesto a conversar amigablemente, Waldino Chimeno es un querido personaje que ama San Rafael y bregó por su crecimiento.  “San Rafael es una ciudad maravillosa, la veo muy bien aunque a veces soy medio crítico de las cosas” concluye diciendo uno de los hombres más importantes del quehacer sanrafaelino.

La imagen de Eduardito, enmarcada en el frente del edificio escolar que lleva su nombre y que sostiene económicamente don Tito
Opiniones (0)
22 de octubre de 2017 | 06:14
1
ERROR
22 de octubre de 2017 | 06:14
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    18 de Octubre de 2017
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México