Iglesias escapando del "fantasma Balter"

La campaña cada vez es más provincial. El distrito de Mendoza es calificado como de dificil resolución. Un encuestador analiza el estudio de otros expertos y se anima a aconsejar al candidato radical que dé un golpe de timón en su estrategia. De otro modo, le augura un final infeliz. Mientras, el PD y el peronismo disidente esperan a Macri y se resguardan en los votos albertistas conseguidos con promesas incumplibles.

A 20 días de las elecciones, la campaña parece haber entrado en un tramo fangoso, donde, tal como lo hemos dicho, la confusión es la principal herramienta electoral.

La semana pasada ocurrió otra vez: fueron tres acontecimientos y tuvieron al candidato radical como protagonista. Uno de esos sucesos lo marcó el llamado Desafío Ciudadano de MDZ para los candidatos a gobernador que cuentan con más posibilidades de ganar, según las encuestas. La tarea resultó sencilla para los aspirantes que aceptaron la tarea de hacer una compra de víveres para un día para una familia tipo. Pero la prueba fue difícil de sortear, paradójicamente, para quien no quiso hacerlo: el radical Roberto Iglesias. El jueves 29, el mismo día en que se publicaron las novedosas entrevistas, Iglesias dio una videoconferencia y allí admitió, a su modo, que debería haber aceptado la invitación de MDZ. Por esto hubo escozor en su entorno. 

A la par se produjo el otro suceso que lo tuvo a Iglesias como protagonista, y fue impulsado desde el radicalismo mismo que empuja a la solitaria figura de Iglesias, que intentaba instalar la medición de la consultora Poliarquía que anticipaba un triunfo radical por varios puntos por encima de Francisco Paco Pérez, el candidato peronista oficialista que viaja en el aerostático de Cristina Fernández.

Evaluando a Poliarquía

En este cuadro es que la medición de Poliarquía pegó fuerte en el micromundo político del cual abrevamos los periodistas. Aunque luego del impacto se produjo el análisis más fino de la encuesta y el contexto en que fue dada. Lo primero: el estudio fue un mix de entrevistas personales y telefónicas, por lo que no produjo una simulación completa del voto. Lo segundo: llamó la atención que fuera el mismo jefe de campaña quien distribuyera los datos que trascendieron en los medios favorables para Iglesias.

Polémico y didáctico, Enrique Bollati "aconsejó" a Iglesias.

Por eso, en este escenario, y a pedido de MDZ, el conocido encuestador local Enrique Bollati, que hace mediciones para varios de los candidatos en pugna, con más frecuencia para el PJ, evaluó críticamente el trabajo de sus colegas porteños de Poliarquía.

"Tienen razón los muchachos de Poliarquía, que, entre otras cosas, cuentan con el mérito de ser una de las consultoras más serias del país y que ha tenido aciertos más que notables. Tienen razón, pero… marche preso", abrió el fuego Bollati ante la consulta.

- ¿Cómo es eso de que "marche preso"?

- Porque hay que leer entrelíneas el mensaje: "Si los votantes cortan boleta en la proporción que manifiestan en la encuesta -cerca de 35% de corte-, Iglesias no debería tener dificultades en lograr la victoria". Hay que ver lo que no dice explícitamente pero se deja entrever de los datos.

-Entonces, ¿por qué Iglesias necesita 35 puntos de corte?

- Porque (Ricardo) Alfonsín mide 7 por ciento, según Poliarquía, y el Mula necesita llegar a los 42.

- ¿Por qué necesita llegar a los 42, si Paco Pérez sólo saca el 34 por ciento con arrastre y todo, de acuerdo a casi todas las encuestas?

- Es obvio, porque Pérez no mide el 34, sino por lo menos el 40 por ciento, si no, ¿para qué Iglesias necesitaría el 42 por ciento, si con el 35 le alcanza?, ¿me explico?

- ¿El favorito es Iglesias?

- Sí, Iglesias tiene más intención de voto directa que Pérez; directa, sin medir el peso de las boletas, ¿okey? Digámoslo por la claras: si esta fuera una elección sólo a gobernador, Iglesias tendría más chances de ganar qué Pérez, ¿estamos? Pero no es una elección a gobernador, es una elección general.

- ¿Es posible conseguir 35 por ciento de corte a favor?

- Es imposible. Un voto cortado implica mínimo 5 minutos en el cuarto oscuro; luego, cuando cortaron 10 en mi mesa, la demora ya se fue a los 50 minutos. Si quisieran cortar el 33% de los 300 tipos que votan en mi mesa, 100 tipos por 5 minutos, 500 minutos, son 8 horas y fracción para que voten sólo estos 100. Nos quedan poco más de una hora y media para que votemos los otros 200. Con lista sábana es imposible conseguir 35 por ciento de corte, eso sólo se puede hacer con boleta única.

- ¿Qué deberían hacer los radicales?

- ¡Militar a Alfonsín, es claro! Si hay un 50 por ciento de gente que vota a Cristina, es que hay otro 50 que no la vota. Si consiguieran que Alfonsín sacara 20 o 22 puntos, el requisito de Iglesias bajaría a niveles razonables; ya tendría que conseguir 20 o 22 puntos de corte y no 35, lo que es humanamente imposible. Iglesias tiene una alta intención de voto, no es necesario ni militarlo; su freno es esconder bajo la alfombra a Alfonsín. ¿Y si los amigos radicales se acuerdan de que son un partido nacional y no una junta vecinal y salen a militar a "su" candidato?

- No parece posible esa sugerencia de militar por Alfonsín ahora.

- A ver: no hablemos de los peronistas; díganle a los socialistas que escondan a Binner o díganle a los demócratas que escondan a Rodríguez Saá. No los esconden, los militan…

- ¿Cuál es la conclusión entonces?

- Como van las cosas, esto parece apuntar a ser como en el 99, cuando el favorito era Balter (candidato a gobernador del PD en ese momento, favorito para las encuestas pero fue sin candidato nacional), pero la tracción de De La Rúa llevó a Iglesias al sillón de San Martín. Parecido pero exactamente al revés, ¿se entiende?

 

A falta de Alfonsín, bueno es un Cobos y la famosa pelea del Sheraton

Cobos, calificando espárragos, ha vuelto a la campaña.

El razonamiento final de Bollati parece letal y hasta inevitable. Aunque el candidato radical, a cambio de haber desdeñado la figura de Ricardito, ha sumado a Julio Cobos a la campaña. A la vez, ha reafirmado su rumbo solitario y ha pisado el acelerador con el spot publicitario con el que tiende a polarizar la elección provincial entre él y Paco Pérez, que aparece pegado a la figura del actual gobernador, quien no goza de la simpatía del electorado. Y en ese mensaje publicitario se advierten dos situaciones claras: el radicalismo tácitamente dice que ya ganó Cristina e ignora la presencia del demócrata Luis Rosales, pero sobre todo la ascendente imagen (demagógica) del puntano Alberto Rodríguez Saá.

Por otro lado, el peronismo sobreactúa su tranquilidad para contrastar ese estado de ánimo con el supuesto nerviosismo radical.

La comentada discusión callejera entre el mismo Iglesias y la diputada nacional peronista y azul Patricia Fadel fue el tercer hito semanal y que fue presenciado por la periodista Cintia Vargas, de radio Mitre. "Se encontraron en la puerta del hotel Sheraton, ambos se apartaron y hablaron en voz baja. Hasta que Iglesias comenzó a caminar hacia la calle Garibaldi y allí Fadel le gritó: 'Están nerviosos, se quejan  de los jueces y la mayoría de los jueces lo pusieron ustedes'. A esto Iglesias respondió con el mismo tono: '¿Qué te pasa? Calmate. No te pongas así. Eso demuestra que son ustedes los que están nerviosos'. Eso fue lo que pasó. Fue una ráfaga pero marcó el ánimo de ese momento", relató la periodista que narró este capítulo en su cuenta de Twitter.

Radicales y peronistas salieron luego a advertir que este período de campaña se embarrará y desde ambos costados se acusaron a modo de aviso.

Aquel cruce entre Iglesias y Fadel –impostado o no- fue la consecuencia del pedido del radicalismo frente a la Junta Electoral de que los candidatos nacionales fueran separados de los provinciales. Es decir, no sólo induciría al corte de boleta, sino que también intentó imponer ese criterio en todos los partidos y frentes participantes en esta elección.

Esa decisión política tuvo tanta repercusión a nivel nacional que hasta la influyente Beatriz Sarlo le dedicó un párrafo especial en su columna titulada Mercado de Pases, calificando la actitud de Iglesias como "espectacular". 

Esperando a Macri, se consolida el frente tras la figura de El Alberto  

Mientras tanto, en el planeta de El Alberto todo es posible desde el discurso. La situación del Partido Demócrata y sus aliados peronistas disidentes locales enancados a la nave puntana se lamentan de no contar con el tiempo y el dinero suficiente para dar una embestida de Luis Rosales que les permita terciar entre la UCR y el PJ.

De todos modos, es promisoria la mirada de los integrantes de este sector peronganso en Mendoza, porque aseguran que este armado tiene proyección más allá del domingo 23. Apuestan a la proyección de la figura de Mauricio Macri, que está diseñando una ingeniería política con vistas a 2015 con dos arietes que ya están recorriendo el país y que ya estuvieron por aquí.

Ellos son los peronistas Emilio Monzó, señalado como próximo secretario de Gobierno porteño, cargo que creará Macri cuando inicie su nuevo período, y Humberto Schiavoni, antiguo colaborador del dirigente misionero y eventual ex presidente de la Nación Ramón Puerta. Schiavoni es el actual titular de la empresa estatal Corporación Buenos Aires Sur,  que tiene como cometido el desarrollo de las zonas más postergadas de la Capital Federal. Los delegados macritas serán quienes definan las estrategias en el territorio, según trascendió desde el mismo núcleo de ahora conocido como Compromiso Federal.

Daniel Cassia y Pipo Álvarez reaparecieron esta semana.

A propósito, durante la presentación de los equipos técnicos que acompañan a Rosales se notó la reaparición de figuras que en tiempos de gobiernos radicales mostraron un perfil crítico y combativo desde esa vereda conformada por demócratas y peronistas disidentes. Así se los observó juntos, como en épocas que conformaban la Comisión Bicameral de Seguridad, a Daniel Cassia (candidato a diputado provincial) y José Pipo Álvarez, actual titular de la cooperativa eléctrica más importante del Este.

No es menor el detalle, porque ante el protagonismo de tándem Cassia-Álvarez, el PD decidió correr del escenario tan sensible como la seguridad a su histórico referente, Juan Carlos Aguinaga (ex ministro del área de Celso Jaque), y además advierte un presunto nuevo capítulo donde la problemática será puesta en medio de la campaña de parte de este sector, que fue el que apostó al extremo a sumar adhesiones prometiendo casas puntanas edificadas en Mendoza.

Una sóla mención para el cuarto en cuestión, el socialista Oscar Santarelli, que ha demostrado la calma de quien  se presenta con la opción de potenciar en Mendoza la figura de Hermes Binner, la esperanza del progresismo distante y diferenciador del kirchnerismo. Vaya una mención para el candidato socialista mendocino, que se mostró en el Desafío Ciudadano de MDZ como el más accesible y más cercano a la cotideaneidad de la compra doméstica. Lo que perceptivamente lo convierte en un candidato creíble.  

Como se ve, la confusión es lo más evidente en este tramo final de la campaña. Lo más preocupante quizá sea que nadie piensa en esclarecer las propuestas de gobierno. Para el final, sólo un aviso: a 20 días de las elecciones, ¿alguien sabe fehacientemente qué se vota en el plebiscito de la reforma de la Constitución provincial?

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21 de agosto de 2017 | 02:04
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