Historia de un sótano

Una lectora de Mediamza.com nos envía una nota, en la que rescata una historia que vale la pena recordar, porque tiene mucho que ver con la idiosincracia sanrafaelina. Entrá a la nota.

Escuchaba  en  la emisora estatal, en un conocido espacio que relata historias de nuestro pasado sanrafaelino,  la vida  de don Manuel López Martín, de condición muy humilde, que  de a poco fue cimentando un bienestar para su familia a fuerza de constancia y emprendimiento: plantó árboles, tuvo finca, tuvo hijos y nietos.También se mencionaba en la nota que, si bien no escribió un libro, dejó una obra que perpetúa su nombre : el Edificio  situado en Libertador e Hipólito Yrigoyen.

Jorge Sturfeighen, en la obra
"El Castillo Embrujado", presentada
en el Teatro Roma. Año: 1985
Ahora, la otra cara de la moneda: la historia de un actor de raza, bahiense, que se afincó en nuestra ciudad, creando, junto a otros  profesionales, un centro  fisiátrico frente a Plaza San Martín. Y que junto a ese primer centro de fisiatría, comenzó a generar otros sueños. No sólo de buena salud vive el hombre.

Porque este “ extranjero"“ que adoptó  nuestra ciudad con todo su corazón, supo que había niños en los distritos que jamás habían ido al cine, y pasó buena parte del año 1984 poniendo sus propios equipos de proyección y pantalla llevando cine gratis a los niños.

La primera obra de Teatro para Chicos, que se estrenó en el Cine Roma en noviembre de 1985, "El Castillo Embrujado" contó con un nutrido elenco; algunos sabían, otros aprendieron, otros se animaron…

Los niños sanrafaelinos nunca habían visto teatro:”creían que éramos dibujitos”- decían cuando veían las fotos en cartelera.

En aquel  entonces ,no había computadoras ni tecnología, que ni siquiera se imaginaban ; pero se crearon efectos visuales, lumínicos y sonoros, hasta un “ cuervo peludo”  ideado por un médico malargüino-que  se desplazaba de un extremo a otro de la sala, con movimiento, graznido y parpadeo de luces, que, lejos de causar temor, generaba la hilaridad de los chicos y enormes saltos en las butacas para atraparlos.

Después de eso, Sturfeighen quiso darle  una sala a San Rafael: alquiló un sótano en desuso en el edificio López Martín, donde todos limpiamos, nos llenamos de tierra y pintura, sacamos trastos, cucarachas y toda clase de insectos.

"La otra cara de la historia", en el Sótano.

Se compraron luces y modernas butacas, así como una consola de sonido e iluminación; otros dos “ Quijotes”, Carlos Olivares y Raúl Cabrera, trabajaron en el aislamiento acíustico, gradas, machiembrado, instalaciones  de escenario y vestuarios- por los que muchas veces nos entraba viento, frío, y hasta nieve, el día del debut, en otoño de 1986.

Esas instalaciones maravillaron a la eximia actriz Eloísa Cañizares, cuando vino a actuar a San Rafael.

Nuestra querida ciudad,  todavía tenía el prejuicio- que aún hoy sustentamos-“ si son de acá no sirve”; el elenco masculino, salía viernes y sábado a la noche vestidos para la obra de café concert “ La otra cara de la Historia”, a invitar a los amigos que colmaban confiterías y restaurantes,con entrada  gratis, por supuesto. Gratis para la comunidad sanrafaelina. Pero el alquiler del sótano devenido en Teatro había que afrontarlo mes a mes.

 

Así es como  se fue destruyendo el sueño de JorgeSturfeighen,  que vendió cuanto poseía: auto, finca, pertenencias valiosas; su familia tuvo que acostumbrarse a vivir muy modestamente, y una a una fueron marchitándose las ilusiones del Quijote de "La Mancha", derivando en un infarto tras otro, que se llevó su vida, porque nadie entendió la realidad de un sueño.

De una vida anecdótica, la de Jorge Sturfeighen, a muchos nos queda su recuerdo, y quizás la más paradojal de las anécdotas, que él nunca podrá contar: falleció un 29 de febrero de 1988

Un amigo cercano de Sturfeighen  vio embargada su vivienda-me refiero a Héctor Conselmo- que tardó más de un año para pagar no sólo la deuda, sino también los honorarios a los abogados del  sr. López Martín, incluso vendió su vehículo y hasta la línea telefónica.

Esa es, sencillamente, la “ Historia de un Sótano “, que no todos se animan a contar. Aunque sea una "historia para contar".

MARIA DEL CARMEN TRINIDAD

D.N.I. 4596429

Opiniones (1)
17 de agosto de 2017 | 16:28
2
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17 de agosto de 2017 | 16:28
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  1. Fascinante y triste historia pero con la enseñanza que hay que jugarse por los ideales. Lamentablemente la cultura tiene un lugar muuuyyyy chiquitito.
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