Los entretelones de la cena de los chefs 2011

El menú elegido por los políticos, la que repitió vestido, el confiado "casi intendente", las perlitas de los conductores, los que tuvieron "vergüenza ajena", el personaje inefable, una extensa galería de fotos y mucho más. Entrá en la nota, y en vez de comer, leé los bocadillos más suculentos.

El auditorio Ángel Bustelo se vistió de gala para albergar a la 14ª edición de la Noche de los Chefs. Allí, más de 1.200 personas, entre empresarios, funcionarios de gobierno, cónsules, artistas y representantes de diferentes sectores, colaboraron con la Asociación Mendocina de Esclerosis Múltiple –AMEM- y degustaron las propuestas gastronómicas preparadas por los mejores cocineros de la provincia.

Junto a sus ayudantes, los chefs elaboraron exquisitos platos en los diferentes stands y a la vista del público.

Confiado. “Por ahora estoy en la mesa de la OSEP. Pero será hasta el 9 de diciembre… porque luego, seré la cabeza de la mesa de la Municipalidad de Godoy Cruz”. El dixit pertenece a Marcelo Costa, que mostró un manifiesto aire triunfalista al conversar con MDZ Sociales.

Le damos la chance. El día de la fiesta Punto a Punto, muchos de los candidatos en las próximas elecciones de octubre participaron en una de las consignas del magazine ¿No será mucho?, que va de 9 a 13 de lunes a viernes por MDZ Radio.

La pregunta en cuestión era “¿Cuál es tu villano favorito?”. Mientras que la mayoría votó por el Pingüino y el Guasón, otros –muy predecibles- eligieron a Robin Hood (“Porque le saca a los ricos para darles a los pobres”).

Roberto Iglesias fue uno de los que no pudo contestar por desencuentros con los periodistas. “Me quedé con las ganas, así que te lo digo ahora: hubiera votado por Patán, me encanta”, comentó. Su esposa, Josefina, en tanto, opinó sobre el tema: “Para mí, es el coyote, el que persigue al correcaminos”.

Los chefs, protagonistas excluyentes de la noche.

¿Es Liz Taylor? Lo preguntó un importante empresario, a modo de piropo, a la conductora del evento. No era otra que Gisela Campos, ex reina maipucina y virreina vendimial y una de las caras de la tele local. “¡Qué bella es! No la conocía en persona”, comentó.

Comilones. El hambre, o quizás la ansiedad por probar varios platos, dieron la nota. Los más modositos probaron tres platos principales… ¡Enteros! Los cocineros no daban a basto, pero la suerte fue dispar.

¿Los platos más solicitados? Las pastas y los pescados. Fueron los stands con las filas más largas. Por el contrario, los que tenían una onda light –como el roll de verdes con almendras y guarnición con salsa rosa, de Terra Gourmet- tuvieron una noche más apacible, pues el flujo de gente fue tranquilo y menor.

“Parece que esta noche, todo el mundo dejó la dieta en el olvido. ¡Después nos quejamos de la silueta!”, comentaron algunas señoras.

Perlitas de los conductores. Coco Gras es un señor muy ocupado. Trabaja y trabaja, y por eso llegó corriendo al evento. Sin embargo, el profesionalismo del hombre no permitió que se notara el apurón.

Por otro lado, Gisela Campos se mostró preocupada porque sus zapatos no combinaban con el color de su primer atuendo. La bella maipucina lució dos vestidos de Ariel Quintana muy comentados (para algunas, eran muy bellos, y para otras… no).

El inefable Hugo Torrente fue la personalidad de la noche. En la foto, con Julia Santa María y Euge de la Reta, dos de las más divertidas.

¡Dale que se termina! El escabeche de camarones y mejillones con ali oli de cilantro, fruto de la cocina de Sheraton Mendoza Hotel, fue el primero en acabarse. ¿Será porque fue muy pedido o porque se pasaron con la austeridad?

Números. Fueron 1.200 personas. Para tener una mesa de diez comensales, las empresas pagaron $3.000. La tarjeta personal, por lo tanto, podía adquirirse a $300. Fueron 18 stands de comidas, y a cada chef se le pidió la preparación de un mínimo de 200 porciones.

La recepción estuvo a cargo de la Escuela de Gastronomía Islas Malvinas, y el postre llegó de la mano de Ferruccio Soppelsa: una cheesecake helada con frutos rojos.

Figurita repetida. Estaba preciosa. Figura excepcional, delicada belleza… ¡pero el vestido fue el que causó sensación! Uno de los comentarios de la noche fue el atuendo de la hija de un importante empresario de la construcción: es que se puso el mismo que en la cena del año pasado.

Firmeza. En cada plato había un número, del uno al dieciocho. La consigna, para poder comenzar la cena de la forma más ordenada posible, era acudir al stand correspondiente al número que fortuitamente le había tocado en suerte al comensal. Luego todos tenían libertad de repetir en los demás, a gusto y piaccere.

Por supuesto, los vivos de siempre no respetaron esto y la decisión de muchos chefs fue tajante: el que no presentaba el numerito, no recibía plato.

El Ángel Bustelo... ¡Repleto!

Una “e” de más. Cada stand tenía un cartel con el nombre del chef o la empresa de catering que servía. En el caso de Graciela Hisa –que servía una trucha con risotto de cous cous, uno de los más solicitados- podía leerse “Graciela Hiesa catering”. Un errorcito… ¿lo tiene cualquiera?

Los sorteos. Algunos de los presentes volvieron a sus casas con regalos como celulares, atuendos de Ariel Quintana y obras de arte de Sara Rosales, Fernando Jereb, Isabel Civil y Adriana Cantini. ¿El más afortunado? Pablo Torre, que se ganó una escapada a Viña del Mar para dos personas. “A la cena me invitó mi novia, Natalia Currenti, así que lo menos que puedo hacer es irme con ella”, expresó contento.

Vergüenza ajena. Dos ex ministros de Hacienda radicales se mofaron de las dotes actorales de Adrián Cerroni. “Nos hubiéramos animado a muchas cosas en la vida, pero nunca a ponernos una sotana. ¡Qué papelón!”, comentaron a propósito de la incursión en la actuación del actual ministro.

Como quinceañeros. Así de juntitos bailaron Mónica
y Aldo Ostropolsky.
Mi platillo preferido. A continuación, los platos más votados por los políticos.

Julio Cobos, César Biffi y Marcelo Costa eligieron el  dúo de carnes –cerdo y vacuna- con verduras en papillote, preparado por la troupe de Palatium 

Celso Jaque, Alejandro Pérez Hualde y Carlos López Puelles eligieron la trucha con risotto de cous cous, que llegó de la mano de Graciela Hisa.

Juan Carlos Jaliff y Rodolfo Suárez –concejal de Capital- optaron por la bondiola de cerdo laqueada del catering de Alejandro Iannizzotto.

El ministro de Gobierno de la Nación Félix González quedó encantado con la copa mediterránea de Duillo Amaro; y el senador Adolfo Bermejo se confesó admirador de Francesco Ristorante.

Enrique Vaquié votó por la trucha Atamisque, y Alejandro Gallego eligió el boeuf bourguignon de La Bourgogne.

¿El menos jugado? Roberto Iglesias. No quiso elegir uno, y dio una respuesta armada: “¡Me encantaron los 18 platos!”.

Música y baile, de cierre. De la mano de la banda de Pablo Bongiovani y su swing show fueron los responsables del cierre de la velada. Al son de la mítica New York, New York, de a poco se animaron a la pista.

¿Los primeros en bailar? Hugo Scherbowsky, Jorge Panella y Aldo Ostropolsky con sus respectivas esposas.      

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