La "otra Jacqueline Kennedy" sale a luz en grabaciones de conversaciones

El libro, titulado "Jacqueline Kennedy: Historic Conversations on Life with John F. Kennedy", de la editorial Hyperion, sale a la venta este miércoles acompañado de discos compactos que contienen las grabaciones.

Otra Jacqueline Kennedy, diferente y más compleja que la esposa glamourosa y viuda silenciosa del presidente John F. Kennedy, sale a luz esta semana con la publicación de sus conversaciones en 1964 con un historiador.

Pocos meses después del asesinato del presidente Kennedy en noviembre de 1963, su viuda mantuvo largas conversaciones con Arthur Schlesinger, quien había sido amigo y colaborador del mandatario por muchos años, y esas grabaciones no se han publicado hasta ahora.

Jacqueline Kennedy murió en 1994, a los 64 años de edad.

El libro, titulado "Jacqueline Kennedy: Historic Conversations on Life with John F. Kennedy", de la editorial Hyperion, sale a la venta este miércoles acompañado de discos compactos que contienen las grabaciones.

La combinación de texto y testimonio oral es particularmente instructiva, porque no solo captura el contenido de las declaraciones de Jacqueline sino el tono, los énfasis y aún cierta malicia irreverente en la entonces joven viuda, que mucho cuidó su imagen pública.

Asimismo, el material, que ocupa seis horas y media de grabaciones, proporciona una percepción más intima del matrimonio Kennedy en algunos de los momentos más tensos de su historia.

Cuando Estados Unidos y la Unión Soviética parecían encaminados a una guerra nuclear por la presencia de misiles soviéticos en Cuba, Jacqueline le rogó a su esposo que no la enviara a ella y a sus hijos lejos de la Casa Blanca.

En su conversación con Schlesinger, Jacqueline recordó que le había dicho a su esposo: "Por favor, no me envíes a otra parte. Si algo ocurre vamos a estar aquí a tu lado".

Meses después de la crisis de los misiles y cuando el presidente Kennedy podía ya jactarse de haber salido airoso de su confrontación con Moscú, un día dijo, según su viuda: "Bueno, si alguien va a matarme, éste sería el momento para hacerlo".

Según el testimonio grabado de Jacqueline, poco antes de que fuera asesinado en Dallas, Kennedy había empezado a planificar su campaña para la reelección en 1964, y tenía pensada una visita a la Unión Soviética, sin precedentes.

Con miras a las elecciones de 1964, Kennedy especulaba que preferiría a otra persona como vicepresidente en lugar de Lyndon B. Johnson.

A Kennedy "no le gustaba la idea de que Johnson fuese a llegar a la presidencia, porque le preocupaba lo que haría al país", según Jacqueline.

A pesar de que estos materiales revelan una intervención de Jacqueline en la carrera política de su esposo mucho más intensa y profunda que lo sabido hasta ahora por los historiadores, la viuda tenía ideas muy definidas acerca del papel de las mujeres en la vida pública.

"Creo que las mujeres jamás deberían meterse en la política", señaló Jacqueline Kennedy en una conversación grabada. "Simplemente, no somos aptas para eso".
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