"Como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie"

Esta frase de una de las estrofas de la canción "Resistiré", es la mejor manera de definir el temperamento de David García, el dueño de la verdulería de 9 de Julio y Entre Ríos que el pasado viernes se incendió por completo. No pasaron ni 24 horas del siniestro, que el muchacho, de 28 años, “sacó” los cajones a la calle y volvió a empezar. Conocé su historia, en esta nota.

“Lo que a mí me hicieron con tanto odio estos malvivientes, yo lo voy a usar y duplicar con mucho amor”. Esa fue la frase que David García –dueño junto a su esposa de la verdulería que prendieron fuego el pasado viernes-, pidió que no dejáramos afuera en la nota. Luego del episodio que lo despojó de todo, David no dejó pasar si quiera 24 horas desde que ocurrió el incendio que volvió a montar su verdulería.
 
Con los 750 pesos que tenía guardados, y con la ayuda de su suegro, que es quien le trae desde Mendoza los cajones con verdura, el muchacho de apenas 28 años pero de fuerte  temperamento, “sacó” los cajones a la orilla de la avenida, montó un toldo, y plantó el cartel que llamó la atención de todos: “Abierto”.

Así, del mismo modo que cuando David empezó, hace más de tres años, cuando puso cuatro cajones de durazno en calle Coronel Suárez y avenida 9 de Julio. Otra vez desde el inicio: “así como empecé, hoy estoy de vuelta con cajones a la orilla de la calle”, dice. Pero el tiempo pasó desde aquella vez, y las oportunidades se fueron presentando.

 
David nació en General Gutiérrez, del departamento de Maipú.  Su papá, empleado bancario, y su mamá, encargada durante muchos años de un geriátrico. Cuando sus padres se divorciaron, él la siguió a su mamá, que se trasladó a esta ciudad en el 2005. En aquel entonces David estudiaba abogacía –cursó hasta tercer año-, pero se vio obligado a dejar tras ese disgusto familiar.

Ya en San Rafael conoció a quien ahora es su esposa, Julia Salinas, con quien tuvo dos hijos: Nicolás, de 4 años, y Santiago, de 2 años. De ellos nace, en gran parte, toda su voluntad para seguir adelante: “tengo una familia que sustentar y mis hijos necesitan crecer, a si que no puedo bajar los brazos”, había dicho ni bien empezábamos la entrevista.

David sabe el día exacto que abrió por primera vez la verdulería que el viernes se la llevó el fuego: el 25 de mayo de 2009. “Yo mismo y mi señora montamos el negocio, pero antes tuvimos que limpiar el terreno. Después de un año de ahorro, la inversión la hicimos en la verdulería: invertí en poner el techo, en el piso de ladrillos. Y del día a la mañana, nada”, dice el muchacho.

El viernes pasado, no hubo medio de comunicación que dejara pasar la noticia: «Se incendió la verdulería de Entre Ríos y 9 de Julio», había titulado este diario. La ciudad entera supo del siniestro que dejó pérdidas totales y así empezó el fenómeno solidario. David empezó a recibir sobres con dinero –algunos con 10, otros con 20 pesos-, que provenían de vecinos y clientes que decidieron “darle un mano”. Inclusive, un grupo de madres que sus hijos integran una banda de rock, que actuó el sábado en una plaza, aprovechó la oportunidad para juntar dinero y ayudar a David y su señora.

“Yo no me esperaba una respuesta tan masiva. Sí esperaba que la gente lo entendiera, pero esto es increíble. Hay gente que, al pasar en auto por la avenida, me ha tocado bocina y me ha dicho: “fuerza”. La verdad estoy anonadado por la reacción de la gente”, contó David al borde de emocionarse.

La entrevista concluye, pero antes preguntamos a David si quería agregar algo. Su respuesta no son sólo palabras, porque lo que dice, se ve: el terreno otra vez limpio, y el negocio abierto. “Este no es el modo de caer, asi que voy a salir adelante”. 
Opiniones (1)
23 de agosto de 2017 | 01:35
2
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23 de agosto de 2017 | 01:35
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  1. David, así se hace Patria, sos un ejemplo de vida y deseos de hacerle frente a la adversidad. Son muchos los que debieran imitarte. ¡¡ ADELANTE Y SUERTE!!!!!
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