Equilibro perfecto entre modernismo de antaño y vanguardia actual

Bajo estas premisas, un hotel de Barcelona amplió y restauró dos de sus pisos. Las nuevas habitaciones se presentan con un cuidado interiorismo que mezcla piezas de diseño contemporáneo con detalles modernistas. Lejos de las clásicas habitaciones de hotel, las nuevas estancias recrean ambientes acogedores propios del living de una vivienda particular, para que "el cliente se sienta como en casa".

Renovarse y distinguirse. Bajo estas premisas el Hotel Alexandra de Barcelona amplió y restauró dos de sus plantas. Tras la remodelación que se había iniciado en 2007 en el lobby, bar y restaurante, el hotel presenta ahora 26 nuevas habitaciones con un cuidado interiorismo que mezcla piezas de diseño contemporáneo con detalles modernistas.



Lejos de las clásicas habitaciones de hotel, las nuevas estancias recrean ambientes acogedores propios del living de una vivienda particular. En lugar de los típicos cuadros con imágenes de Colón o La Pedrera, aquí hay obras de la fotógrafa Ana Madrid; en lugar de clásicos escritorios, piezas vintage; y en vez de iluminación fluorescente, lámparas de Foscarini.  “El objetivo era crear un espacio donde el cliente se sienta como en casa”, comenta Bárbara Aurell, del estudio Espacioenblanco, encargados del interiorismo.



Uno de los principales atractivos de las nuevas habitaciones son los techos y los suelos. Los mosaicos modernistas, originales de época, se mantuvieron y pulieron, igual que los frisos. El suelo, además, se completa con parquet de roble industrial. La madera del parquet, de las estanterías y cabezales de cama aporta calidez al espacio.


Las estancias encuentran el equilibro perfecto entre el modernismo de antaño y el diseño actual de vanguardia gracias a una peculiar combinación de piezas. Por un lado, mobiliario de aire retro, obras únicas, como los escritorios vintage de los 50 y 60. Por el otro, la silla Monza de Konstantin Grcic, la clásica Eames de Vitra en tonos anaranjados o una mesa de Andreu World.



Los tonos naranjas también destacan en la iluminación. Las dos lámparas colgantes (una naranja, la otra blanca) se complementan con la lámpara de escritorio Eclipse y las luces de lectura Firefly.

Otro detalle curioso son los espejos: el de cada habitación contiene un vinilo con una frase y tipografía distinta.



Para los tejidos, se optó por el Grupo Lamadrid, que no sólo firma la ropa de cama y las cortinas, sino también el tapizado a medida del sofá chester y de los almohadones que se amontonan en el pequeño chill out de algunas estancias (un apetecible rinconcito para perderse).


Los colores sobrios de las habitaciones (marrón, gris piedra, blanco roto) contrastan con el black’n’white del baño, donde destaca la cerámica con superficie grabada. En algunos de los cuartos, el baño queda completamente integrado, como en el caso de “The Dream Suit”, donde la bañera se ubica detrás de la cama.



Otra lindeza del proyecto: las habitaciones con balcón exterior cuentan con mobiliario de Fermob. Además de decorar los parques de París, esta peculiar marca tiene una atractiva carta de colores. En este caso, las piezas se presentan en granate, azulado y verde.


Construido en 1987 en pleno corazón barcelonés, el Hotel Alexandra ha ido ampliando su superficie a lo largo de los años. Con esta última obra, han pasado de 75 habitaciones a 116 y han obtenido la categoría Cuatro Estrellas Superior.
Opiniones (0)
20 de agosto de 2017 | 08:52
1
ERROR
20 de agosto de 2017 | 08:52
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
    15 de Agosto de 2017
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial