Hoteles rurales, enoturismo en plena expansión

Mendoza reúne todas las condiciones que atraen al turista con aspiraciones de viajar y poder hacerlo todo, que busca alejarse del bullicio, beberse la naturaleza como si fuera de vino y ser tratado como en su casa. Desde Club House les proponemos conocer algunos de los referentes de esta tendencia hotelera en plena expansión que tiene la particularidad de instalarse en zonas rurales.

El motor del enoturismo son las bodegas, sin embargo, alrededor de las instalaciones en las que se elabora el vino se necesitan recursos que atiendan las necesidades de los turistas, entre otras las del alojamiento. Para algunos viajeros, el sitio donde se hospedan es tan importante como el sitio que eligen visitar. Impulsados por esta tendencia, son numerosas las casonas de antiguas familias y chalets de fin de semana que se transforman de un día para otro, en pequeños hoteles. Son cada vez menos los proyectos de bodega que no contemplan un lugar donde alojar a clientes y cada vez más los emprendimientos hoteleros que se emplazan en zonas distantes a la urbanización, con un estilo muy exclusivo y un servicio de alta gama.

Los grandes hoteles, con numerosas habitaciones y clientes han perdido la esencia de ser exclusivos para pertenecer a la producción en serie, alejándose de aquello que el turista quiere vivenciar como propio del lugar ya que podrá encontrarlo igual en muchas otras partes. Estos hoteles se caracterizan por tener mucha gente deambulando por sus espacios comunes, gran cantidad de habitaciones y colas para el buffet del desayuno. Con el paso del tiempo, cierto tipo de turistas ha dejado de impresionarse con estos hoteles de gran escala y ha empezado a enamorarse de la tendencia del pequeño hotel con un ambiente más de tipo familiar, que le permite una experiencia parecida a sentirse como en casa, valor muy preciado por quienes viajan por largo tiempo.

Postales del Plata.

Para Cecile Adam, una de las propietarias de Entre Cielos Small Luxury Wine Resort, “el éxito de estos alojamientos se debe a que cambió la tendencia. “Hoy los huéspedes de gran poder adquisitivo buscan un lugar donde se los atienda en forma personal, donde no haya una habitación igual a la otra, sino que cada una sea distinta y especial, donde se propicie un clima más íntimo y se pueda interactuar con la gente y lo propio del lugar. El visitante acostumbrado a invertir mucho en viajar, busca conmoverse, conectarse con la gente y el lugar, y no quiere ser parte de una experiencia estándar”.

Pasar la noche en una bodega… mucho más que alojamiento

Una de las primeras bodegas que vieron una necesidad y un negocio en tener un lugar donde alojar a sus clientes fue Salentein. Su Posada, con el estilo de una casa típica de finca mendocina, abrió las puertas en el 2000 y fue pionera en alojamiento en bodega. Desde aquel momento hasta la actualidad, las bodegas se han preocupado por equiparse y desarrollar todos los servicios necesarios y más, para procurar a sus visitantes experiencias novedosas y únicas. Según Mariela Giovaneli, gerente de hospitalidad de Posada Salentein, “creemos que en el mundo en que vivimos el lujo es la simpleza y el valor de la naturaleza en todos sus aspectos, el vino como producto natural, el agua, el aire puro, los aromas frescos, la comida y sus sabores originales, la excelencia en el servicio y la calidez en la hospitalidad”.

Posada Salentein.
Club Tapiz.

Tapiz, por su parte, apostó creando un concepto distinto con su Club Tapiz que, en palabras de Carolina Fuller, quien lleva adelante las Relaciones Públicas de la Firma, “el Club es más que alojamiento, es un círculo que forma una especie de Cocoon, empezando por el lugar, un Casco histórico de 1890, que es único y ha sido reconocido como patrimonio de la región. Ofrecemos una variada propuesta de actividades desde el amanecer hasta el atardecer junto a los vinos de la bodega, el restaurante de cocina regional, un Spa con tratamientos a base de vinos y aceite de oliva y un espacio de arte con variados programas no solo para extranjeros sino también para mendocinos que nos visitan, pasando por un paseo en carruaje por el viñedo hasta el avistamiento de una de la manadas mas grande de llamas de la provincia. Tratamos de incorporar a las actividades todo el potencial que ofrece Mendoza, para que el huésped conozca el espíritu de esta provincia”.

Los amantes del vino que desean conocer más sobre el tema, encuentran en cada bodega la posibilidad de realizar una inmersión en el concepto y estilo de sus vinos propios, en un escenario de inagotable naturaleza, participando en las labores culturales del viñedo y del área enológica para luego disfrutar entre manos del jugo mágico con la mirada extasiada en la Cordillera. Ejemplos hay varios, para Tatiana Casero, de Terrazas de los Andes, “La Casa de Huéspedes nos permite generar un momento de contacto directo con nuestros visitantes y ofrecerles una experiencia inolvidable alrededor de nuestras marcas, allí pueden descubrir de la mano de nuestros enólogos y chefs el estilo propio y único de nuestros vinos. La Casa se encuentra ubicada frente a la tradicional bodega que conserva la estética original de fin de siglo XIX, y ha sido restaurada para procurar mejor funcionalidad y confort a los huéspedes. Durante su estadía, pueden disfrutar de un programa “a medida”.

Casa Antucura.

Casa Antucura en el Valle de Uco, en cambio, tiene la particularidad de la bodega boutique, lo que implica experimentar la elaboración del vino de una forma más artesanal. Solo pueden visitar la bodega con su pequeña producción, aquellas personas que se encuentren alojadas en la Casa. Otra de las características que destaca de este lugar es su diseño exclusivo de solo ocho habitaciones distribuidas a través de una biblioteca de 7000 ejemplares, ordenada en base al método bibliotecario ex libris, con libros en varios idiomas. Según Pablo Barbieri, manager de la bodega, “el alma del lugar descansa en hacer sentir al huésped la calidez de una casa, cuidando al máximo el nivel de su privacidad y ofreciendo un servicio similar al de un hotel de lujo atendiendo y resolviendo cada necesidad. Un poco el ejemplo de cómo se la pasa aquí es contarles que nos encanta conocer a las personas, conversar acerca de sus inquietudes e intereses mientras compartimos un buen vino o un excelente asado juntos. Lleva más de dos horas desde que nuestros invitados se sientan hasta que se levantan de la mesa y, en la mayoría de los casos es para sentarse nuevamente en una reposera al sol a disfrutar de un buen espumante”.

Casa Margot.
Boutique-vino

Algunos años atrás comenzó a hacer furor en productos y servicios de alta gama, el concepto boutique. Hoteles bautizados con este nombre, por su pequeño tamaño, abrieron sus puertas y proliferaron a tal punto que en ciertos lugares empezó a hablarse de una boutiquemanía, como es el caso de Palermo en Buenos Aires.

Aquí, en Mendoza, encontramos cierto parangón de esta tendencia en lo que sucede en Chacras de Coria. Mientras en el arrabal porteño se destacan los hoteles con diseños relacionados al arte y al tango, en nuestra querida Chacras emergen cada vez más casonas de familia reconvertidas en hoteles boutique inspirados en el vino tales como Lares de Chacras, Borravino, Robles de Besares, Casa Glebinias, Alto Chacras Lodge, Postales Chacras de Coria y una lista que continúa en aumento. Esta zona originalmente poblada por residencias de fin de semana, ha ido cambiando hasta convertirse en un verdadero polo gastronómico y turístico local que se suma a la tendencia.

Entre sus reconocidos exponentes se encuentra Casa Margot Hotel Champagnerie, con un concepto único en alojamiento. “tratamos de que nuestros huéspedes se sientan como en casa atendidos como en un hotel 5 estrellas” comenta Andrea Beltramino, gerente de Marketing del petit hotel. Margot fusiona hospitalidad y arte es el lugar que Eliana Molinelli escogió para vivir impregnándolo con su espíritu y esculturas. Luego la casa fue adquirida para convertirla en un hotel residencial de solo dos habitaciones que ofrece un servició más que personalizado, “Taylor made service”, a medida del cliente.

Casa Margot.

“Antes de recibir a nuestros huéspedes queremos conocer quiénes son, de dónde vienen, qué inquietudes tienen con respecto al lugar, cuál es la intención de viaje, todo esto de antemano para saber cómo recibirlos y qué proponerles. Nos interesa entablar una relación muy cercana con ellos, estamos convencidos de que, más allá del buen servicio, la clave está en el trato cálido y humano”. Comenta nuestra consultada. Casa Margot que mereció el Premio “Best Of”como mejor alojamiento turístico 2009 y 2010 por parte de The Great Wine Capitals, sumó hace muy poco el servicio de restaurante propio bautizado como Margot Deli, con chef y una carta que varía de una semana a otra y puede disfrutarse junto a un espectáculo en vivo bajo reserva. Además, Margot planea instalarse en Tupungato con un proyecto acorde a esta cotizada zona enoturística. “Se trata de Margot Vineyards and Spa, un hotel de 12 habitaciones con spa, restaurante y bodega boutique que se planea inaugurar en Octubre de 2012”.

Entre Cielos.

Slow Travelling… Detenerse a viajar

Entre los turistas que visitan Mendoza, hay un target mayoritario de europeos entre 50 y 60 años, de alto poder adquisitivo, los babyboomers, que dedican gran parte del tiempo a viajar y recorrer lugares. Estos viajeros ha impulsado la tendencia “slow travelling” cuya modalidad, a grandes rasgos, es viajar y descansar. Quienes viajan por varias semanas y recorren numerosas ciudades y lugares desean intercalar períodos de descanso en algún sitio que les devuelva tranquilidad. Esta clase de huéspedes buscan un lugar alejado de la ciudad, de pocas habitaciones, donde poder sentarse al atardecer con una copa de vino en mano para disfrutar del paisaje con la sensación de estar como en casa. Esta modalidad está muy en sintonía con Mendoza y, en especial con algunos lugares que invitan al descano como lo es Tupungato. “Para los europeos que se alojan aquí, en especial holandeses, nosotros somos su casa fuera de casa”.
Así describe la esencia de esta necesidad, Raymonde Wagemaker quien, junto a su esposa Bernadette y sus hijos llegaron desde su nórdico país a Mendoza para hacerse cargo de la empresa Postales del Plata y de sus tres hoteles ubicados respectivamente en Chacras, Valle de Uco y, recientemente, en Maipú. “Quisimos darle un giro total transformándolos en hoteles boutique. Intentamos marcar una diferencia en el servicio, los huéspedes no llegan aquí únicamente por una habitación confortable, nosotros tenemos el compromiso de organizarles su estadía y las actividades que van a realizar. Nos preocupamos porque en cada hotel y, a través nuestro, encuentren prácticamente todo lo que necesitan y no los dejamos a merced de una agencia de viajes.”

Nueva generación de hoteles dinámicos y estimulantes de los sentidos

Convencido de que el 80% – 90% de los huéspedes que reciben vienen interesados en la vitivinicultura, Raymonde busca brindar a sus clientes un contacto directo con el tema. “Queremos acercarles el conocimientos del vino a través de degustaciones, charlas e incluso visitas a un viñedo turístico propio en Tupungato con la idea de que se lleven una experiencia completa de su viaje. Al contrario de quienes piensan que el invierno es una época de receso, estamos convencidos de que este es el mejor momento del año para visitar bodegas, porque no están atestadas de turistas, por que hay disponibilidad y mejor trato”.Entre Cielos.

Continuando con el descubrimiento de esta nueva modalidad hotelera en zonas muy distantes de la urbe, en Mendoza existe un Relais & Châteaux parte de una exclusiva colección de 475 de los mejores hoteles del mundo presentes en más de 55 países. Esta categoría fue creada en Francia en 1954 y tiene como meta fundamental la difusión del arte de vivir, seleccionando en todo el mundo establecimientos de la máxima excelencia, únicos y con carácter. Por reunir estas cualidades, a poco de haber abierto, Cavas Wine Lodge fue elegido como el único hotel de Mendoza miembro de este prestigioso grupo. “Desde 2008 somos parte de una familia de hoteleros y grandes chefs de todas las tendencias, unidos por la pasión y el compromiso personal de hacer vivir a sus huéspedes momentos de armonía excepcional, en una celebración de los sentidos absolutamente inolvidable”. Comenta Cecilia Diaz Chuit. Cecilia junto a su esposo Martín Rigal dirigen este exquisito lugar, con una magnífica estética de palacio inspirado en el estilo colonial español.

Terraza de los Andes.

El conjunto de habitaciones, con el spa y los patios arábigos, con sus almohadones, cuadros y cerámica de color vino generan un ambiente místico en sintonía con la belleza de la inmensidad del paisaje que lo rodea. La experiencia continúa en manos del Martín Gandulfo Dolz llegado desde el Palacio Duhau en Buenos Aires y el Restaurante francés Eau en Grand Hyatt Sao Paulo que prepara una variedad de platos con la excelente materia prima de Mendoza junto a una amplia carta que incluye lo mejor de las bodegas mendocinas.

Cavas Wine Lodge.
Sin dudas, uno de los conceptos más recientes ligado a esta nueva generación de hoteles, viene de la mano de un cliente más exigente con los lugares y con lo que ellos, en términos vivenciales, proponen. Además de descanso y tranquilidad, este huésped pretende espacios más dinámicos y estimulantes. En esta línea, Entre Cielos Small Luxury Wine Resort es, quizás, el más vanguardista y novedoso en términos de arquitectura, diseño e interiorismo. Según Juan Manuel Filice, arquitecto y socio de A4 Estudio, autores del proyecto y obra, “Entre Cielos inaugura un nuevo concepto en el contexto local, construye una experiencia más compleja entre el pasajero y el hotel, creando lazos de identidad verdaderamente importantes sobre los que se fortalecerá este vínculo y sustentará comercialmente esta relación en el tiempo. Así no será lo mismo visitar un hotel boutique en Palermo, que uno en el piedemonte mendocino.

Bajo estos conceptos es que se pensaron el Hamam+Spa y el Small Luxury Hotel, proyectados a partir de la experimentación háptica de sus ocupantes, pretendiendo que cada momento se convierta en una experiencia sensorial y cultural en sí misma. Su ubicación en la periferia urbana de Mendoza y su entorno natural de viñas, frutales, álamos y vistas a los Andes son el marco autóctono desde donde parte la esencia de todo el proyecto”.

Posada Salentein.
Mendoza, el próximo Napa Valley

Primero fueron las bodegas, ahora se requiere del acompañamiento de infraestructura de calidad en emprendimientos del tipo hotelero, gastronómicos y turístico en general para que Mendoza se posicione como verdadero destino. Para Carlos Pulenta, propietario de Bodega Vistalba y viajero incansable “es una necesidad crear lugares de alojamiento y gastronomía de nivel para los turistas, hay un potencial enorme, tanto es así, que en un macro entorno económico y político favorable, podríamos convertirnos en un segundo Napa Valley, el lugar más turístico de los Estados Unidos, después de Disney. Entre otras diferencias Napa es un valle mucho más chico, aquí las distancias son enormes, por lo que todo está más disperso, sin embargo, si nos concentramos solo en Tupungato hay cada vez más hoteles y emprendimientos turísticos relacionados con el vino, el golf, la montaña, el esquí y, por supuesto, con la gastronomía regional de calidad. Que Mendoza y el Valle de Uco se conviertan en un destino importante de turismo internacional tendrá que ver con la economía y la confianza que se pueda generar”.

Posada Vistalba.

Mientras tanto, el bodeguero de mucha visión, cuya participación en Bodega Salentein fue de gran importancia para el desarrollo del Valle de Uco, como pioneros y conquistadores de la zona, actualmente recibe a los viajeros que elijen la calma y el culto a la hospitalidad que se vive en la Posada de su Bodega Vistalba. Según opina, “la gente busca estar en un lugar elegante, moderno, no extremadamente caro y probar comidas y vinos que tengan un gran carácter regional, por ejemplo, se nos ocurrió crear una huerta para servir productos muy frescos y extraídos directamente de allí en el restaurante. Creo que lo fundamental es la atención, ser servicial, tener ganas de que quien venga a tu casa se vaya contento, en síntesis, quienes vienen a la Posada pueden charlar con quien quieran porque vienen a mi casa”.
Opiniones (0)
18 de diciembre de 2017 | 13:21
1
ERROR
18 de diciembre de 2017 | 13:21
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes