Desde Nueva York, el testimonio de un sanrafaelino: "Irene, te estamos esperando"

En primera persona, escribe Arturo Rombolí. Él es ingeniero, trabaja para Unicef, nació en esta ciudad y desde hace un año vive en la Gran Manzana con su esposa Lorena. Desde allí, cuenta cómo llevan este delicado momento.

Nueva York.
Como alguna vez lo imaginaron los directores de las películas “El día después de mañana” o “Soy Leyenda”, Nueva York, la ciudad más importante de Estados Unidos y quizás del mundo, se enfrenta este fin de semana a una de las amenazas naturales más grandes de los últimos años. Bajo el nombre de Irene, este huracán ya ha hecho que más de 2,3 millones de personas hayan sido evacuadas en toda la costa este de los Estados Unidos y que el sistema de subterráneos de Nueva York, el más extenso del país (que transporta un promedio de 5 millones de personas por día) haya suspendido sus servicios por completo por primera vez en su historia debido a una tormenta. Los aeropuertos de la zona también han cancelado todos sus vuelos para el día domingo.

El Presidente Obama, quien decidió interrumpir sus vacaciones de verano para atender este asunto, les pidió a los ciudadanos no esperar y tomar acciones inmediatas y estar preparados para una potencial emergencia de gran magnitud. En su discurso dijo: “No puedo enfatizar esto lo suficiente: si usted está en la trayectoria proyectada de este huracán, tiene que tomar precauciones ahora ".

 
El Alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, quien da informes a los periodistas en forma regular, dijo que hay poco que las autoridades pueden hacer para obligar a la gente a irse. "No tenemos los recursos humanos y ni la mano de obra para ir de puerta en puerta y arrastrar a la gente de sus casas. Nadie va a recibir una multa. Nadie va a ir a la cárcel. Pero si ustedes no cumplen con esto, la gente puede morir”, declaró. Es importante recalcar que no todos los habitantes de Manhattan han sido evacuados, sino unos 300.0000 habitantes de las zonas costeras cercanas al mar, al Rio Hudson y el Rio del Este.

En la Gran Manzana

Desde Marzo del 2010, mis esposa Lorena y yo vivimos en Nueva York, destino al que llegamos por cuestiones profesionales y si bien conocemos los riesgos de vivir en esta ciudad, la verdad que nunca nos imaginamos algo así. No estamos preocupados pero si nos hemos preparado para poder hacerle frente de la mejor manera. Como han dicho algunos, “Nos preparamos pensando que lo pero puede pasar, pero tenemos las esperanzas que todo saldrá bien”. Hay que tener en cuenta que Manhattan es una isla que se une al continente por medio de varios puentes y túneles -muchos de los cuales pueden ser cerrados si los vientos alcanzan velocidades mayores a 100 km/hora-. Imagínense lo que esto puede representar para los habitantes quienes se encontrarían atrapados sin posibilidad de ser evacuados. Times Square, uno de los lugares más concurridos de la ciudad, ha cancelado todos sus shows y espectáculos.

 
Los administradores de nuestro edificio nos han pedido que saquemos todas las cosas de los balcones ya que representan un riesgo en el caso de fuertes vientos. Nosotros vivimos en un piso 34, la velocidad de los vientos se incrementa significativamente con la altura, por lo que debemos estar listos a dejar nuestro departamento y bajar a pisos más bajos.

Los locales del bajo Manhattan (una de las zonas más expuestas a Irene) han protegido sus vidrieras con maderas y bolsas de arena para evitar las inundaciones.

Los supermercados han estado abarrotados de gente quienes hacen largas colas para poder comprar una linterna o bidones de agua mineral. Otros productos, como comida en latas, leche, pilas, fósforos y alcohol de quemar, yogures y pasta, también desaparecieron de las góndolas en cuestión de minutos.

Es muy importante reconocer el importante papel que juegan los medios de comunicación en esta oportunidad. Los canales de televisión informan de manera ininterrumpida, ofreciendo datos relevantes, presentando gráficos y animaciones y educando y dando instrucciones a los ciudadanos para que puedan protegerse y así evitar un desastre mayor.

 
Las redes sociales como Twitter y Facebook también cumplen un rol que hace apenas algunos años no hubiéramos imaginado. Todo el mundo comparte información en tiempo real con sus amigos y familia usando los teléfonos móviles o computadoras personales. El hash-tag #Irene se convirtió en cuestión de horas en uno de los temas más relevantes en Twitter.

Esperamos que todo pase de la mejor manera, que la ciudad despierte el lunes con otra historia para contar y que todo esto haya sido una gran prueba para demostrar que Nueva York esta lista para responder a estos desafíos de la naturaleza.

Sobre el autor: Arturo Romboli nació en San Rafael, es Ingeniero Civil de la UTN y actualmente vive en Nueva York donde trabaja en la sede central de UNICEF como especialista de comunicación.
 

Opiniones (1)
20 de agosto de 2017 | 20:37
2
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20 de agosto de 2017 | 20:37
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  1. !! A cuidarse chicos !! Arturo y Lorena
    1
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