Lo que hay que saber del lunes

No hay dudas que el tema principal es el "arrollador" triunfo de la presidenta en las primarias de ayer; y la más que débil -por llamarla de alguna manera- elección que hizo la oposición. El resultado prácticamente ubica a Cristina en el sillón presidencial por otros 4 años, y hace que octubre parezca sólo un "trámite burocrático" obligatorio. A los mercados, en principio, le debe restar meses de incertidumbre. Era igualmente el escenario base, por ende, no sorprende o al menos no debería.

Por Sabrina Corujo - Economista Portfolio Personal

Lunes. Comienzo de una nueva semana. Nobleza obliga, no podemos empezar este pantallazo por los mercados, sin antes hablar del principal tema propio y que hoy es indiscutido en los medios: el triunfo "arrollador" de la presidenta Cristina Kirchner en las primarias de ayer. Sorprendió incluso al propio Kirchnerismo, y claramente dejo nuevamente mal parados a los encuestadores, al imponerse en las primarias con más del 50%. En un marco, además, donde el nivel de asistencia fue del orden del 75% -casi histórico en una elección nacional-.

Hoy, y en los próximos días, sobrarán análisis políticos de lo ocurrido; se destacarán listas de ganadores y perdedores; como también justificaciones para este voto e incluso culpables. Pero lo cierto es que no hay dudas, que guste a quien le guste y sea del color político que sea cualquier lector, la presidenta ganó con fuerza, sin discusión posible y claramente la ubica ya en un nuevo mandato a partir de diciembre. Es más, hasta prácticamente deben desaparecer cualquier probabilidad aunque mínima que existiera, de un posible ballotage en un escenario donde el segundo mejor sacó sólo poco más del 12%.

Cristina Kirchner ganó en todas las provincias (sólo no lo hizo en San Luis), también en la Capital e incluso en la provincia de Buenos Aires sacó más votos que Scioli -que dicho sea, también triunfo con fuerza con más del 50% contra un De Narváez con menos del 17%-. En esta última provincia alcanzó casi el 54% de los votos a su favor, cuando Néstor Kirchner en el 2009 había salido segundo y con un sólo 32% de apoyo. Ganó en ciudades claves de fuerte tradición agropecuaria como Gualeguaychú, Pergamino y Rauch; Ganó, de hecho, en Santa Fe. Contundente.

Cristina arrazó con los votos al conseguir ayer el 50,1% del total de los sufragios.

En esta coyuntura, no hay dudas que el gran perdedor de estas primarias -o gran encuesta de boca urna de octubre- fue la oposición en su conjunto. No sólo porque Cristina consiguió mucho más del 40%, sino porque tampoco ayudó el "empate técnico" con un magro 12% entre Duhalde y Alfonsín. Algo último que hasta entorpece la teoría del segundo mejor o del voto útil. Además, que recordemos que es tan prohibidas de cara a octubre las alianzas electorales, y sólo valen en el mejor de los casos las políticas. Cuarto, quedó Binner (10.5%); mientras que detrás R. Saa (7.7%), y Carrió (3.2%) con su peor elección en la historia. De hecho, hace 4 años atrás, recordemos que la líder de la Coalición había quedado segunda tras la presidenta con un 27% de los votos en el total del país.

En tanto que debemos mencionar que Altamira consiguió finalmente su pase a octubre como lo pedía en su spot con un 2.4% de los votos, a la vez que otras tres fórmulas (incluso la que apoyaba Solanas) quedaron afuera de esa posibilidad.

Esto no lleva ya a lo que decíamos más arriba, a los análisis políticos que sobran y sobrarán sobre este tema. Se habla de que Alfonsín deberá cambiar su estrategia en los 70 días que restan al 23-10; aunque, perdón que insista, pareciera en principio que nada le bastará. Mientras que sobre el rol de oposición en general y sólo por mencionar algunas, destacó la columna de opinión de Eduardo Van Der Kooy de Clarín, y la de Joaquín Morales Solá denominada "una oposición incapaz y vapuleda" de La Nación.

Oposición
La primera destaca que "la oposición, frente a esa realidad, tendría un camino arduo y pedrogoso por transitar en los próximos sesenta días. Hay derecho para conjeturar que lo que aquellos dirigentes opositores no lograron resolver en dos años, difícilmente lo diluciden en dos meses. El casi 60% que esa oposición había reunido en el 2009, con el Acuerdo Cívico y Social, el Peronismo Federal y el PRO, no fue fragmentado por Cristina. La partición correspondió a la propia dirigencia opositora, que antepuso vanidades personales a la construcción de nuevos espacios políticos y proyectos".

La segunda, en tanto, que afirma que "Quizás el primer error de la oposición haya sido la ruptura de las fórmulas que habían sido exitosas hace apenas dos años. El segundo traspié fue confiar en una sociedad supuestamente fatigada de las formas del kirchnerismo y hasta de sus gastados íconos, de su reincidente autoritarismo, de sus distorsiones de la historia y del presente y de su módico afecto institucional. Todo eso puede ser cierto, pero la oposición no advirtió una extendida sensación social de estabilidad económica, marcada por un alto consumo y por el crédito fácil. Ningún líder opositor le habló de la economía, más allá de algunas frases demasiado vagas para ser creíbles, a esa sociedad que requería serias garantías para dar un salto".

Igual, como se diría, tarde pió la oposición. De hecho, volvemos sobre el tema, revertir los 37 puntos que la Presidente le sacó a Alfonsín requieren de mucho más que un cambio de estrategia. Es una misión imposible. Es más, con estos números, la mirada ya pasa no por el sillón de Rivadavia sino que se dirige hacia el Congreso. Se destaca que un resultado tan abultado en octubre para el Kirchnerismo lo haría recuperar terreno en diputados, aunque no podría igualmente aún llegar a quórum propio.

Ricardo Alfonsín logró ubicarse segundo en las elecciones primarias.

Delineado esta coyuntura, que seguirá siendo tema el resto de las ruedas, debemos empezar a entrar en los mercados. El propio es claro que seguirá de fondo atado a la volatilidad externa, pero podrá podríamos esperar algún impacto adicional o bien selectividad por parte de lo político. En principio, y en realidad, un triunfo de Cristina que la posicione casi directamente en la presidencia era el escenario base. Aunque, no obstante y quien apuntó o apoyó alguna teoría diferente (como la de un ballotage, que comenzó a escucharse, en las últimas semanas), deberá hoy digerirlo. En principio, y si el tema político pesa, los bonos en pesos y algunas acciones -pero insistimos con fuerte selectividad- podrían verse en parte presionados. Mientras que los cupones PBI, en tanto, serían de la otra mitad ganadora. Incluso el dólar podría sentir también la presión.

Pero la pregunta debe ser ¿era previsible? Y acá volvemos a insistir con una respuesta positiva y firme. Por ende, nuestra visión es más bien de un mercado que seguirá empujado por lo que se ve de afuera, que da bastante para ocuparse y hasta preocuparse. La presión sobre el dólar, si existe por temas propios, seguirá controlado sin mayores problemas de corto por el Central. Mientras que en renta variable, tras las fuertes bajas sufridas por el contexto externo, pueden existir oportunidades compra a mediano que no debería quitarle atractivo, este punto propio. Y lo mismo para los bonos, o el interés que despiertan los cupones atados al crecimiento. Es más, si lo miramos desde el lado de la incertidumbre, las primarias quitó quizás meses de ello. Adelantó el resultado de octubre y hasta descartó un ballotage en principio, porque si bien lo damos por seguro, el 23-10 habrá que pasarlo.

Lo externo
Por ende, ¿que nos queda? Lo externo. Por un lado, porque también sobran informes que tratan de ver qué tan blindada o no está Argentina a una posible nueva recesión en el mundo. Y sí. lo destacamos la semana pasada, abundaron durante el fin de semana, y lo seguirán haciendo en tanto se piense que exista probabilidad de ello en el mundo. Los focos siguen siendo dos: EE.UU. y hasta el más preocupante que debe ser Europa.

Hoy se conoció, sin ir más lejos, que el presidente del Banco Mundial (BM), el estadounidense Robert Zoellick, trazó ayer un panorama poco alentador. Advirtió enfáticamente que las economías y los mercados afrontan una "nueva zona de peligro" por la pérdida de la confianza en el "liderazgo económico de países claves". "Estamos en los primeros momentos de una tormenta nueva y diferente, no es igual que en 2008", cuando estalló la crisis financiera. Ahora los gobiernos tienen menos "margen de maniobra" para estimular la economía estimó; y agregó que "la lección de 2008 es que cuanto más tarde se actúa, más hay que hacer". Tampoco sumaron mucha tranquilidad algunas palabras como las de Soros. Sugiere que Grecia y Portugal, cuyas deudas públicas considera excesivas, abandonen la Unión Europea.

Mañana en este sentido no está demás recordar que e presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, tendrán mañana una cumbre clave en París para frenar la creciente desconfianza en la zona euro. ¿Lo lograrán? No hay respuesta, en especial, porque realmente los últimos gestos de política de la región dejaron bastante que desear; al menos para el mercado.

Igual, por ahora, terminamos con una buena a tener presente: los mercados americanos abren con subas de hasta 0.6%, en tanto que Europa sube hasta 4% (Italia es la más beneficiada, luego de tanto rojo durante la semana pasada). Los commodities también sube, y la volatilidad parece favorablemente bajar.

Fuente: Portfolio Personal

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