¿Quién maneja mejor, el hombre o la mujer?

Entrevistamos a Daniel de la Rosa, Director de una de las Escuelas de manejo habilitadas en nuestro departamento, el cual nos dejó conceptos muy importantes para conducir un vehículo.

Quién maneja mejor, ¿Los hombres o las mujeres? Y ahí se produciría una catarata de argumentos diciendo que tal o cuál maneja mejor o peor. Pero lo cierto es que gran porcentaje de personas de ambos sexos que se vuelcan a llevar adelante un curso de manejo. Mejor dicho de conducción, porque, aplicado al tránsito, no es lo mismo manejar que conducir.

Así lo explica Daniel de la Rosa, quien dirige hace ya tiempo una de los 3 institutos dedicados a la formación de conductores en San Rafael. Manejar maneja un vehículo cualquiera, pero conducir significa apegarse a una conducta.

Hace más de 10 años mayoritariamente eran mujeres que las que cursaban para aprender a manejar, pero hoy en día el porcentaje es bastante parejo.

Tal vez una muestra de ello sea el crecimiento del parque automotor en la ciudad, pero además puede tener relación a raíz de ello, la cantidad de accidentes que ocurren en nuestras calles.

Haciendo un juicio de valor, esto es realmente bueno, que el porcentaje de hombres y mujeres preocupados por aprender a conducir, sea más parejo.

Frente a esto, y para lograrlo, De la Rosa explica que lo importante en la conducción es crear un hábito. Tal cómo se aplican hábitos  durante la vida cotidiana, lo mismo ocurre con la conducción, empezando por la utilización del cinturón de seguridad, la buena utilización de las luces, el respeto por las sendas peatonales, las velocidades, y así con todos los mandatos de la ley de tránsito. Al crear hábitos se crea conducta.

En promedio en este instituto, hacen el curso de conducción unas 30 personas, entre novatos, aquellos que quieren perfeccionarse y los que son profesionales. Si empezamos a discriminar o desmenuzar, nos encontramos con que muchos de los que aprenden por primera vez a conducir, generalmente los jóvenes de 18 años, lo reciben en muchas ocasiones como regalo de sus padres. Otros de los casos habituales, es el de mujeres ya mayores que por diferentes circunstancias se ven en la necesidad de aprender.

Y si hablamos de hábitos, el trabajo que tal vez cueste un poco más, sea el del que ya maneja pero quiere perfeccionarse, lo mismo con el trabajador profesional, ya que justamente ellos son los que ya tienen hábitos incorporados y lo que hay que lograr es un cambio de actitud.

En el lado opuesto, quienes egresan del curso, siempre se les aconseja mantener la conducta de lo aprendido y no contaminarse de los conductores desaprensivos que nunca faltan.

En los cursos de conducción se aprende a dominar el vehículo, las normas de circulación por supuesto, el manejo defensivo (consistente básicamente en evitar accidentes atentos a la conducción de los demás y el entorno), los factores productos de los accidentes, primeros auxilios y el conocimiento de la ley de tránsito.

De la Rosa explica, que muchas veces los comportamientos de las personas, “se desnudan” una vez que se ponen frente a un volante, por ello es que algo que se busca también es incentivar a que el buen comportamiento en la conducción, sea un efecto multiplicador, y de esa manera contagiar al resto a respetar adecuadamente las normas de tránsito.

Algo muy significativo, teniendo en cuenta, que cada vez hay más autos, y si bien la ciudad se expande, los puntos neurálgicos de tránsito son los mismos y mantienen sus formas.

Finalmente le preguntamos a De la Rosa quiénes manejan mejor, a lo que asegura que generalmente por naturaleza, la mujer es más prudente, y el hombre es más avasallador, porque habitualmente utiliza el auto como un instrumento que refleja el machismo.
Opiniones (0)
16 de diciembre de 2017 | 18:42
1
ERROR
16 de diciembre de 2017 | 18:42
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Leopardo al acecho
    7 de Diciembre de 2017
    Leopardo al acecho