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Como la primera vez: Uruguay goleó a Paraguay y se consagró campeón de América en Buenos Aires

La “Celeste” derrotó 3 a 0 a los guaraníes en la final de la Copa América. De esta manera el equipo del “Maestro” Tabárez se transformó en el equipo más ganador del torneo continental. En Argentina, los orientales obtuvieron el título en la primera edición del certamen en 1916 y también en 1987. Mirá los goles y la fotogalería.

Uruguay ganó hoy su decimoquinta Copa América al batir cómodamente a Paraguay por 3-0 en la final disputada en el estadio Monumental de Buenos Aires.

Luis Suárez en el minuto 11 y Diego Forlán en el '41 y en el '89 concretaron la superioridad de Uruguay, que rompe el empate a títulos que mantenía con Argentina y con 15 ya es el país que más veces ganó el torneo continental.

A Paraguay no le dio más el "culo" (suerte) que les había acompañado durante el torneo. Llegó a la final sin ganar ninguno de los cinco partidos y tras haber superado en penales a Brasil en cuartos y a Venezuela en semifinales. 240 minutos sin recibir ni anotar goles. El "milagro" acabó hoy ante Uruguay, que demostró por qué era el favorito de la final.

Paraguay se supo inferior, como si no se creyera merecedor de estar en la final. Además, el equipo estaba golpeado físicamente. Gerardo Martino, técnico del conjunto guaraní, dejó en el banco al ariete Lucas Barrios y puso a Nelson Haedo Valdez solo en punta, reforzando el centro del campo. Un manotazo de ahogado.

En el Monumental de River también hubo superioridad de hinchas celestes bajo el tibio sol de invierno de Buenos Aires que lució a la hora del inicio de la final.

Pero el sol que más brilló fue el de la bandera de Uruguay. El conjunto celeste salió en busca del partido desde el comienzo. En el minuto 2, Suárez ya forzó un córner, una de las principales armas del equipo de Óscar Washington Tabárez.

Justo Villar, arquero paraguayo, estaba decidido a seguir siendo el héroe. Repelió el cabezazo de Diego Lugano y en el rechace, Néstor Ortigoza despejó con la mano el remate de Sebastián Coates.

El árbitro no señaló el claro penal y la hinchada y los jugadores celestes explotaron en protestas.

Uruguay buscó siempre el robo rápido y el balón a Forlán y Suárez. En siete minutos forzó cuatro saques de esquina que ahogaron a Paraguay, al que le costó salir de su área.

En un rebote, el balón le cayó en el área a Suárez, que recortó al defensa con la pierna derecha y definió con la zurda. El arco de Villar había sido por fin profanado.

Justo premio para Uruguay, que ya en ventaja mostró su cara B: un equipo que retrasa mucho sus líneas y "raspa" en el mediocampo. Así llegaron varias tarjetas amarilla.

Uruguay le regaló la pelota a Paraguay, que no supo qué hacer con ella. Las carencias guaraníes quedaron expuestas sin pudor.

En el minuto 32, en un contragolpe, Uruguay demostró qué rápido y sencillo puede hacer daño: Suárez controló en la banda y sin mirar le puso el balón de primeras a Forlán, con el que se entiende con los ojos cerrados. El rubio del Atlético de Madrid no pudo con Villar.

Lo intentó de nuevo Forlán desde lejos, pero Villar estaba dispuesto a que el atacante siguiera de sequía.

Forlán no marcaba con la Celeste desde hacía más de un año: era el decimotercer partido sin anotar. Su último gol oficial fue el 5 de marzo con el Atlético. En el minuto 41, Arévalo Ríos presionó y robó en la defensa paraguaya, cedió a Forlán, que de zurda puso el 2-0 y el calendario de sus cuentas goleadoras a cero.

El Monumental, donde Uruguay ya había ganado la Copa América en 1987, parecía ya el Centenario de Montevideo. Gritos de "olé, olé" y el clásico "¡cada día te quiero más!".

En el segundo periodo, Paraguay dio una muestra de orgullo y trató de empujar. En el 54, un pase bombeado de Ortigoza lo agarró de volea Haedo: Fernando Muslera, arquero de Uruguay, actúo por primera vez en el partido, la rozó y la pelota dio en el travesaño.

La mejor ocasión fue, sin embargo, para Uruguay, donde reapareció el delantero Edinson Cavani, el goleador del Napoli, lesionado desde el segundo partido. En el minuto 30, Villar evitó el 3-0 de Eguren.

Poco importó. El triunfo, la fiesta y el trofeo de la Copa América eran celestes. "Dale, campeón. Dale, campeón", cantaba el Monumental. Forlán rubricó el título en el 89'.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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20 de septiembre de 2017 | 02:57
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