La Selección de Batista apenas empató con Bolivia

Por reiterado, ya dejó de ser un pecado de juventud: una vez más, la Selección no logró sacar provecho de la enorme riqueza individual que atesora en su once titular y no pudo doblegar a un rival (a priori) inferior. Le sucedió en varios amistosos (Estados Unidos y Costa Rica, entre otros) y lo preocupante es que la historia se repitió en un partido "por los puntos".

Por reiterado, ya dejó de ser un pecado de juventud: una vez más, la Selección no logró sacar provecho de la enorme riqueza individual que atesora en su once titular y no pudo doblegar a un rival (a priori) inferior. Le sucedió en varios amistosos (Estados Unidos y Costa Rica, entre otros) y lo preocupante es que la historia se repitió en un partido "por los puntos".

 

Estaba todo preparado para la fiesta: un escenario de lujo, el aliento de la gente y un rival de los más flojos que hay en esta Copa América. Y parecía que el equipo de Sergio Batista respetaría el libreto que lo condenaba al éxito: en el primer cuarto de hora de partido se posicionó en campo rival y empezó a manejar la pelota con seguridad, utilizando todo el ancho de la cancha.

 

Sin embargo, las situaciones de gol no aparecieron, "La Albiceleste" perdió intensidad y la euforia popular empezó a apagarse; con poquito Bolivia empezó a salir del asedio e intentó responder con alguna jugada de pelota parada y la movilidad del voluntarioso Martins. ¿El resultado? No alcanzó para intimidar al equipo argentino, pero avisó que conseguir la victoria no sería un trámite.

 

En el complemento Batista mandó a la cancha a Di María por Cambiasso, para buscar la profundidad que el equipo no tenía. Es que Messi gambeteaba lejos del área y, cuando lograba meter una buena asistencia, Lavezzi y Tevez mostraban un acelere que potenciaba la impaciencia de la gente.

 

Apenas habían pasado dos minutos del segundo tiempo, cuando Bolivia le puso más hielo a una gélida noche: Rojas, de espaldas al arco, conectó un centro con el taco y a Banega (en la línea del arco)  la pelota le pasó por debajo de la suela. Sí, 1-0 y batacazo.

 

La desesperación "Albiceleste" se potenció, los nervios empezaron a conspirar contra los jugadores más creativos del equipo y "El Checho" mandó a la cancha a Sergio Agüero. Pero a esa altura la tensión era enorme y, más que prometer fuego en ataque, Argentina anunciaba que había decidido exponerse al todo o nada. Entonces Bolivia puso el dedo en el gatillo para liquidar la historia de contraataque y se armó un partido emotivo.

 

En ese juego de ida y vuelta, primero Romero le tapó de manera enorme un mano a mano a Martins; y a 15 minutos del final, Kun Agüero empalmó una pelota de volea y convirtió un golazo que levantó al estadio. Sin embargo, todo quedó en ilusión: Argentina siguió rogando por una aparición providencial de Messi que nunca llegó y terminó fagocitada por la ansiedad.

 

Una vez más, "La Albieleste" dilapidó la ventaja que le da tener en su equipo a cracks mundiales y apenas cosechó un punto ante un rival que nunca había conseguido siquiera una unidad en Buenos Aires. Es el doble filo de tener tantas individualidades: en los papeles da ventaja e intimida al rival; si no se refleja en el resultado, provoca decepción y genera los silbidos con que el público despidió a Argentina.

 

La figura Albiceleste fue Sergio Agüero, que anotó un golazo y revolucionó el partido con su ingreso: estuvo cerca de anotar el segundo y con menos tiempo en cancha generó más que Tevez y Lavezzi.
Opiniones (0)
22 de octubre de 2017 | 18:19
1
ERROR
22 de octubre de 2017 | 18:19
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    18 de Octubre de 2017
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México