Vértigo y adrenalina pura en Tupungato

Fernet Branca organizó, de la mano de Orly Terranova y el Chiara Rally Team, un "Sponsor Day" en el que periodistas, empresarios e invitados especiales disfrutaron de la experiencia de andar en una camioneta de carrera “con todas las letras”. En la nota, no te pierdas la galería de fotos y los testimonios más elocuentes.

La cita se concretó en el predio del director del Chiara Rally Team, Adrián Yacopini, y contó con la presencia de medios de prensa y directivos de las empresas auspiciantes. ¿El objetivo? Vivir la experiencia de subirse a la Volkswagen Race Amarok T1 que Orly manejará durante el resto del Rally Cross Country.

Con un circuito organizado en una gran vuelta de ocho minutos, y zonas de diferentes relieves, el test drive se desarrolló durante el resto de la jornada.

Un día diferente

Al llegar al campo, los invitados disfrutaron de un apetitoso desayuno de campo; pero la sorpresa máxima, que fue recibida con aplausos, fue el delicioso costillar a la cruz.
 
Ambos momentos, conjugados con la belleza del paisaje del Valle de Uco y la impactante experiencia deportiva, hicieron que la jornada sea calificada como “única, distinta y verdaderamente excepcional”.

“Desde el momento en que me ajustaron el cinturón, el corazón ya me latía como si fuera un caballo desbocado. Además, no faltaba nada: me pusieron la capucha ignífuga, el overol y el casco… ¡Me sentí un piloto de rally!”, comentó el primero de los que se animaron a hacer el trayecto.

Orly Terranova es el encargado de conducir, durante las tres competencias restantes del campeonato Argentino de Rally Cross Country, la Volkswagen Race Amarok T1, y fue también quien piloteó el vehículo alternando sus copilotos entre todos los presentes.

“¿Algo que me volvió loco? El hecho de que, cada vez que la camioneta partía, cambiaban el ploteo y ponían el del nombre de cada uno. No pude contener el cholulismo, y le pedí a Orly que nos sacáramos una foto para inmortalizar el momento”, dijo el entusiasmado primer acompañante.

Otro de los invitados destacó la velocidad y la precisión del conductor y la camioneta. "Cuando llegamos a los 160 kilómetros por hora, ya paré de fijarme en el velocímetro. La ruta elegida era sinuosa, y piedras y palos volaban por doquier. A puro volantazo, en algunos momentos me sentí en una montaña rusa; y en otros... que directamente volaba", dijo.

Más testimonios

“Uno cree que es fácil y divertido, pero al estar al lado de Orly me di cuenta de que hay que estar muy bien preparado: todo es vertiginoso. Hay que atender las velocidades y meter cambios permanentemente, saber el momento justo en el que hay que pegar el volantazo, frenar, acelerar… en fin, hay que ser un as del volante”, comentó otro de los presentes.

“La camioneta es un flash. Responde increíblemente. Parece liviana, pero tiene la fuerza de un camión. Es más, lo escuché decir a un periodista invitado que parecía un tanque”, aseguró uno de los más entusiasmados.

Más de quince fueron las vueltas que Terranova dio con los asistentes, quienes, como recuerdo –además de la increíble experiencia- se llevaron un kit súper completo del equipo. Por supuesto, nadie volvió a sus hogares sin la fotito de rigor.

 

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