A los padres, con amor - 3º entrega

Cientos de lectores se se sumaron a la propuesta y en esta nueva nota, comparten nuevas historias, recuerdos y fotografías junto a sus padres. Además, unagran cantidad de saludos y palabras de amor para todo los papás. ¡Feliz día papá!

Lo prometido esdeuda. En esta tercera entrega, seguimos acercando las fotografías, los saludos y anécdotas de un montón de mendocinos que, a modo de agasajar a sus padres, los comparten con todos los lectores de MDZ.

Todavía quedan muchas historias por mostrar. ¡No te las pierdas!

A todos los papás, ¡muy feliz día!

Mi papá, mi héroe. Claudia martínez se sumó al concurso y se refirió  su padre como su héroe: "Mi papá es mi héroe, mi ejemplo, mi amigo. Su vida ha sido y es un ejemplo de honestidad, trabajo, esfuerzo, tesón, entrega y amor puro. ¿Qué más puedo pedir? No me alcanzará la vida para AGRADECERLE todo lo que ha hecho y hace por todos nosotros, su orgullosa familia. ¡Te quiero hasta el cielo papi!"

Gisella Valdivieso y su papá, "un grande".

Grande pá! Gisella Valdivieso, otra de las lectoras que participó del sorteo envió una foto junto a su padre. "Mi papá es es un grande, es mi ídolo, de más está decir cuánto lo amo, y en su día me encantaría regalarle algo lindo, y como hace poco me quedé sin trabajo... no me alcanza para un buen regalito, pero alcanza con pasar el día en familia".

El agente secreto de la familia. Paula Castro recuerda a su padre y envía su foto (derecha): "Cada vez que mi papá nos iba a buscar o había un acto en el colegio, él iba con alguno de sus sobretodos, piloto, prenda de vestir masculina larga, o como usted lo quiera llamar, de color oscuro (preferentemente negro) o con su campera de cuero negra, pero nunca le faltaban los imprescindibles anteojos oscuros. Nuestros pequeños amigos, sorprendidos por la forma de vestir de nuestro papá, (ya que sus padres eran demasiado aburridos a la hora de renovar sus guardarropas) nos preguntaban por qué se vestía así. Nosotros ingenuamente les respondíamos: 'porque es un agente secreto'. De ahí surgió el apodo de 'Men in black', les hacíamos creer que era uno de 'Los hombres de negro', que ahora que estoy más grandecita lo veo como algo muy imposible de creer, cosa que en ese entonces mis amigos creyeron. Hasta que un día crecimos y ya era hora de decir la verdad: mi papá siempre se vistió así, porque es un 'groso'. Feliz día para todos los padres!

Una buena lección con el regalo del primer auto. Lucas fernando Aset no envió foto pero acercó una buena historia junto a su papa: "Cuando tenía 18 años, mi papá me regaló una estanciera (hace 12 años) y la verdad, por tonteras mías, no quería usarla porque quería un auto más nuevo y él me dijo: 'pero si anda hermosa y te va a servir para ir al campo con tus amigos'. Para demostrarme esto salimos a dar una vuelta al centro; en plena ciudad la estanciera se paró, entonces mi viejo me dijo: 'bajate a empujar', a lo cual le respondí (inmaduramente): 'noooooooo'. Entonces arrancó y seguimos. Era sólo para darme una lección. Saludos a todos los padres que, con sus defectos y virtudes, aprendemos cada día a querernos mutuamente".

"Amores incondicionales". Así titula esta foto (derecha)Valeria Lúquez, esposa de Gabriel Bertranou y madre de Conrado y Lisandro, quienes posaron con su papá durante unas vacaciones en la playa.

Un padre da la vida por su familia. Cecilia también recuerda una anécdota junto a su esposo Ricardo y sus hijos durante un viaje a Chile por las vacaciones de verano: "Ricardito sí sabe dar la vida por los que ama. En unas vacaciones, nos dirigíamos a Chile, y en la ruta frente a una subida se rompe el auto. Nos pide que lo ayudamos a empujar. Bajo protesta y, viendo el riesgo de que un camión podría aparecer de frente, lo empujamos y el auto empezó a andar y subir lentamente por medio de la ruta: de repente, un inmenso camión apareció, los cuatro abrimos las puertas y huímos desesperados dejando solo a Ricardo quien, con mucha valentía, lo enfrentó y gracias a Dios no pasó nada. Él dio su vida por nosotros y en su valentía hubo mucho, mucho amor. ¡Feliz día Ricardo!

El día en que papá descubrió que el "nene" fumaba. La historia viene de parte de Andrés Mateu, quien quiso compartirla con MDZ: "Recuerdo aquel día, tenía apenas 13 años, y había escondido un cigarrillo debajo de la remera. Estábamos en el baño con mi papá, él se peinaba y mientras tanto, hablábamos. En un momento, se cae el peine al suelo y al intentar levantarlo, se cae también el cigarrillo, jsuto sobre su zapato. Uhhhhh! Me cagó a pedos. A veces, porque me sentía olor a tabaco, me preguntaba si fumaba y yo siempre le decía que no. Por supuesto que no me dejó ir a un campamento ese fin de semana (de viernes a domingo). Entonces le dije a mi vieja que lo había llamado a papá el viernes a su trabajo, y me había dejado ir. Mamá me llevó y me fui. El tema fue cuando mi viejo llegó a casa ese viernes y preguntó por mí. Mamá dijo: 'Se fue, si vos lo dejaste'... Dejo en sus pensamientos cómo me  fue ese domigo luego del campamento. ¡Feliz día papá!

El fotógrafo Walter Talotti y su hija Brunella, en su primer Día del Padre.

El primer día del padre para Walter. Yamila Aciar envía la foto del fotógrafo Walter Talotti y su hija Brunella. "Este domingo 19 de junio es su primer Día del Padre. Nos enteramos de la 
llegada de Brune días antes de su cumpleaños y la emoción fue tan grande que Walter no paraba
de llorar. Intentaba recordar qué edad tenía para poder decir: 'voy a ser papá a los....', y no podía recordarlo. Durante todo el embarazo no se despegó nunca de la pancita de mamá y, a veces, cuando menos lo esperaba gritaba: '¡Brunella, salí de ahí!' (o cosas por el estilo)".

Federico Aciar y su papá,
dos superhéroes.
"La historia de mi héroe". Ignacio Carretero cuenta: "La historia de mi héroe comienza con muchas aventuras. Mi papá, un joven de 57 años, un hombre dedicado, honesto, honrado, un padre ejemplar de 3 hijos, un padre que siempre nos da todo lo que necesitamos. Gracias a Dios y gracias a él nunca nos falta nada, un padre que si tiene que dejar la vida por mí y por mis hermanos la deja. Bueno junto a mi papá hemos tenido mcuhas historias juntos. Cuando era chico, vivíamos en un edificio del centro y siempre cuando nos tomábamos el ascensor, justo antes de cerrrarse la puerta, él salía corriendo, subía las escaleras rápido y yo me quedaba solo y llorando, mientras que él me esperaba sonriendo arriba. 

¡Gracias papá por todo lo que me diste y me seguís dando; gracias por haberme educado y haberme enseñado a ser una buena persona; por haberme enseñado los valores de la vida y por haberme enseñado que la vida es una sola; que no vale la pena vivir arrepintiéndose de todo... en fin, te agradezco por todo, sos lo mejor de mi vida.... TE AMOOOOOOO PAPA!!!!!!!"

El ratón Perez de la casa. Elisa recuerda: "La primera anécdota que vino a mi cabeza fue cuando pasé por la etapa en la que un diente caído era igual a un billete debajo de la almohada.  Yo sabía que este nuevo diente caído me iba a traer una alegría en la mañana. Resulta que esa noche, luego de dormirme con la luz prendida para no tener miedo, me despieto en la mitad del sueño con algunos movimientos en mi cabeza. Sin entender nada, veo a oscuras alguien parado al lado de la cama que tocaba mi almohada. Justamente no era el ratón Perez, sino mi papá. En ese momento me dijo que me estaba acomodando la almohada para que durmiera mejor. Sin dudas me resultó raro pero seguí durmiendo. Al otro día encontré plata y al costado de la cama. También mi diente que el GRAN ratón no se había llevado. Hoy lo recuerdo con mucha gracia, mi experiencia develadora de un gran secreto de la infancia".

Alejandro y su hijo, Emiliano Zanettini, quien envió esta fotografía.

El esperado viaje a Bariloche, gracias a papá. Emiliano Zanettini hizo todos los deberes. No sólo envió foto, sino que también acerca un recuerdo juntos: En 2001 (año complicadísimo para la Argentina) yo tenía 17 años y estaba en quinto año de la secundaria. A fin de año nos íbamos de viaje de egresados a Bariloche. La cosa estaba complicada en mi casa y yo pensaba que no iba a ir. La empresa había fijado un dia tope para hacer el depósito de la primera cuota del viaje. Llegó ese día y yo ya había perdido las esperanzas de ir. Eran como las 10 de la noche y yo estaba tirado en la cama viendo televisión. Cuando escucho que llega mi viejo y sin decirme nada me da un papel. Lo miro y era el comprobante del depósito. Se me llenaron los ojos de lágrimas y le di un abrazo gigante. Después vino el viaje y fue simplemente increíble, de las mejores experiencias que he vivido, inolvidable. Le voy a agradecer por siempre ese regalo".

LosEscobar, con José a la cabeza, una gran familia.

"La historia de un grande". Natalia Escobar Sosa envió la historia de su suegro, un papá muy luchador que deja todo por su familia. "Esta historia comienza en 1960, cuando en la bella provincia de Mendoza nacía un hombre, un hombre solidario, compañero, un hombre con muchas ganas de vivir. En ese entonces era hijo de un padre ejemplar y una madre muy trabajadora y él era el menor de dos hermanos. 

A los 28 años tuvo su primer hijo, llamado Diego, un chico tímido, reservado, pero un chico muy compañero. Dos años más tarde tuvo su primera hija, Natalia; una chica muy especial, con toda la alegría que puede existir en una persona, una chica muy traviesa, pero como su hermano Diego una chica callada y tímida. Tres años pasaron para que José, ya con 32 años tuviera a su tercera hija. Jésica llegaba de manera especial, una chica totalmente distinta a sus hermanos, una chica muy sociable, muy compañera, muy abierta hacia las demás personas.

Hasta ahí, la vida de José y Nancy, su esposa, marchaba todo a la perfección. Al cabo de 9 años iba a venir otra sorpresa; a sus 42 años José y Nancy tuvieron su cuarto hijo. Llegó Martín, el niño mimado de la casa por todos, un chico muy travieso, juguetón. Para ellos, Martín iba a ser su último hijo, pero un giro rotundo hubo en sus vidas cuando tomaron una decisión muy importante, quizá una de las decisiones más importante de su vida: decidieron ser los papás de dos hermanitas: Belén -14 años- y Rosa -18 años-, sus dos hijas del corazón, dos nuevos integrantes se sumaban a la familia Escobar. 

Ahora con 6 hijos, José y Nancy agradecen a Dios la familia que tienen y, con mucho esfuerzo y sacrificio, logran darle lo mejor, además de mucho amor y educación, les brindan todo lo que ellos necesitan.

Este es mi humilde homenaje a una persona que da la vida por sus hijos, este es mi humilde homenaje al papá de mi novio que se merece un premio grande por todo su sacrificio".

Producción: Florencia Da Souza.

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