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Contreras: “Ahora, nuestra obligación es ganar un título”

El presidente del Expreso cuenta cómo hicieron para cambiar durante una década la vida del club. En una charla de más de una hora, mano a mano con MDZ, Contreras analiza todos los aspectos del club que pasó del ascenso a las competencias internacionales.

¿Cómo entender el cambio que vivió Godoy Cruz en la última década? ¿Qué tiene que pasar en un club, que en el 2001 estaba por descender de la Primera B Nacional, para que ahora esté por disputar el segundo torneo internacional de su historia? ¿Es azar, es laburo, es un proyecto?

Mario Contreras es el presidente del Tomba desde el 2005. En el caótico 2001 se había hecho cargo del fútbol de club junto a José Mansur y otros colaboradores. Pasaron muchos años, muchos torneos. Hubo errores y aciertos. Hubo aprendizaje y hubo coherencia. Y cuando uno quiere saber por qué Godoy Cruz es lo que es hoy, en el mapa del fútbol argentino, Contreras aclara de movida. “Nosotros tenemos una filosofía: lo más importante es el club. Detrás de eso viene el proyecto y por debajo del proyecto somos todos prescindibles. No hay ninguno que pueda estar por arriba. Y si quiere estar por arriba, no puede estar en el club. Acá no puede haber un presidente estrella, un técnico estrella, un jugador estrella. Acá, la estrella es el club”.

En más de una hora de charla con MDZ, Contreras habló de todo: la lejana época de la B Nacional, los ascensos y el descenso, las copas, cómo hacen para traer jugadores y técnicos tapados, la deuda del Gambarte y cómo, día a día, arman un club que es un ejemplo a seguir.

-¿Qué sienten que cuando se habla de clubes modelos se nombra Vélez, Lanús y Godoy Cruz?
-Nos da orgullo que esté el club así, no que se nos nombre. Nos sirve de alimento  confirmar un poco que lo que teníamos pensado para proyectar, sirvió. Nadie tiene la verdad absoluta. Cada uno tiene su estrategia. ¿Y cuál es el mejor? No sé. En varias cosas, sobre la marcha, hemos tenido que ir cambiando. No es lo mismo manejar un club como Godoy Cruz en el 2001, prácticamente descendido, a un club como Godoy Cruz que en unos días tiene que ir al sorteo de la Copa Sudamericana.

-¿Cómo hicieron para cambiar tanto al club en sólo una década?
-Nos hemos ido poniendo metas de bastante corto plazo. En función de lograrlas, siempre tuvimos una siguiente meta para encarar. Elegimos un camino. En Primera, queríamos proteger el promedio para no descender y la mejor manera de cuidarle es pretender entrar a alguna Copa, porque la sumatoria de puntos te lleva sola a una Copa. Era mucho más ambicioso hablar de querer entrar a una copa internacional que decir no me quiero ir al descenso.

-Después de los últimos torneos que han tenido, es inevitable no preguntar si el próximo objetivo es ser campeón del fútbol argentino.
-Ya sabemos lo que es lograr un ascenso. Sabemos lo que es descender y ascender de nuevo. Ya sabemos lo que es peligrar con la categoría y la hemos salvado. Sabemos lo que es clasificar a una copa internacional. Ahora, nuestra obligación es ganar un título. Sino, nos vamos a aburguesar. Esto nos puede costar un año o diez, pero no hay que dejar de pensar que tenemos que trabajar para eso

-¿Qué significó jugar la Copa Libertadores?
-Una alegría muy grande. Cuando me preguntan si la Libertadores nos la puso el destino, les digo que no. Eso era una cosa que ya habíamos hablado en una comida con varios dirigentes. Me acuerdo que ese día era el cumpleaños de Pepe (Mansur) y era el día que Estudiantes ganó la Libertadores. Estábamos viendo el partido y dije ese es el próximo paso nuestro. Si uno cree que porque llegó a Primera ya está, seguramente, en uno o dos años no está más en Primera.

-¿Y cómo tomaron la participación en semejante torneo?
-Dijimos sabemos que no vamos a ganar la copa, más allá que uno la ilusión la tiene. Seguramente vamos a quedar afuera rápido. Entonces, tenemos que confirmar que esto forma parte de un proyecto y tenemos que entrar en la Sudamericana rápido. No habíamos terminado de jugar la Libertadores y ya estábamos hablando de la Sudamericana.

-¿Qué sintieron cuando jugaron en Uruguay y en Ecuador?
-Fue muy lindo. Te acordabas cuando en el 68 salimos campeón un día miércoles. Jugamos con Talleres, fuimos a la plaza a festejar y éramos 400. Y ahora en el Centenario decíamos "¡a la pelota, hemos recorrido un camino!". Ver en la pantalla de Fox los dos escudos te mueve, porque no sos de piedra. Es un orgullo de tu club. Ver que estás en el puesto 93 del ranking de la Fifa.

-Hicieron bien en no descuidar el torneo Clausura.
-Mirá, llevémoslo a algo más terrenal. Imaginate que para Godoy Cruz llegar a la Copa es como para un matrimonio joven comprarse la casa. Hay que cuidarla y pagarla. Y en el camino, sin haber terminado de comprar la casa, dicen me voy a comprar un auto y quiero que sea importado. Ahí, es donde uno tiene que tomar la decisión. No vaya a ser que porque nos deslumbramos en un BMW, terminemos después padeciendo y perdamos las dos cosas.

-Pasaron de ser un equipo del interior, simpático, que jugaba lindo, a un club que te pinta la cara, que molesta.
-No conozco que haya un dirigente que arme un equipo de fútbol que no quiera salir campeón. Pero esto es como la lotería. El que se compra un boleto tiene chances, pero tiene menos que el que compro 10. Siempre que pensamos en armar un equipo, pensamos en ser protagonista, pero somos concientes de las limitaciones.  Siempre se habla de las cuatro patas: jugadores, hinchas, técnicos y dirigentes.  Pero si esto lo transpolo al manejo institucional, yo tengo que tener una institución sólida, una coherencia económica importante y una actividad deportiva en consecuencia. Si no tengo eso, los éxitos aislados no existen. Una cosa sustenta a la otra.


-En los últimos años, una de las grandes claves fue el acierto a la hora de traer jugadores que no eran tan conocidos, caso Caruso, Rojas, David Ramírez, Donda, y que han rendido a gran nivel.
-Uno tiene que ser muy realista. Por ejemplo, yo, en su momento, lo hubiese querido tener a Riquelme, a Gallardo. Pero si lo hacía era un salto al vacío. Si lo hacía, me daba el gusto, lo disfrutaba treinta días hasta que llegaba el primer vencimiento, no le podía pagar y se me armaba un quilombo. Esto es como las familias que no podían ir a la panadería, entonces compraban la bolsa de harina y amasaban el pan. Es más fácil ir a la panadería, pero si no podés, tener que hacer vos el pan. Godoy Cruz no tenía para salir a buscar. Entonces fuimos a buscar el largo plazo. Yo traigo un jugador que salió campeón ayer y juega mañana. O traigo un jugador que quizás puede jugar al año, o ni siquiera. Pero es lo que puedo traer. Buenos jugadores hay en todos lados, pero hay que darles las condiciones. El tiempo, el apoyo, alimento, vestimenta para entrenar, lugares para entrenar, concentrar, gimnasio. Todo eso hace que un jugador que está en otro categoría sin todas esas cosas, le doy todas esas cosas y a los seis meses o el año, puedo hacerlo jugar en Primera.

-¿Cómo hacen para encontrar esos jugadores?
-Como dirigentes nos pusimos como obligación ver mucho fútbol durante la semana. Vemos el fútbol que no nos gusta, el que nos gusta, el que no nos interesa, todo. Y ahí aparecen jugadores. Y ahí lo empezamos a mirar y a seguir. Después de tantos años hemos hecho muchos amigos y tenemos gente en Colombia, Uruguay, Paraguay, Chile. Y por ahí nos dicen vieron a este jugador y ahí empezamos a seguirlo. Ese es el laburo que hacemos.

-Y así, de repente, traen un Caruso, un David Ramírez, un Carlos Sánchez.
-Yo fui muy criticado porque la decisión de traerlo a Caruso y a David Ramírez fue mía. Cuando lo traigo a Caruso me criticaron todos. Yo, a Caruso, lo conocía de cuando jugó en Arsenal contra Godoy Cruz. Ese chico jugaba al fútbol. ¿Qué pasó, se olvidó? No, tendría que andar y funcionó. Lo mismo nos pasó con Ramírez. Él hace la explosión cuando lo compra Mascardi y lo lleva a Ferro. Parecía el nuevo Maradona. Después, tuvo un ostracismo y se quedó. Y dijimos "¿qué le pasa a este?". Lo trajimos, le dimos las condiciones y mirá.

-Como pasa ahora con Donda.
-Hoy día todos quieren a Donda. ¿Por qué no lo quisieron el año pasado? Te acordás en Nueva Chicago lo que jugaba ese chico. Ya no existe más eso de yo llego a un club con una chequera grande, armo un equipo y a los seis meses soy campeón. Godoy Cruz nunca tuvo un dirigente que sacara la chequera y armara un equipo. Esto no es un invento nuestro. Esto siempre fue así. A nosotros nos enseñaron a mirar para abajo, a las inferiores. Nos sale natural. No nos cuesta. Hay equipos que les cuesta, porque están acostumbrados de toda la vida de comprar al mejor jugador y traerlo al club.

-¿Qué te genera el presente de Enzo Pérez?
-Confirma un poco lo que nos habíamos trazado cuando lo trajimos a él. ¿Cuántos Enzo Pérez habrán en Mendoza que no habrán tenido la oportunidad? Esto es lo que nosotros, como dirigentes, tenemos que pensar. Ojo, nosotros llegamos esto, porque después de muchos años de traer 15 o 20 jugadores por año.

-Con los entrenadores también han acertado. ¿Tienen la misma metodología que para elegir jugadores?
-Absolutamente. No compramos técnicos ni jugadores por los que nos cuentan los representantes. Nosotros vamos a buscarlos al representante que tengamos que hablar. Fueron etapas que tuvimos. Antes venía un representante con diez jugadores y nos metía tres. Hoy día salimos a buscar el jugador que creemos que va a jugar.

-¿Toman real dimensión de este momento del club?
-No. En el momento, no está terminando el partido y ya mañana tenés que pensar en otras obligaciones. Es más, te confieso algo. Me parece una barbaridad pero así pasó. Cuando nos clasificamos a la Libertadores o cuando hemos terminado los torneos como los hemos terminado o ahora, con la Copa Sudamericana, en todo este tiempo, este grupo de amigos no se juntó a comer un asado. No hubo un día que pudiéramos todos. Somos pocos y siempre todos tenemos obligaciones.

-¿Ni un asado pudieron comer?
-Es más, el fin de semana, después del partido con Racing nos quedamos allá a hacer unas cosas con Pepe. Estábamos comiendo una pizza, una noche, los dos solos. Y me dijo, "bueno che, salud por la Sudamericana". Y le dije "tenés razón. Salud". Ese fue el festejo nuestro. Pero bueno, no me quejo. Soy feliz con eso.

-¿Con Mansur siempre se entendieron o aprendieron a trabajar juntos en el camino?
-Al principio fuimos los que más nos peleamos. Pero siempre por cosas para Godoy Cruz. Los dos fuimos dejando de lado cosas y fuimos unificando criterios y fuimos haciendo un camino paralelo. Él no hace nada que yo no sepa y yo no hago nada que él no sepa. Nos manejamos en conjunto en todo.


-Una década metidos en el club, aunque lo han disfrutado, también les tiene que haber generado un desgaste. ¿Han pensado en dar un paso al costado y descansar?
-Algo hemos hablado de eso. Entre tantos ítems que hemos trabajado en el club, ahora tenemos que trabajar para lograr la descendencia directiva. Para que haya una filosofía, para que participe gente joven, para que entiendan que los campeonatos no se ganan en la cámara de televisión, se ganan en los entrenamientos. Ese es el laburo del dirigente.

-¿Y hay sucesores?
-Este crecimiento ha hecho que se arrime mucha gente. El club depende de sí mismo. Acá nadie tiene que poner un peso. Acá, el que venga con ganas de laburar, sin pretensiones económicas y que tenga la filosofía que nosotros tenemos, puede trabajar perfectamente. Hay gente. Hoy, Godoy Cruz le da una garantía al dirigente. En otro momento no era así. Quizás, antes había gente interesada en trabajar en Godoy Cruz, pero sabía que le iba a costar plata. Hoy, el que se arrime, no tiene que poner nada.

-¿Cómo están las otras disciplinas del club?
-Creo que nos ha ido bien. Hemos crecido mucho en socios, en distintas disciplinas. Hay chicas de hanball que están citadas a la selección mendocina y nacional. Participamos en el 2009 en un torneo que se hizo en Santa Cruz. Con mucho esfuerzo fueron hasta Santa Cruz y ganamos el torneo argentino. En hockey hubo un cambio de timón en el proyecto; tuvimos una deserción de jugadores y ya llevamos cuatro años con el nuevo proyecto y estamos logrando una competencia importante. En básquet, con las limitaciones que había al no tener un estadio cerrado, también hemos incorporado la disciplina. En voley hemos crecido muchísimo. Se ha ido manteniendo todo.

-Es muy importante sumar al club otras actividades que no sean fútbol.
-Claro, en tenis también hubo un crecimiento importante en la cantidad de chicos, porque se incorporó en la otra gran disciplina que tiene el club, que es la educativa, la práctica del tenis. Eso hizo que los chicos tuvieron tenis como materias y después se engancharon muchos. Siempre digo que como Nalbandian y Del Potro deben haber muchos, el tema es que muchos si se enteran porque nunca tuvieron la oportunidad de tener una raqueta en la mano y pegarle a una pelotita. El club, entonces, les da la posibilidad de que conozcan el deporte. Después si siguen su camino, brillante.

-¿Y en las inferiores de fútbol cómo están?
-Creo que ha hecho un gran trabajo el club entero. Nos ha ido muy bien. Nosotros recibimos el fútbol del club en el 2001 con 230 jugadores en todas las categorías. Hoy tenemos más de 1.400 jugadores. Ya se han visto sus frutos, porque hay muchos jugadores que ya están en el contexto de la tercera o del plantel profesional. Ya está caminando eso. Ahora ya no hay que crecer en número, ahora hay que creer en calidad.

-Lo más difícil, a veces.
-Y sí, a mí no me gustaría mostrar el predio de Coquimbito. A mí me gustaría mostrar todos los jugadores que salgan del predio. Ahí es donde empieza a tener sentido la gestión. Mañana puedo hacer acá una cancha de básquet, le saco cinco fotos y todos me dicen qué bonita te quedó la cancha. Pero si yo no saco jugadores de básquet o juego en primera o juego la Liga Nacional, para qué la hice. Si yo hago churrasqueras y el domingo no hay socios haciendo asados, para qué me sirven.

-¿La gran deuda de la gestión es el estadio Gambarte?
-A mí se me critica muchísimo por el Gambarte. A ver, a mí no me vengan a dar lecciones de tombino. Yo soy tan tombino como cualquiera. Primero y principal yo quiero tener una institución sólida. Por qué nosotros primero queremos hacer el predio de Coquimbito, porque pensamos que eso nos iba a producir jugadores, esos jugadores los podíamos utilizar en el primer equipo y dios quiera podamos transferirlos. Y a lo mejor, eso nos da para hacer un Gambarte. Si yo eso no lo hago y lo único que hago es el Gambarte, lo único que tengo es más gastos y tengo que seguir trayendo 15 jugadores de afuera.

-Pero, a veces, eso el hincha no lo entiende.
-El otro día dije, un poco convencido y un poco irónico, gracias a Dios que me están pidiendo el Gambarte. ¿Sabés por qué? Porque lo demás lo tienen todo. Primero nos pedían que no nos fuéramos al descenso, después que ascendiéramos, después que volvamos, ahora la Copa. Y ahora nos piden el Gambarte. No crean que nosotros no lo queremos, pero hay un tiempo para todo. Esto es lo que yo quiero que entienda la gente. Hay un tiempo para hacerlo. Y no tenemos que sufrir para hacerlo. Yo mañana puedo hacerlo y a mitad de camino me quedo sin plata y no podemos seguir y eso no termina más. Eso no lo queremos nosotros.

-Ahora terminamos la entrevista, te vas a tu casa y en la calle ves a unos pibes con la camiseta del Tomba, ¿Qué te genera?
-Es una locura. Mirá, cuando nosotros le ganamos a Gimnasia y prácticamente entramos a la Libertadores, gente amiga me llama y me dice que había gente que había salido a la calle a festejar la clasificación… en San Rafael. Después, ver lo que significó Godoy Cruz en San Luis. Ver la tribuna visitante en Buenos Aires, hasta que llega el grueso de la hinchada, está la gente de Buenos Aires ahí. La gente que va al hotel.

-Cada vez se ven más camisetas de Godoy Cruz en la calle.
-La otra vez, un chico de Buenos Aires le pidió al padre de River, como regalo de cumpleaños, que lo trajera al Malvinas a ver un partido. Nosotros nos enteramos y lo invitamos. El chico se había hecho de Godoy Cruz por verlo en televisión. Nos llegan correos de España, uno de Valencia y otro de Barcelona, que quiere armar una filial allá. Son mendocinos que están allá. Ni hablar del interior del país. Tenemos pedidos de filiales en Santiago del Estero, Neuquén, Corrientes. Esto es la etapa que nos toca vivir. Hay que tratar de sostenerla para que no decaiga. El punto no es llegar, el punto es mantenerse. 

 Producción: Gonzalo Ruiz.

Opiniones (7)
21 de agosto de 2017 | 06:52
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21 de agosto de 2017 | 06:52
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  1. Un dia nos trataban de locos por que soñabamos jugar en primera y jugamos, luego se reian cuado deciamos que ibamos a jugar la libertadores y la jugamos, ahora quien me quita el sueño de ser campeon, a la contra que siga participando
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  2. Ver que un equipo tan sencillo llegue tan alto, y como dice Contreras, MANTENERSE, demuestra que el trabajo serio en un club no es ninguna quimera, es real, y cualquiera puede llegar hasta arriba...es para ponerse a creer
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  3. Agradezco el trabajo realizado por la dirigencia. Sigan en este camino. Felicitaciones. Ah... soñar no cuesta nada, pero hacer los sueños realidad es lo mejor que te puede pasar...
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  4. jajajjaja el día que ustedes ganen un titulo macri va ser presidente, osea sigan soñando tombinos jaja saludos de tu papa!
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  5. Humilde y poniendo el hombro, Oldrá grosso. Ah y el Futsal...ahi hay futbol tambien
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  6. La verdad... impecable. Leyendo esta nota se puede explicar claramente el por qué del presente de Godoy Cruz y, como contrapartida, el de otros clubes que fueron grandes y ahora sólo son una sombra pálida y triste. Felicitaciones al Sr. Contreras y a Mansur y, por supuesto, ¡gracias!
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  7. COMO MENDOCINO ESPERO QUE NO SE DESMANTELE EL EQUIPO.
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