Escritores descalzos: Rodolfo Braceli en Mendoza

El reconocido Rodolfo Braceli ofrecerá mañana una charla como parte de los actos por los cien años de la Biblioteca Juan Bautista Alberdi. En esta nota analizamos su último libro, "Escritores descalzos", que conjuga la teoría y la práctica del periodismo de una manera eficaz, precisa y deliciosa.

¿Qué mejor que las palabras de un escritor para festejar el centenario de una biblioteca? Al cumplir cien años la Biblioteca Popular Municipal Juan Bautista Alberdi, de Luján, contará con la presencia de Rodolfo Braceli, uno de los hijos dilectos de ese departamento mendocino.

Mañana, a las 19, el reconocido periodista y escritor Rodolfo Braceli, ofrecerá una conferencia en la que, bajo el título “El niño que quería ser escritor”, compartirá con su singular y cautivante estilo, anécdotas personales, experiencias de trabajo, aventuras mentales y literarias; hablará de su pasión por el vino, el fútbol y la poesía.

La cita con Braceli, con entrada libre y gratuita, será en el salón de la Biblioteca Alberdi (República del Líbano 418, Luján de Cuyo).

El escritor en su tinta

El último libro de Rodolfo Braceli, Escritores descalzos. Hacia una poética del reportaje, es una pequeña obra maestra del periodismo. El autor ofrece, a través de largas y medulosas entrevistas a Gabriel García Márquez, Norah Borges, Abelardo Castillo, Fernando Peña, Woody Allen, Diana Bellessi, Eduardo Belgrano Rawson, Ray Bradbury y Jorge Luis Borges, verdaderos retratos de los entrevistados.

“Digo descalzo porque el hombre descalzo esencialmente es un hombre desnudo: al ascenso de la persona al ser. Un ser desnudo está a disposición del milagro, es decir, del nacimiento. (…) Por aquí vamos, entonces, hacia este escritor. Éste, ¿cuál? El que tiene el coraje de bajar la guardia y desnudar sus costados menos calculados”, escribe Braceli en el Prefacio de su libro al que subtitula “Azares conversados/ ConversAcciones”.

Autor de una veintena de libros, Braceli ha transitado todos los géneros literarios con notable éxito y su poesía, sus novelas, sus ensayos, su dramaturgia, sus biografías y sus investigaciones periodísticas han merecido no sólo el aplauso de la crítica sino un creciente interés editorial reflejado en las reediciones de sus libros y en su traducción al inglés, francés, italiano y polaco.

El maestro de periodistas, que en 1996 obtuvo el preciado premio Pléyade a la Mejor Nota del Año, señala que lo mejor de las charlas con escritores se produce cuando el periodista se aparta de la literatura. “Esta es la punta del hilo que siempre me atrajo: alumbrar el fenómeno literario hablando lo menos posible de literatura. Porque tantas veces detalles aparentemente menudos descubren, delatan a los autores y, entonces, facilitan la comprensión y conocimiento vivencial de cuentos y novelas y poemas”, explica.

“Conversación mediante, trato de buscar, de rastrear ese personaje oculto y latente que habita en el propio escritor. Rebelarlo y revelarlo”, subraya en su libro el autor de las biografías de Mercedes Sosa y Julio Bocca.

Así, en el prefacio de Escritores descalzos Braceli desarrolla una teoría de la entrevista y va desgranando técnicas y herramientas clave y descubre para el lector alguna que otra pequeña celada periodística.

Luego se suceden las brillantes entrevistas a Gabriel García Márquez, Norah Borges, Abelardo Castillo, Fernando Peña, Woody Allen, Diana Bellessi, Eduardo Belgrano Rawson, Ray Bradbury y Jorge Luis Borges en las que realmente, los leemos, los “sentimos” descalzos, de entrecasa, abiertos, expuestos, familiares.

El libro, de lectura obligada para estudiantes y profesionales de la comunicación, concluye con un posfacio ad hoc, un pequeño ensayo y nutritivo ensayo que, bajo el título “Hacia una poética del reportaje” profundiza aquellos principios teóricos de la entrevista para hacerlos tan prácticos como hermosos, porque no cualquier periodista puede llevar adelante una buena entrevista, escribirla, escribirla bien, con belleza, sin apelar a la intuición y al talento.

“Todo reportaje que se precie es sin red. Un salto hacia el misterio del otro. La búsqueda del personaje en estado de descalzo”, señala el autor. Acostumbrado a saltar, a escuchar, a leer entre líneas gestos y silencios, Braceli, cazador de misterios, ofrece un libro que conjuga la teoría y la práctica del periodismo de una manera eficaz, precisa y deliciosa.

Patricia Rodón

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