Cuidar la calidad del agua de Mendoza

Esto lo ha afirmado Patricia Peralta, doctora en biología y limnóloga mendocina que con su equipo está haciendo estudios del agua de distintos embalses locales desde octubre de 1994 como El Nihuil, Valle Grande, Los Reyunos, Carrizal, Agua del Toro y Potrerillos. El trabajo está publicado en Internet.

La calidad del agua que consumen los mendocinos podría estar frente a un riesgo de contaminación a partir de las faltas de medidas preventivas que aplican distintas actividades turísticas y de esparcimiento en zonas como las de Potrerillos, donde se vierten distintos tipos de desperdicios en el agua proveniente del deshielo como los desechos cloacales.

Así lo sostuvo Patricia Peralta, doctora en biología y limnóloga, cuyo de equipo de investigadores hace tiempo viene realizando distintas experiencia con el fin de determinar la calidad del agua cruda (antes de ser potabilizada) de distintos embalses, ríos y lagunas provinciales.

En ese sentido dijo que no es lo mismo que caigan residuos en un río o “en un ambiente léntico como un lago o un embalse”, aclaró explicando que en estos últimos el deterioro es más grave “a partir de la carga de materia orgánica en el cuerpo de agua”.

Materia orgánica es todo aquello que tiene carbono y posee su carga de nitrógeno y de fósforo. De allí viene lo de que los fertilizantes también son perjudiciales para el agua, porque están hechos a base de fósforo, el elemento más escaso de la naturaleza y además necesario para la vida.

Haciendo blanco en las descargas cloacales que sufren muchos embalses provinciales, Peralta alertó sobre la alta carga que tienen, considerando esos elementos: nitrógeno y  fósforo.

Al aumentarse la carga de esos nutrientes en el agua (fósforo y nitrógeno) lo que se provoca es una deficiencia en la fotosíntesis de organismos microscópicos que viven en el agua y que se llaman algas.

Es por eso que el actual color turquesa que tiene, por ejemplo, el Embalse Potrerillos, podría llegar a tornarse verde, “por el aporte directo de ese tipo de fluentes en forma permanente y abundante, desde los clubes de rafting, los hoteles o los cámpings”, alertó.

El hecho es que esos nutrientes favorecerán el crecimiento de más plantas, pero de determinadas especies que colonicen el agua, que no siempre contribuyen a la calidad del agua.

En un futuro, dependiendo de la carga que tenga de aporte de nutrientes, el embalse podría quedar como un San Roque, ya que allí es donde proliferan especies tóxicas y su agua no la pueden digerir ni los humanos ni los animales.

El problema es que mientras se prioriza el asunto turístico en la montaña por otra parte se deja librado al azar a quienes consumen abajo el agua potable que se obtiene a partir de tratar el agua cruda que ingresa a las plantas potabilizadoras como Alto Godoy en el Parque General San Martín: “Se piensa más en el desarrollo urbano que en la construcción de plantas de tratamiento para conservar la calidad del agua”, disparó.

En ese sentido, por el continuo aporte de materia orgánica, para la científica es muy difícil que las plantas potabilizadoras garanticen la calidad del agua potable que proveen a la población. “Además ellos mismos –en la planta potabilizadora- con tanto cloro y tanto tratamiento no largan un agua de excelente calidad potable”, puntualizó, haciendo foco en la necesidad de manejar los focos de contaminación y que por otra parte la gente deje de tirar, por ejemplo, los pañales o la basura en el agua cruda.

El equipo de trabajo de Peralta mide desde las salidas de las plantas cloacales de Paramillo y Espejo, para observar si Obras Sanitarias Mendoza está depurando el agua como corresponde, hasta los aportes externos que reciben embalses como el de Valle Grande en San Rafael.


Caracterización limnológica de los embalses de Mendoza

En la Provincia de Mendoza existen 6 embalses principales: El Nihuil (1947); Valle Grande
(1965); Los Reyunos (1960); Carrizal (1972); Agua del Toro (1976) y Potrerillos (2001).

El presente estudio se lleva a cabo desde Octubre de 2004 hasta la actualidad con frecuencia
de monitoreo estacional en los 6 embalses mencionados teniendo en cuenta: variables
hidrológicas, climatológicas, físico químicas (in situ y laboratorio), bacteriológicas y biológicas
(estructura y dinámica del fitoplancton, zooplancton y macrófitos).

Las aguas de los embalses de la provincia se caracterizan como cálcicas sulfatadas, básicas,
con moderada a elevada reserva alcalina.

La dilución de las variables químicas y biológicas se produce a partir de julio, debido al mayor
almacenamiento de agua en los reservorios.

Entre los embalses analizados se puede aproximar que El Carrizal y El Nihuil se presentan con
mayor concentración de iones mayoritarios. No se observa limitación de nutrientes, aunque sí
variación espacial y temporal de las distintas clases de los mismos. 

Las comunidades planctónicas son poco diversas y según el momento del año, muy
abundantes.

El embalse Potrerillos presenta aguas de excelente calidad. La comunidad fitoplanctónica es
diversa y poco abundante debido a la baja concentración de nutrientes.

El embalse Carrizal constituye un sistema envejecido, con manifestaciones de contaminación
orgánica principalmente en el sector de la cola y desembocadura del Arroyo Carrizal según lo
indican la elevada densidad de algas verde azuladas, DBO-DQO y alta densidad de bacterias
coliformes y estreptococos. 

Tanto Agua del Toro como Los Reyunos presentan buena calidad de sus aguas. La comunidad
planctónica refleja la no limitación de nutrientes. Se destaca el embalse Los Reyunos por
presentar especies de dinoflagelados en alta densidad, no registradas en otros cuerpos de
agua.

El embalse El Nihuil se encuentra en un proceso de evolución y recuperación desde el estrés
ambiental manifestado en enero de 2005, revelado por el aumento de la diversidad y densidad
del plancton. 

El aspecto que destaca al embalse Valle Grande es el de encontrarse colonizado por Ceratium
hirundinella determinando la coloración marrón y mal olor de sus aguas.

Con respecto al estado trófico de los embalses se caracterizan como Mesotróficos  a Eutróficos: Carrizal, Agua del Toro, Los Reyunos, El Nihuil y Valle Grande.

Potrerillos se caracteriza como Oligotrófico a Mesotrófico.

Autores del resumen abreviado: PERALTA, P., PERERIRA, R., ARIAS, A Y J. LEÓN.

Nota:

1 - La limnología (del griego λίμνη, "laguna", y λογος, "tratado") es la rama de la ecología que estudia los ecosistemas acuáticos continentales (lagos, lagunas, ríos, charcas, marismas y estuarios), las interacciones entre los organismos acuáticos y su ambiente, que determinan su distribución y abundancia en dichos ecosistemas.

2 - Estado trófico: En Limnología se describe la productividad del ambiente acuático. Este se clasifica entre ultra-oligotrófico y oligotrófico (aguas con pocos nutrimentos y fondos oxigenados) hasta eutrófico e hipereutrófico (exceso de nutrimentos, los fondos pueden presentar déficits de oxígeno) pasando por mesotrófico.


 

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