Félix de Azúa asegura que "el Arte se ha acabado"

El escritor español explicó que en la reedición de su "Diccionario de las Artes", publicado por Debate, expone su tesis de que "el arte se ha acabado" porque en la sociedad contemporánea "todos somos artistas y cualquier cosa puede ser una obra de arte".

Félix de Azúa dijo que en este "ensayo con forma de diccionario" de términos de arte, escrito en 1995 y ampliado ahora en 2011, define el arte de dos maneras: el Arte con a mayúscula y el arte actual, que se escribe con a minúscula.

El Arte está vinculado a las obras de arte, arquitectura o música, entre otras categorías, realizadas por personas con talento como, por ejemplo, Leonardo da Vinci.

En cambio, el arte se encarga de "producir objetos hechos con desinterés" que son calificados de obras de arte y su finalidad es sólo de "entretenimiento social".

La muerte del Arte, según De Azúa, se produjo en 1917 cuando el artista y ajedrecista francés Marcel Duchamp dio un golpe de timón a la Historia del Arte elevando un urinario masculino a su obra titulada "La Fontaine" (La Fuente).

Pero no fue hasta la década de los setenta cuando se constanta el final del Arte con el surgimiento de movimientos contrarios a las vanguardias del principio del siglo XX como el "bodyart" y el "landart", comentó.

En la actualidad, "el arte está subvencionado por el Estado que construye espacios": los museos, donde va la gente más joven que elige entre ir a la discoteca o a ver instalaciones, explicó con tono irónico.

"¿Qué Estado se puede mantener sin arte? El arte es la sustitución de la religión". En Occidente, tan sólo sobrevive la Ciencia tras la desaparición conjunta de la Religión y el Arte, explicó.

Pero, mientras tanto, "se mantiene la ficción de que tiene sentido", al fin y al cabo, "el arte contemporáneo -recalcó- refleja lo que hay: un narcisismo vomitivo".

Un exponente del estado del circuito -según él- es el británico Charles Saatchi, dueño de la Saatchi Gallery y promotor, sobre todo, del Young Britisth Artists (YBAs), un grupo de artistas muy polémicos como Damien Hirst, creador de obras con tiburones y vacas en cajas de cristal rellenadas de formol.

"El arte contemporáneo -recordó- es el banco de pruebas de hacia donde va nuestra civilización que está en fase terminal y viviendo una agonía en directo".

El mercado del arte, por su parte, ha existido siempre y mostrar una postura contraria denota "la influencia de ideologías del siglo XX que ya están muertas", resaltó el también poeta.

La idea de la muerte del Arte y su deriva en el arte nutre el "Diccionario de las artes" que "se trata de un ensayo disfrazado de diccionario", admitió.

De la A a la Z, el libro recoge términos -en algunos casos sencillos como color o inspiración y en otros momentos hace un guiño para el "connoisseur" como Winckelmann- a través de los cuales desgrana "problemas" sobre "el acabamiento del arte".

El "Diccionario de las artes" demanda "una lectura lenta y de mesilla de noche" por parte del lector que es libre de crear su propio ensayo jugando a leer términos elegidos al azar como, por ejemplo, pintor, inspiración y deconstrucción o decadencia, dandi, valor y vanguardia aunque, en realidad, "va a leer el mismo ensayo": el Post-Arte actual o la era tras el final del Arte. 

Fuente: EFE
¿Qué sentís?
0%Satisfacción0%Esperanza0%Bronca0%Tristeza0%Incertidumbre0%Indiferencia
Opiniones (0)
6 de Diciembre de 2016|00:08
1
ERROR
6 de Diciembre de 2016|00:08
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016