Casa verde: un nuevo paradigma de la construcción se abre a Mendoza

En las últimas décadas, gran parte de la producción en el mundo se ha orientado hacia el desarrollo sustentable. Consultamos a un grupo de empresas y profesionales acerca de los sistemas y materiales alternativos de construcción que buscan lograr un hábitat que responda a nuestras necesidades humanas, integrando el cuidado del medio ambiente.

Sin dudas el gran aporte y cambio que promueve en la época contemporánea el concepto de sustentabilidad en el área del diseño de nuestros espacios habitables, es dar soluciones integradas al medio ambiente, conjugando el sistema artificial conformado por recursos materiales y físicos con el ahorro energético en función de alcanzar mejores estándares de calidad de vida. La bien llamada arquitectura ambientalmente consciente, trabaja en la disminución del impacto de la contaminación por CO2; la reducción del consumo de agua potable y del consumo de energía para la iluminación y acondicionamiento térmico, afrontando el actual y futuro déficit de energía mundial, teniendo en cuenta no solo las necesidades actuales, sino también las del futuro.

En 1987 la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo de la ONU editó el libro “Nuestro futuro común” (nombre original del Informe Bruntland) presentado en la 42° sesión. En él se oficializó el concepto de desarrollo sustentable como “aquel que satisface las necesidades de la presente generación sin comprometer a las generaciones futuras”. La búsqueda de este equilibrio pone en el tapete la necesidad de un replanteo del estilo de vida que llevamos y de nuestro consumo ilimitado de recursos naturales para proporcionarnos confort.

Visto desde el enfoque de la sustentabilidad, la planificación de nuestro vivir cotidiano debe buscar a largo plazo el ahorro y la optimización de los recursos, incorporando una nueva actitud que no nos exige bajar el nivel sino cambiar de paradigma incorporando un pensamiento integrador que no vaya en detrimento de nuestro ecosistema. Esta nueva mentalidad es crucial al momento de elaborar un proyecto y construir una vivienda que nos vaya a albergar gran parte de nuestras vidas.

Claves para que un sistema de construcción se considere sustentable

Actualmente las fuentes estadísticas calculan que el 60% de todos los recursos mundiales se destinan a la construcción. Entre el 15-20% de los recursos están destinados para fabricar los materiales. Entre el 30-40% de la energía producida por diferentes fuentes, se utilizan para hacer operable los edificios (calefaccionar, enfriar, iluminar, etc.). Mientras que el 50% del agua utilizada en el mundo se destina para abastecer las instalaciones sanitarias y otros usos en edificios. Sin embargo, casi 1/3 de la población mundial adolece de tales instalaciones.
Estos datos muestran que el capital medioambiental invertido en la edificación del hábitat humano es enorme.

Teniendo en cuenta estos datos, desde la visión del arquitecto Daniel Gelardi, investigador en arquitectura sustentable y docente especialista en el tema en la Universidad de Mendoza, “el concepto de sustentabilidad representa para la arquitectura un desafío de renovación y reformulación de aspectos tecnológicos y constructivos. En nuestra perspectiva, creemos que indagar sobre este tema también es determinante para la cultura arquitectónica contemporánea, poniendo énfasis en cuestiones que se reflejan en la formulación material de la cultura actual. Esto lleva a buscar y proponer nuevas técnicas constructivas, estrategias de organización del espacio y del uso de materiales y tecnologías no convencionales”.

En cuanto a los sistemas tradicionales, continúa Gelardi, “estos sistemas muchas veces no son usados con criterios ambientales, pero pueden potenciarse adaptaciones para el ahorro energético, para el aprovechamiento de fuentes de energía renovables, como la radiación solar. La investigación paulatina y sistemática ha dado con notables soluciones constructivas donde se combinan técnicas tradicionales con innovaciones tecnológicas adaptadas a las circunstancias económicas y productivas del contexto. Lo importante es cuando el interés se centra en lograr propuestas eficientes con un alto atractivo por su calidad estética”.

La eficiencia energética es la fuente de energía más importante

Según el arquitecto Sebastián Puente, gerente técnico de Exacta Sudamericana, empresa dedicada a construir con hormigón aislado, no sólo es importante tener en cuenta la sustentabilidad durante el uso del proyecto, sino también durante el proceso de construcción. “La eficiencia energética en lo que respecta al acondicionamiento térmico está 100% relacionada con la aislación del proyecto. Pensar en aislar en el momento de ejecución de la obra y realizarlo, es mucho más sencillo y económico que tratar de aislar luego de que esté la obra terminada”.

Arq. Sebastián Puente
Gerente Técnico Comercial
de Exacta Sudamericana S.A.
Es importante también tener en cuenta que en el corto plazo, seguramente todo el país cuente con una ley de Acondicionamiento Térmico (Ley 13059 de la provincia de Buenos Aires), la que exige un mínimo de aislación para las obras. Seguramente una vez implementada la exigencia irá en aumento acompañando la escasez de energía. “En ese caso, si el proyecto no ha sido pensado con el máximo disponible de aislación al momento de su ejecución, sin duda se verá depreciado en su valor económico frente a proyectos que si lo estén. Teniendo en cuenta que cualquier proyecto que se ejecute hoy tendrá una vida útil de mínimo 50 años, no sabemos cuál será la situación energética de ese momento. Entonces “la eficiencia energética es la fuente de energía más importante”. “Pensemos en sustentabilidad en todo sentido, eficiencia energética, economía de recursos no renovables, eficiencia de la mano de obra, mínimo impacto ambiental, máximo seguridad estructural, conservación de valor de la propiedad, etc”.

Desde el punto de vista técnico, Puente explica que “cuando aislamos al máximo las soluciones tradicionales, dejan de ser lo económicas que se perciben. Es mucho más complejo realizar una aislación efectiva, ya que comienzan a generarse puentes térmicos por deficiencia en la ejecución, perdiendo eficiencia y comenzando a presentar distintas patologías de la construcción tradicional como condensación de humedad en los lugares donde se encuentran los puentes térmicos, fisuras entre los distintos materiales, etc.

Eduardo Stradella
Presidente de New Panel
La tecnología ICF (Insulated Concrete Form) que utiliza el sistema tiene más de cuarenta años en el mundo, nació en Alemania a principios de los 70 en plena crisis energética y ha respondido en forma excepcional ante distintas catástrofes naturales como pueden ser el terremoto de Chile de principios del 2010 o el huracán Katrina en Estados Unidos en el año 2006.

Razones que defienden la conveniencia de optar para una vivienda con sistema de construcción alternativo

Uno de los aportes y alternativas de la construcción más innovadores para Mendoza viene de la mano de New Panel, sistema sismo térmico de construcción rápida, cuyos materiales poseen características tales como bajo contenido energético, baja emisión de gases de efecto invernadero, ya que los paneles son fabricados con maderas de cultivos (no de bosques nativos) como el pino, el álamo, el eucaliptus entre otras especies.

Según Eduardo Stradella, directivo de New Panel, este sistema constructivo industrializado es de máximo aprovechamiento en una zona como la nuestra, donde la amplitud térmica es considerable, tanto en invierno como en verano. La tecnología con la que cuenta hace que la pérdida energética utilizada para calefaccionar o refrigerar sea de hasta un 60 % menos que con un sistema de construcción tradicional. Según apunta, “estamos en una zona sísmica para lo que necesitamos nuevas alternativas al sistema pesado y rígido que se utiliza para construir.

Stradella también hace mención al desarrollo de los materiales, explica que “se utiliza un mínimo de energía para la fabricación de los paneles como para su montaje y nulo consumo de agua; el flete se optimiza consumiendo menos combustible; hay escaso desperdicio tanto en fábrica como en la obra en sí”.
 
Desde la visión del arquitecto e investigador Daniel Gelardi, “estas propuestas son altamente atractivas porque promueven modelos habitables para formas de vida más saludables y porque ofrecen soluciones inteligentes y razonables a los problemas energéticos, de uso y de mantenimiento, con el fin de sostener la vida útil del bien de uso tal como la durabilidad y la permanencia de un bien común”.

Costos comparativos entre los
sistemas
 
“Los ahorros en energía durante la vida útil del bien amortizan la mayor inversión inicial y en un determinado tiempo, la ecuación pasa a ser positiva con respecto a obras no convencionales”, asegura Gelardi.

Al respecto, Eduardo Stradella, opina que “los productos del tipo New Panel no son comparables con la construcción tradicional (ladrillo), poseen características superiores a lo que estamos acostumbrados. En cuanto a los costos, se tiende a comparar el precio del panel con el m2 de ladrillo en vez de comparar con el producto terminado sin tener en cuenta que, el ladrillo tiene muchos costos ocultos que lo encarecen. Dependerá de cómo se aprovecha la modulación del sistema, las terminaciones, la cantidad de instaladores y otros detalles. No obstante, nuestro sistema se reduce en estructura, en cimientos, mano de obra, contenedores para desperdicios, flete, consumo de energía, instalaciones (picar muros de ladrillos para pasar instalaciones tiene un gran coste), tamaño de los equipos de aire acondicionado y de calefacción, tiempos de ejecución (mucha gente alquila mientras construye), pérdida de materiales, etc.

Por su lado, Puente, sostiene que la construcción tradicional no contempla la aislación, ni la velocidad de ejecución. “Pensemos también en el costo de uso o costo operativo, la mayor aislación que provee Exacta se traduce en economías de 30 al 70% en consumo energético para acondicionamiento térmico. Es entonces que no sólo es igual o más económico el costo de construcción, sino también el costo del uso de la obra será mucho menor.

Arq. Daniel Gelardi
Arquitecto e investigador en arquitectura sustentable. Docente especialista en el tema en la Universidad de Mendoza. Integrante del Estudio de Arquitectura INEstudio Arquitectos asociados.


¿Existe en los mendocinos una resistencia a concebir la casa para toda la vida, con una estructura que no sea de ladrillo?

No solo en Mendoza se ve reflejado este paradigma, esto se nota en toda la Argentina, asegura el arquitecto Sebastián Puente, quien afirma que su empresa provee una solución mucho más confiable que el ladrillo, ya que la casa completa está realizada en hormigón armado. “Si nos referimos entonces a la confiabilidad estructural este sistema está en un plano superior a la construcción de ladrillos, con el plus de la aislación y la velocidad de ejecución”.

En la opinión de Eduardo Stradella “estamos de acuerdo con que esta idea viene de un desconocimiento general. El ladrillo no hace a la estructura de una casa, solo hace que la casa sea más pesada, más rígida por lo tanto más vulnerable a los sismos. Ejemplos cercanos como el de Chile, en donde se han padecido sismos de gran intensidad, las construcciones realizadas en sistemas como el nuestro son las que menos daños han sufrido. Una vivienda construida con productos de este tipo es más flexible por lo que responde mejor el impacto de un sismo. En cambio una vivienda realizada con construcción tradicional no absorbe los movimientos producidos por los sismos por lo cual ataca principalmente en su base y, si llega a derrumbarse, no se produce en vuelco, sino colapsando generalmente hacia a su interior”.

 
 
Cuando una casa o un edificio son concebidos arquitectónicamente, se constituyen en un bien de uso con carácter de bien colectivo. Daniel Gelardi aclara, “Hay que considerar que se incorpora en el medio un bien que reconstruye el ambiente, es decir, el medio físico, que es un medio común, al que llamamos medio ambiente. Por lo tanto, creo que no hay diferencia entre una estructura resistente o una estructura ligera y ágil constructivamente. El tema es que se adapte positivamente al ambiente y genere un aporte por interés propio y por interés común. Lo que indica que el cambio de paradigma se observa desde una sociedad egoísta a una sociedad solidaria”.

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