El reino del revés: Cornejo, Iglesias, Cobos

La polémica por la supuesta candidatura a gobernador de Cleto trastocó esta semana el mundo radical: ahora Cornejo es el que cuestiona al vice e Iglesias, su viejo rival, uno de sus nuevos aliados. Los planes de Cobos, los temores del intendente de Godoy Cruz y la encuesta que todos desmintieron, pero existió.

A la interna del radicalismo mendocino se la puede comparar con una larga novela, cargada de sorpresas, giros narrativos y hasta toques de fantasía. Un novela inconclusa, vale decir.

El último capítulo de esta "ficción" habla de dos renacimientos electorales. Uno es el de Roberto Iglesias, quien otra vez cuenta con un escenario proclive a su candidatura a gobernador. El otro es el de Julio Cobos, quien al final de una semana compleja y tensa, ha dejado traslucir que jamás abandonó la idea de competir por la presidencia de la Nación.

Pero esta es también la historia de furias incontenibles, insoportables. Como la de Alfredo Cornejo, el otro candidato a gobernador de la UCR. El hombre que siempre enciende el fuego en su partido, pero sin conseguir que las cosas se muevan.

En el reino del revés radical, ahora, Iglesias es aliado de Cobos, y Cornejo, su enemigo. Aunque cueste creerlo.

La furia de Cornejo. Los hechos políticos de la semana en la UCR fueron muchos y se sucedieron rápidamente en cadena. Furioso, el intendente de Godoy Cruz apuró a Cobos el martes para que definiera si quiere o no ser candidato a gobernador en su lugar, en una maniobra que, en realidad, intentó desnudar políticamente los tejes del vicepresidente.

Cornejo se enfureció como nunca después de enterarse del encuentro que había mantenido Cobos con su ex rival Roberto Iglesias en casa de Juan Carlos Jaliff. Esa fue la gota que colmó el vaso: Cobos se había sentado con quien es su enemigo en la interna. Las cosas en el mundo del revés empezaban a cambiar.

Pero el intendente de Godoy Cruz ya venía calentito desde antes. Había estado soportando la danza de nombres para remplazarlo a Iglesias y a él y lograr un candidato a gobernador “de consenso” que motorizaba el propio Cobos. Antes, su amigo.

“Quiero que se deje de pelotudear”, cuentan que vociferó en la intimidad Cornejo, antes de obligar a Cobos a sincerar por los medios su desinterés en dirigir la provincia a partir de fines de este año.


Los candidatos de Cleto. Este diario pudo comprobar que el enojo de Cornejo con Cobos no era infundado. En los últimos tiempos, el vicepresidente “sembró” en distintas reuniones como candidatos alternativos a Iglesias y Cornejo a la omnipresente senadora Laura Montero, y a los intendentes Mario Abed (Junín) y Eduardo Giner (Tunuyán).

Giner (foto) lo fue a ver hace poco más de una semana y Cobos se lo dijo con todas las letras: “Hay nombres de candidatos de consenso y entre ellos está el tuyo”, lo sondeó. “Desestimé eso de una. A mí la gente no me conoce. El mejor candidato a gobernador que podemos tener es Iglesias”, fue la rápida y sincera respuesta del intendente de Tunuyán.

En este encuentro Cobos recalcó que la gobernación no le interesa. Entonces Giner contraatacó con la propuesta que se ha generalizado en la UCR: que lidere la lista de candidatos a diputados nacionales del partido.

Efectos colaterales para Cornejo. La reacción en caliente de Cornejo blanqueó un poco el panorama respecto de Cobos, pero a la vez tuvo algunos efectos colaterales no deseados para el intendente de Godoy Cruz.

Si bien el Petiso ha dejado claro que no se bajará en favor de otro candidato que no sea Cleto (o sea: su precandidatura, debe entenderse, quedó ratificada esta semana cuando Cobos aclaró que no competirá por la gobernación), sus resguardos y temores electorales ya habrían comenzado a tener cierto efecto desmoralizador en la tropa.

Hay que recordar que, a principios de abril, fue el propio Cornejo el que frenó una interna que su sector, que constituye el grueso del aparato, sí quería disputar, porque creía que ganaba. A lo cual hay que sumar ahora un planteo de dimisión de su candidatura a gobernador, que si bien puede ser interpretada en términos de “operación política”, también puede leerse como el indicio de que Cornejo tiene demasiadas dudas de serlo.

No se puede desligar del análisis general que Cornejo padece el problema de muchos dirigentes con aspiraciones electorales importantes: si abandona Godoy Cruz, la conservación del territorio podría estar en peligro. Salvo el demócrata que conduce San Carlos, Jorge Difonso, ningún intendente está pensando en correr ese riesgo.

Según dicen en la propia UCR, el competidor de la intendencia por el PJ, Marcelo Costa (foto), se acerca peligrosamente en las encuestas al oficialismo departamental debido al presunto “arrastre” de Cristina.

La interna aporta el resto: por la ruptura entre Cornejo y César Biffi, hay por lo menos tres candidatos a intendente probándose el traje si Cornejo va por la gobernación. En este clima de división, las chances de victoria se nublan.

A pedir de Iglesias. Por otra parte, el arranque rabioso de Cornejo también jugó a favor de Iglesias. El mismo martes en que Cornejo apuró a Cobos, el ex gobernador salió a considerarse el “candidato proclamado” de la UCR porque su rival había renunciado a la batalla.

Toda una exageración, pero que al margen del provecho personal, responde a una lógica: nunca se puede amagar con renunciar a una candidatura, y menos aún en 2011, donde el fenómeno de las dimisiones opositoras está muy extendido.

Iglesias descubrió una oportunidad y no la está desaprovechando. Jaliff lo condujo a una tregua privada y necesaria con Cobos, después de años de enfrentamientos. Los sucesos de la semana los han transformado casi en socios políticos, después de un café y la aparición de acuerdos mínimos para la convivencia en la charla. Entre ellos, el reconocimiento de Iglesias de que Cobos es una figura de peso en la UCR provincial, que incluso puede (si quisiera) discutir mano a mano la candidatura a gobernador con cualquiera.

Se completó así, finalmente, el mundo del revés radical: ahora Cornejo interroga y cuestiona a Cobos, mientras que Iglesias sale a jugar el rol de defensor.

Desde entonces, los acólitos de Iglesias agitan encuestas a favor de la nueva sociedad radical. Aseguran que los distintos sondeos colocan a Iglesias apenas un peldaño debajo de Cobos en cuanto a consideración pública, con muy buenos desempeños en regiones como el sur y el Este provincial. Y a Cornejo, mucho más abajo en las cifras, ubicado junto al intendente de la Capital, Víctor Fayad.

“No puede ser que los dos dirigentes con mejor imagen de Mendoza sigan peleados”, afirman los iglesistas, deseosos de imponer una lista con el jefe del sector como candidato a gobernador y Cobos como postulante a diputado nacional.

Aunque la imposición no sea precisamente fácil en un contexto dividido, donde Cornejo sigue mostrando un poderío interno probablemente superior al de los iglesistas. Con cara de ogro, Cornejo es el monstruo a vencer en esta planeta raro llamado UCR.

La encuesta. Desde el martes hasta ayer, el vicepresidente tuvo que ocuparse de aclarar en todas partes que no será candidato a gobernador este año. A raíz del incidente, dicen en su entorno que, por primera vez, Cleto se enojó en serio con Cornejo, el arquitecto de su carrera política allá por los comienzos, en 2003.

Seguramente el ingeniero de la Sexta Sección hubiese preferido no verse forzado a enfrentar la opinión pública en un momento como éste. Fue Cornejo pues, su viejo aliado, el nuevo enemigo, quien lo obligó a hacerlo.

El intendente de Godoy Cruz abrió la ventana para la indagación periodística que, entre otras cosas, puso el foco en una encuesta de imagen de Cobos. En ese sondeo, según dijo diario Los Andes, el vicepresidente consultó sus chances de volver a ser candidato a gobernador de la provincia.

El miércoles, Cobos encomendó a César Biffi (foto) que saliera a descartar por enésima vez la candidatura gubernamental y que desmintiera la encuesta. Pero unas horas después aparecieron indicios de que el sondeo realmente existió.

Fuentes radicales señalaron la posibilidad de que los laderos de Cobos hayan utilizado los servicios de la consultora de opinión pública Mori, una empresa que ya ha realizado trabajos para el vicepresidente. El contacto para llegar a Mori es el intendente de Junín de Buenos Aires, Mario Meoni, uno de los principales dirigentes cobistas del país.

En este razonamiento, es perfectamente probable una consulta de la imagen de Cobos en Mendoza. Ahora: ¿Era realmente el objetivo central de la encuesta? Las conversaciones que el vicepresidente viene manteniendo desde la semana pasada con sus colaboradores en Buenos Aires respecto del contexto nacional parecen decir que no.


Afuera Macri, ¿adentro Cobos? En el Senado Nacional han tomado como un dato favorable la dimisión a la candidatura presidencial de Mauricio Macri. Ese cambio en el escenario nacional era lo que estaba esperando hasta hace poco Cobos para lanzarse directo al armado de una coalición de centro-derecha para enfrentar a Cristina en octubre.

En el medio, ciertamente, Cobos se bajó de la candidatura presidencial por el radicalismo ¿Pero es demasiado alocado que decida volver a la palestra después del vaciamiento de candidatos opositores que se produjo desde entonces? El reino del revés radical, además, parece permitirlo todo.

Hay quienes evalúan que no esta mal que Cobos vuelva a ser candidato a presidente y entre ellos se cuenta el propio vicepresidente. El ingeniero mendocino, dicen, se sigue teniendo fe a la hora de "polarizar" el electorado con Cristina, un rol que a Ricardo Alfonsín no parece sentarle bien.

Las idas y venidas de los dirigentes opositores convierten el retorno de Cobos en un plan raro, pero no improbable. Por eso Cleto no define su futuro y estira sus cavilaciones con una sola fecha tope: fines de junio, cuando vencen los plazos legales de presentar candidaturas para las primarias abiertas y obligatorias del 14 de agosto.

A mediados de junio, además, vencen los plazos para formalizar frentes electorales. Y una cosa va de la mano de la otra, ya que la re-postulación de Cleto a la presidencia, de ser una realidad, sólo se produciría en el marco de un acuerdo amplio con el peronismo federal y otras fuerzas opositoras que aumente las chances de ganar en octubre.

La alquimia suena extraña. Pero este tipo de cosas se están hablando en el laboratorio político de varios partidos. Al menos para introducir un poco de misterio y combatir la predecibilidad electoral que impone el kirchnerismo camino a las elecciones de este año.

Opiniones (1)
22 de agosto de 2017 | 06:21
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22 de agosto de 2017 | 06:21
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  1. muchachos que no se les escape la tortuga como hace 4 años......
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