Recalde dice que "nadie pidió ni ofreció un lugar"

Esa foto, entre tantas otras colgadas en la pared del despacho de su estudio, es la que más le gusta destacar. Allí aparece él, Héctor Recalde, sentado entre Cristina Kirchner y Hugo Moyano. El sentido actual que adquiere esa imagen parece unívoco. "Nadie pidió y nadie ofreció un lugar en la fórmula", señaló en un entrevista el diputado "cristinista" y abogado de la Central de Trabajadores Argentinos (CGT) después de los rumores que lo ubicaron como candidato a vicepresidente. Puntos de vista  

Esa foto, entre tantas otras colgadas en la pared del despacho de su estudio, es la que más le gusta destacar. Allí aparece él, Héctor Recalde, sentado entre Cristina Kirchner y Hugo Moyano. El sentido actual que adquiere esa imagen parece unívoco.

"Nadie pidió y nadie ofreció un lugar en la fórmula", señaló en un entrevista con lanacion.com el diputado "cristinista" y abogado de la Central de Trabajadores Argentinos (CGT) después de los rumores que lo ubicaron como candidato a vicepresidente de la Presidenta en un posible intento de reelección. "La única que puede decidir su compañero es Cristina", completó.

En la víspera de la jornada en la que Moyano prometió "reventar la 9 de Julio" para festejar el Día del Trabajador -pero con el objetivo velado de demostrar su poder de movilización- Recalde admitió que "sería un honor" que lo propusieran, pero que aceptará la decisión presidencial. Ya en el pasado, nunca había escondido su intención de acompañar a la Presidenta en la fórmula.

"El diputado más temido por los empresarios", se lee en la tapa de una revista que Recalde decidió enmarcar y colgar junto a otra que retrata a su hijo, Mariano, presidente de Aerolíneas Argentinas, en la poblada pared de su estudio en Tribunales. Y ciertamente así se lo califica entre los hombres de negocios por su polémico proyecto para la distribución de ganancias entre los trabajadores y su férrea defensa al avance del Gobierno en los directorios de varias empresas privadas.

Pero el abogado laboralista -que aclara siempre que puede que tiene posgrado en derecho constitucional- abre un paréntesis en el que se da el lujo de admitir lo que nadie en el Gobierno concede: que "una disparada de precios" golpea los bolsillos de los trabajadores. Sin embargo, y aunque critica "la falta de credibilidad" del Indec, culpa al empresariado por la galopante inflación.

- ¿Será usted el vicepresidente de Cristina Kirchner en caso de que presente su reelección?

- Nadie pidió y nadie ofreció. La única que puede decidir su compañero o compañera de fórmula es Cristina Fernández de Kirchner (sin coma) y Héctor Recalde va a aplaudir la decisión de la Presidenta porque Héctor Recalde es cristinista. Por supuesto, sería un honor que me propusieran, pero si Cristina me dice que vaya a pintar las paredes de las escuelas de los colegios con los pibes de la Juventud Sindical y de La Cámpora también sería una distinción. Pero yo soy militantes de toda la vida y nadie puede decir que vengo aspirando a cargos. Ya soy longevo y milito desde los 14 años. Repito, mi expectativa no son los cargos. Hago lo que me gusta y eso es suficiente compensación personal.

- Actualmente hay una especulación desde la oposición y desde el mismo Gobierno sobre la posible candidatura presidencial de Cristina Kirchner, ¿usted cree que la Presidenta aceptará el desafío?

- Yo estoy convencido de que se presenta. Por su trayectoria, militancia, convicciones y por algo más, que es de mi interpretación subjetiva: su compromiso con Néstor. Y esto pesa muchísimo a la hora de aceptar la reelección. En realidad, lo que pasa con la oposición es que hay seis partidos en busca de un candidato [citando Luigi Pirandello y su libro "Seis personajes en busca de autor"]. Nosotros ya tenemos el nuestro.

- ¿La CGT está presionando por más diputados en las listas?

- El deseo del movimiento obrero de participar proporcionalmente en las lisas del partido al que pertenece es algo muy viejo. Hay muchos agrodiputados pero nadie se asombró ¿Por qué se asombran que dirigentes sindicales quieran ser diputados? Es lógico que haya una puja civilizada para tener la mayor representación sectorial dentro de las listas.

- ¿Cuál es su opinión acerca del nombramiento de más directores por el Estado en las empresas privadas?

El Estado, cuando nacionaliza los depósitos que administraban las AFJP (que era una gran malversación) está administrando salarios diferidos, contribuciones de los trabajadores. Entre esos recursos hay acciones y estas dan derechos políticos, en sentido comercial. Esto significa participar en el directorio como lo hace cualquier accionista privado. ¿Por qué [el Estado] va a tener menos derechos que un accionista privado ? Igualdad. Ahora, ¿por qué hay resistencia? ¿por qué tienen temor a la información? Esta resistencia genera un estado de sospecha. La corporación empresaria no es un Estado, los dirigentes empresarios no están por encima de la ley. Digo esto teniendo en cuenta que Techint dice que no va a cumplir el DNU. El único poder que puede declarar la inconstitucionalidad es el Poder Judicial. Mientras tanto tienen que cumplirla.

- Pero, ¿no fue el Gobierno el que evitó en diferentes oportunidades cumplir con decisiones judiciales? Por ejemplo, lo que ocurrió con el ex procurador general de justicia, Eduardo Sosa, en Santa Cruz.

Ahí hay conflicto de poderes del Ejecutivo con el Judicial. Es distinto. Lo que plantean es la imposibilidad de un hecho. Es conflicto de poderes, no es no acatamiento.

- Usted es diputado, ¿no hubiera sido mejor que la derogación del tope del 5% en el derecho a voto en las empresas en las que la Anses es accionista se hubiese discutido en el Congreso?

El único Gobierno que cumplió con la reforma de la Constitución fue este [por la creación de la Bicameral que revisa los decretos de necesidad y urgencia]. Lo que hay que justificar es la necesidad y la urgencia. La urgencia es obvia: las grandes empresas tienen asambleas de accionistas ahora. Y cuando uno conoce los tiempos parlamentarios..

- Pero esta discusión, ¿no podría haberse empezado a tratar a fines del año pasado?

Sí, pero se discutió ahora. Mejor ahora que nunca. ¿Quién tiene que definir esto? O la Justicia, o la bicameral en el Congreso. Esta norma modifica un artículo derogando un inciso. No deroga la ley. Eso es todo. Este decreto es para defender el patrimonio nacional. ¡Si vamos a intervenir, apurémonos!

- ¿No habría que haberlo tratado en el Congreso?

- Si se tardó en decidir, se tardó. Una vez le preguntaron a mi compañero Néstor Kirchner por qué había nombrado a Martín Redrado en el Banco Central. " ¿ Qué querías!, ¡que con el 22% nombrara al flaco Kunkel ? ". Nunca es tarde cuando la dicha es buena.

- Cuando se habla de patrimonio nacional se habla de los dividendos que le corresponden al Estado, ¿no fue la Anses la que se negó a la distribución en el caso de Techint?

Se negó porque no distribuían lo que tenían que distribuir. Y porque no querían nombrar a los directores [por el Estado] ¡Veamos todo! Los trabajadores tienen que cobrar mucho más. ¿Dónde están los 8500 millones de pesos? ¿Qué hicieron con esa plata nuestra, de los trabajadores y del pueblo argentino?

- Los directores nombrados por el Estado, ¿deberían ser hombres ligados a la CGT?

- Mirá si vamos a hacer un acto multitudinario para poner un director en una empresa. ¡No jodamos! Esto tiene que ver con los derechos del pueblo argentino y de los trabajadores. Igualmente, sería bueno [nombrar a alguien de la CGT]. Es muy importante por el trabajo interdisciplinario. No estaría mal que haya directores con especial conocimiento de lo que pasa dentro de esa empresa. Pero no es una cuestión de vida o muerte.

- ¿Cuál es su opinión de la actual carrera entre salarios y precios?

- Hay mucha responsabilidad empresaria en esto. A principios de 2009 y 2010 no hubo ningún aumento del costo laboral: no había convenios colectivos, acuerdos salariales, no había nada; y hubo una disparada de precios que vino por un aumento de la demanda agregada en el mercado interno que, a su vez, provenía de la Asignación Universal por Hijo, la creación de nuevos puestos de trabajo por las cooperativas y de la movilidad jubilatoria. Los empresarios en vez de aumentar la oferta para responder a la demanda aumentaron los precios.

- ¿Cree que los empresarios no invirtieron?, ¿ Por qué no invirtieron?

Invierten afuera aunque las rentabilidades acá son muy buenas, afortunadamente. Son buenísimas. Pero lo que tenemos además hay una gran concentración en algunos sectores. Por ejemplo, dos empresas concentran el 89% de venta de pan lactal en el país; otras dos firmas, el 84% de las gaseosas y colas; y dos compañías, el 77% de la leche chocolatada.

- Pero es este Gobierno el que no creó el Tribunal de Defensa a la Competencia y el que gestiona la economía desde 2003.

Bueno, no es fácil porque uno tiene que respetar las normas. No puede estatizar todo.

- ¿Qué hizo el Gobierno para desconcentrar la economía teniendo en cuenta que avaló fusiones como la de Cablevisión y Multicanal, y acuerdos como los de Telefónica y Telecom?

- Las tareas pendientes hay que hacerlas. Yo soy partidario de terminar con los monopolios de cualquier índole.

- El aumento salarial de un 24% a camioneros está muy lejos de la inflación medida por el Indec, ¿cree usted en el dato oficial de inflación?

Creo que hay un principio que se llama primacía de la realidad. Perón lo popularizó diciendo que 'la única verdad es la realidad'. Cuando uno va a un convenio colectivo tiene en cuenta varias variables, una es el precio de la canasta alimentaria; otra es la tasa de actividad, la de rentabilidad y también lo que pasó con el poder adquisitivo del salario. Moyano lo traduce en los precios de las góndolas de supermercado. Yo sería más detallista: dime dónde compras y te diré cuánto gastas. No solo hay que ver las localizacion de donde se compra sino también las pautas de consumo y los dirigentes sindicales conocen esto y se manejan con esta realidad.

- ¿Esta realidad difiere del índice oficial?

- Es que uno no es un índice promedio.

- ¿Cree en los datos del Indec?

Una de las cosas que pasó es que el Indec perdió credibilidad y es muy importante reconstruirla.

- ¿Se le pinchó el proyecto de distribución de las ganancias empresariales?

El proyecto no está sepultado.

- ¿En el Gobierno lo apoyan?

- Hay declaraciones del ministro [Carlos] Tomada y de la Presidenta de la Nacion diciendo que es buena la rentabilidad y que hay que distribuirla. ¡Qué más quiere que haga el Gobierno! ¡Que haga una manifestación de ministros en Plaza de Mayo! Mi bloque apoya absolutamente el proyecto y que yo sepa es el bloque oficialista.

- La UIA afirma que el proyecto implica cogestión sindical, ¿qué opina al respecto?

¡Es mentira! Me voy a corregir. Es una afirmación errónea. No hay ninguna norma que establezca la cogestión. Lo que hay es un derecho a la información para ver los documentos respaldatorios (sic), los balances. Hay que desmitificar. Es un instrumento participativo y proempresa. Si un trabajador sabe que la empresa va a tener rentabilidad y él va a tener mayor remuneración va a buscar que la empresa gane. En segundo lugar, favorece la productividad, ya que si un trabajador falta injustificadamente decae su derecho a participación en las ganancias. Al principio dijeron que no era el momento, después que se violaba el derecho de propiedad. Algunos muchachos piensan que el derecho a la propiedad está por encima de todos los demás derechos. Quiero hacer una aclaración previa. En esta discusión, en lo único que hay que ser intransigente es que hay que cumplir con la Constitución y habilitar por ley la distribución de las ganancias. ¿Cómo? ¿Cuándo? Podemos debatir todo.
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