Ernesto Sanz se toma 15 días para definir si será candidato o no

El senador nacional dejó trascender a su entorno más cercano que sólo en 15 días tomará una decisión definitiva sobre si, finalmente, le dará batalla a Alfonsín por la candidatura presidencial del partido en las elecciones primarias, abiertas y simultáneas del 14 de agosto

Refugiado junto a sus afectos en San Rafael,  el senador Ernesto Sanz observa, no sin cierta desconfianza, el tejido electoral que lleva adelante su rival interno, Ricardo Alfonsín.

Escéptico, el legislador radical decidió que, por ahora, mantendrá en pie su candidatura y que no seguirá los pasos del vicepresidente Julio Cobos, quien la semana pasada visitó el comité nacional radical y se encolumnó detrás de la candidatura de Alfonsín.

Sanz dejó trascender a su entorno más cercano que sólo en 15 días tomará una decisión definitiva sobre si, finalmente, le dará batalla a Alfonsín por la candidatura presidencial del partido en las elecciones primarias, abiertas y simultáneas del 14 de agosto.

El senador mendocino considera que en dos semanas podrá conocer con mayor certeza si este giro que demostró Alfonsín en los últimos días de abrir las fronteras del partido hacia acuerdos con otras fuerzas políticas es real o si, por el contrario, es sólo un canto de sirena.

Sanz es el principal fogonero de que el radicalismo trabe alianzas con el Peronismo Federal o incluso con Pro; considera que ésa es la única vía para que el partido se erija como una alternativa de poder seria frente al kirchnerismo en las elecciones de octubre. Con esta estrategia en mente, el senador radical puso sus fichas en un acuerdo con Francisco de Narváez en Buenos Aires y con Mauricio Macri en la Capital. Con ambos mantiene una buena relación.

"Sanz está convencido de que la mejor alternativa es construir una alianza electoral de centro, moderada, que pregone la necesidad de un Estado presente, no omnipresente. No cree que Alfonsín y su entorno realmente quieran impulsar esta opción", recitan sus adláteres.

El senador radical mira con cierto escepticismo las negociaciones, por ahora embrionarias, entre De Narváez y el alfonsinismo. "Si prosperan, enhorabuena: mi prédica habrá hecho efecto y ésa habrá sido mi mayor contribución al partido", desliza Sanz a dirigentes cercanos.

Sin embargo, prevalece el escepticismo en el legislador mendocino. "No se van a atrever a dar ese paso por sus condicionamientos ideológicos. Además, el socialismo y GEN ya hicieron saber sus reparos", susurra.

Sanz admite que Alfonsín cuenta con el apoyo del grueso del aparato partidario; sin embargo, él dice contar con la confianza de las fuerzas extrapartidarias que podrían confluir en una alianza amplia. "Sanz tiene a su favor el voto independiente", insisten en su entorno.

De todas maneras, el mendocino sabe que sus márgenes de maniobra son escasos.

"Si en los próximos 15 días Alfonsín cierra los acuerdos electorales que Sanz viene pregonando, se bajará de las internas. Pero lo hará satisfecho; podrá no ser candidato, pero habrá llevado a su partido al poder", dicen a su lado.
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22 de agosto de 2017 | 10:38
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