Casa Rosada: de la euforia a un clima de bronca

Tres estados de ánimo en menos de tres horas. Cautela inicial y una leve esperanza; un fuerte triunfalismo al anochecer y, otra vez, una zozobra contenida cuando se acercaba la medianoche.Con ese clima de incertidumbre y bronca se movió ayer la Casa Rosada ante el desenlace dramático que deparó el comicio en Chubut. Ante la paridad que mostraban los resultados parciales, los principales colaboradores de la jefa del Estado hicieron una lectura positiva del comicio

Tres estados de ánimo en menos de tres horas. Cautela inicial y una leve esperanza; un fuerte triunfalismo al anochecer y, otra vez, una zozobra contenida cuando se acercaba la medianoche.

Con ese clima de incertidumbre y bronca se movió ayer la Casa Rosada ante el desenlace dramático que deparó el comicio en Chubut. La falta de datos en Internet sobre el escrutinio hizo que el Gobierno se moviera a ciegas frente a una elección que vio ganada a media tarde y que por la noche lo había sumido en un contenido escepticismo.

La presidenta Cristina Kirchner siguió desde la quinta de Olivos los datos, pegada al teléfono, en comunicación permanente con el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el operador político Juan Carlos Mazzón, y el secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina.

Ante la paridad que mostraban los resultados parciales, los principales colaboradores de la jefa del Estado hicieron una lectura positiva del comicio, al que veían completamente perdido hacía apenas unas semanas. Cualquiera sea el resultado, lo ajustado de la elección hizo que el Gobierno evitara entrar en pánico.

Pero no faltó la polémica. Por orden de la Presidenta, tanto Randazzo como el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, salieron a cuestionar públicamente, poco después de las 20.30, cuando todavía no había datos oficiales sobre la elección, la ausencia del escrutinio en soporte digital.

Sólo podían conocer oficialmente los resultados según lo que se iba informando en la Casa de Gobierno de Chubut, en Rawson, lo que despertó la bronca de Cristina Kirchner, que ordenó a su gabinete que no dejara pasar la polémica. Tanto Randazzo como Aníbal Fernández se encargaron de cuestionar la "falta de transparencia" y responsabilizaron al gobernador Mario Das Neves.

"La diferencia la hizo Cristina", resumían los hombres más cercanos a la Presidenta sobre el crecimiento que el candidato de la Casa Rosada, el intendente de Puerto Madryn, Carlos Eliceche, había tenido en la última semana. La jefa del Estado había viajado a Comodoro Rivadavia para darle su apoyo, una actitud que terminó por favorecerlo, aunque hasta la medianoche no se conocía el resultado final.

Freno al operativo
El entusiasmo inicial con el que había comenzado la tarde el kirchnerismo viró con el correr de las horas a una cautela tal que hasta obligó a cambiar los planes sobre la marcha. Tanto Randazzo como Abal Medina, que estaban desde temprano preparados para viajar a Puerto Madryn, donde se ubicó el búnker del kirchnerismo, postergaron su partida y ya entrada la madrugada directamente desistieron.

Desde temprano, el Gobierno tenía un dato que le llevó intranquilidad: había habido un fuerte corte de boleta en una provincia en la que -analizaban- no era habitual que sucediera. Eso terminaba por complicar los planes de la Casa Rosada.

Pocos análisis
Según la información que les llevaban los fiscales del Frente para la Victoria, en la mayoría de los distritos grandes, como Comodoro Rivadavia, Rawson y Esquel, habían conseguido imponerse los candidatos del kirchnerismo, según referían a La Nacion tanto encuestadores contratados por la Casa Rosada como funcionarios nacionales. Pero eso no se traducía en un conteo favorable para la gobernación por el extendido corte de boletas.

Eran pocos anoche los que en el Gobierno se animaban a hacer un análisis sobre las causas que influyeron en la elección.

La coincidencia en el oficialismo era que la imagen presidencial había levantado las posibilidades de Eliceche, aunque no alcanzara para ganar. Incluso en Puerto Madryn, su ciudad, el oficialismo perdía.

"Acá es difícil sacar conclusiones porque se nos está escapando Madryn, que era nuestro bastión", especulaba anoche un funcionario ante el final reñido.

Los sondeos de las bocas de urna que habían recolectado desde el kirchnerismo ya hablaban de un empate técnico. Un encuestador oficialista ni siquiera se animaba, a las 18, a dar una buena noticia para la Casa Rosada. Ante la incertidumbre que se apoderó a la noche de todos los funcionarios de la Casa Rosada, pocos podían pensar en estrategias. Seguían manteniendo una leve esperanza, incluso hasta el final.

Hoy todo el Gobierno insistirá en cuestionar la metodología elegida por la justicia de Chubut de evitar dar a conocer los resultados del escrutinio provisorio a través de Internet.

Sobre ese punto se tomará el kirchnerismo para, en caso de la derrota, diluir el impacto político negativo que tendrá la elección.

Para la Presidenta, según contaron anoche algunos funcionarios que habían hablado con ella, este comicio era una cuenta pendiente por la aspiración de Mario Das Neves de disputar la presidencia y sus reiteradas críticas a la Casa Rosada.

Más allá del resultado, Cristina Kirchner estará hoy en Salta, junto a Juan Manuel Urtubey. Será la tercera provincia en ir a las urnas. Allí el Gobierno se asegura una victoria.
Opiniones (0)
20 de noviembre de 2017 | 09:38
1
ERROR
20 de noviembre de 2017 | 09:38
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Grammy Latinos 2017
    18 de Noviembre de 2017
    Grammy Latinos 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia
    16 de Noviembre de 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia