Cotidiano y consanguíneo

Cuando usamos un sustantivo que proviene del uso de un adjetivo se presentan dudas, como en el caso de los téminos cotidianidad y cotidianeidad, o consanguinidad y consanguineidad. La lingüista Nené Ramallo nos indica la escritura correcta de estos términos.

Nos sucede, muchas veces, que se nos presentan dudas a la hora de tener que formar un sustantivo que proviene del uso de un adjetivo. Esto, por ejemplo, nos pasa con los adjetivos ‘cotidiano’ y ‘consanguíneo’.

Analicemos cada uno. Llamamos ‘cotidiano’ a aquello que sucede a diario. Así lo dice su origen latino: quotidianus significaba “diario”. ¿Cómo formar, a partir de ‘cotidiano’, el sustantivo que indique esa cualidad? ¿Lo hacemos con la terminación –idad o con la terminación –eidad, que nos darán, respectivamente, ‘cotidianidad’ y ‘cotidianeidad’? 

Leamos la respuesta en la voz autorizada: “COTIDIANIDAD: ‘Cualidad de cotidiano’. "El relato pasa de la insultante y rutinaria cotidianidad al terreno de la fantasía. Esta es la voz regularmente formada a partir del adjetivo ‘cotidiano’ y la preferida en el habla culta.  También se admite la forma ‘cotidianeidad’ por su uso frecuente en España y América”.

En cuanto a ‘consanguíneo’, atribuimos esta cualidad a las personas que tienen la misma raíz o tronco. ¿Cómo se forma, a partir de ‘consanguíneo’, el adjetivo que indique ese lazo de sangre?

Veámoslo:“CONSANGUINIDAD: ‘Condición de consanguíneo’. Procedente del latín consanguinitas, se documenta en épocas tempranas del español; es preferible esta voz, de larga tradición y mayoritaria en el uso, al sustantivo ‘consanguineidad’, creación reciente y formalmente correcta, a partir del adjetivo ‘consanguíneo’: Las diferencias en el tipo físico entre los seres humanos se derivan del grado de consanguineidad de la población”. La forma ‘consanguinidad’ es fiel a la etimología; la forma ‘consanguineidad’ sigue la regla general de los sustantivos que se forman a partir de adjetivos terminados en –eo.

En nuestro idioma, es posible formar, a partir de adjetivos, sustantivos abstractos de cualidad, terminados con el sufijo –dad.  A veces, –dad  toma la forma –idad, a partir de adjetivos bisílabos: grácil y gracilidad; locuaz y locuacidad; banal y banalidad. Otras, a partir de adjetivos terminados en –io o en –ío, bisílabos o no, toman la forma –iedad: obvio y obviedad; vacío y vaciedad; transitorio y transitoriedad; precario y precariedad, con la excepción de solidario y solidaridad y  también, subsidiario y subsidiaridad.

Los adjetivos terminados en –eo, bisílabos o no, toman la variante –eidad: heterogéneo y heterogeneidad; espontáneo y espontaneidad; simultáneo y simultaneidad. El resto de los adjetivos de más de dos sílabas generalmente forman sustantivos acabados en –idad: confidencial y confidencialidad; alcalino y alcalinidad; aromático y aromaticidad.

Por último, los adjetivos que contienen en su forma el sufijo –ble adoptan la terminación –bilidad: inteligible e inteligibilidad; audible y  audibilidad; culpable y culpabilidad.

Fuente consultada: Real Academia Española (2005). Diccionario Panhispánico de Dudas.

* Nené Ramallo es la directora del Departamento de Letras, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo; es lingüista, especialista en dialectología.

Opiniones (1)
9 de Diciembre de 2016|07:19
2
ERROR
9 de Diciembre de 2016|07:19
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. ¿Entonces es correcto femeneidad? Otro tema. Consciente, conciencia inconsciencia. ¿Cuándo y por qué se escribe con "s" o con "sc"? Gracias profe
    1
En Imágenes
15 fotos de la selección del año de National Geographic
8 de Diciembre de 2016
15 fotos de la selección del año de National Geographic