Buscan reorientación para el crédito bancario

El Banco Central (BCRA) comenzará a hacer realidad en los próximos días un cambio normativo para lograr un seguimiento más pormenorizado de la manera en que los bancos colocan préstamos. Cumplirá así con un acuerdo al que arribó su presidenta, Mercedes Marcó del Pont, con la presidenta Cristina Kirchner en ocasión de una charla que sostuvieron cuando ésta buscaba información sobre el mercado crediticio bancario para el discurso  inaugural del pasado 1º de marzo

El Banco Central (BCRA) comenzará a hacer realidad en los próximos días un cambio normativo para lograr un seguimiento más pormenorizado de la manera en que los bancos colocan préstamos.

Cumplirá así con un acuerdo al que arribó su presidenta, Mercedes Marcó del Pont, con la presidenta Cristina Kirchner en ocasión de una charla que sostuvieron cuando ésta buscaba información sobre el mercado crediticio bancario para el discurso con que inauguró el ciclo legislativo el 1° del actual.

Hemos charlado con Mercedes y vamos a iniciar una metodología de análisis mucho más desagregada de cómo presta la totalidad de la banca. Necesitamos reorientar fuertemente el crédito para sostener la inversión y el crecimiento, sobre todo teniendo en cuenta la muy buena rentabilidad que han tenido las entidades financieras", adelantó la Presidenta desde el Congreso, en referencia a lo acordado horas antes con la jefa del BCRA para avanzar en ese sentido.

En realidad, se trata de profundizar un sendero que la entidad monetaria ya había comenzado a transitar hace unos meses, cuando requirió a los bancos una información más detallada sobre el tipo de préstamos que otorgan a las pequeñas y medianas empresas (pymes).

Ahora irá por más. Obligará a los bancos a aportar datos que permitan determinar el tipo de financiamiento que conceden a las empresas, "detallando básicamente si les prestan para capital de trabajo o para concretar inversiones", admitieron en la entidad tras una consulta de LA NACION.

Más adelante, probablemente desde abril, los bancos deberán aportar además datos desagregados sobre el destino y finalidad de los préstamos al consumo que hayan otorgado, el negocio que más atrae a las entidades en los últimos años por su mayor tasa de rentabilidad.

Con esa base de datos, el BCRA avanzaría hacia un esquema más complejo de encajes diferenciales, de manera de "premiar" a los bancos que sigan los lineamientos crediticios que se consideren más ajustados a las necesidades de la economía local o "castigar" con mayores exigencias de reserva monetaria (y por consiguiente, mayor costo) a los que persistan en mantener apuestas muy sesgadas hacia políticas de crédito que no sean definidas como prioritarias.

Mayor seguimiento
"Es una posibilidad", aceptaron desde el ente monetario. "Está dentro de sus facultades hacerlo, y mientras usen la información para diseñar políticas de asignación del crédito que respeten la normativa actual y no para intentar intervenciones al «estilo Moreno» estará bien", evaluaron desde una entidad privada líder, al analizar esa posibilidad.

"Cuando estaba preparando los números, la llamé a Mercedes Marcó del Pont y le pedí que por favor me enviara una nómina de las entidades financieras que desagregara cuánto han prestado para consumo, cuánto para hipotecas, cuánto para pymes, cuánto para capital de inversión, cuánto para capital de trabajo", narró la presidenta Cristina Kirchner ante los legisladores nacionales.

"Esos datos no han podido obtenerse porque nunca se ha desagregado en las 35 entidades financieras que envían su nómina al Banco Central. Nunca se ha hecho un estudio de cómo prestan", prosiguió quejándose, en referencia a los que pueden denominarse bancos universales (si bien 80 conforman el sistema en total, más de la mitad de ellos se especializan en algo en particular, es decir, desarrollan negocios "de nicho").

Fue en ese momento que elogió la labor del Banco Nación y cargó contra los que sólo prestan al consumo. "Donde hay mayor rentabilidad y mayor tasa de retorno, es allí donde lideran las entidades privadas", obviando que algunas líneas de aliento al consumo surgieron de pedidos del propio Gobierno para apuntalar el nivel de actividad.

De allí se desprende que la intención del BCRA es contar con una mayor cantidad de datos para poder operar sobre ellos y buscar fórmulas que sirvan para redireccionar parte de la oferta crediticia.

Es lo que viene declamando desde hace un año el Gobierno cuando habla de atacar los cuellos de botella que tenga la economía (y que ayudan a impulsar la inflación), estimulando la oferta antes que quitándole dinamismo a la demanda. Pero el único ensayo serio en la materia fue la denominada línea del Bicentenario (fondeada con recursos del BCRA), y hasta ahora arroja magros resultados: a nueve meses de lanzada, apenas se adjudicaron un total de $ 1256,7 millones entre 9 entidades financieras de los $ 8000 millones que tenían previsto colocar a fines de 2010.
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20 de septiembre de 2017 | 01:08
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