Fiscalía que investiga corrupción está paralizada

Hace dos años, el fiscal Manuel Garrido denunció que le habían recortado sus atribuciones para investigar la corrupción y renunció a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), que dirigía. Su puesto todavía no fue cubierto y el concurso para reemplazarlo está a punto de ser declarado desierto. La fiscalía perdió toda visibilidad pública: no informa sobre sus investigaciones y no se conocen nuevas denuncias 

Hace dos años, el fiscal Manuel Garrido denunció que le habían recortado sus atribuciones para investigar la corrupción y renunció a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), que dirigía. Hoy, su puesto todavía no fue cubierto y el concurso para reemplazarlo está a punto de ser declarado desierto. Mientras tanto, la fiscalía perdió toda visibilidad pública. Ya no informa sobre sus investigaciones y no se conocen denuncias realizadas contra funcionarios del Gobierno. Asociaciones civiles especializadas en políticas de transparencia afirman que sufrió un fuerte retroceso.

En el lugar de Garrido quedó un sub- rogante: el fiscal Guillermo Noailles, que se había presentado en el concurso, pero desistió. Fue después de las críticas que recibió por su decisión de no apelar el veloz sobreseimiento dispuesto por el juez federal Norberto Oyarbide en el caso contra Néstor y Cristina Kirchner por incremento patrimonial durante 2008, año en el que los bienes declarados por el matrimonio aumentaron 28 millones de pesos. Como tampoco apeló el fiscal del caso, Eduardo Taiano, la causa se cerró definitivamente.

El concurso para nombrar al nuevo fiscal nacional de Investigaciones Administrativas está a un paso de caer. Se inscribieron 13 candidatos, pero la mayoría renunció durante el proceso (uno de ellos, el fiscal Enrique Bayá Simpson, denunció "arbitrariedad manifiesta" en el proceso). Sólo cinco rindieron los exámenes.

Según el dictamen final del jurado del concurso, únicamente dos de los postulantes en carrera, Guillermo Orce y Sergio Leonardo Rodríguez, alcanzaron la nota mínima para entrar en la terna. Para el jurista invitado, el profesor Edgardo Donna, el único fue Orce. La semana pasada se presentó una impugnación a las calificaciones, que será revisada por el jurado. Salvo que los examinadores cambien su criterio, el concurso se declarará desierto, informaron fuentes de la Procuración. "Si no hay al menos tres candidatos en condiciones, no hay terna posible", explicaron.

El proceso volverá a empezar y la FIA seguirá sin titular. No se trata de una fiscalía más: es un organismo creado por ley -con una estructura de unas 80 personas- "especializado en la investigación de hechos de corrupción y de irregularidades administrativas cometidas por agentes de la administración nacional", según anuncia en la página web. Tiene acceso a información calificada y eso le permite desarrollar investigaciones preliminares que pueden terminar en denuncias penales.

Durante la gestión de Garrido, las denuncias de la fiscalía se daban a conocer en la página oficial del organismo. Hoy ya no.

Noailles tampoco publicó el informe anual correspondiente a 2010. El último, de 2009, hacía especial hincapié en las "dificultades operativas" que había producido el cambio del titular del organismo y su necesidad de abocarse a resolverlas. Sin más detalles, hacía referencia a "diversas denuncias" presentadas en la justicia penal y "numerosas actuaciones administrativo-disciplinarias" promovidas.

LA NACION intentó, sin éxito, comunicarse con Noailles. "No habla con la prensa", dijeron en su oficina.

En los tribunales de Comodoro Py, donde se tramitan las principales causas por corrupción contra funcionarios públicos, la intervención de la FIA se volvió mínima. Antes había tenido una actuación clave en casos, como el de los presuntos sobornos de Skanska, la manipulación de los números del Indec, el patrimonio de los Kirchner y el enriquecimiento de Ricardo Jaime.

El cambio se debe, en parte, a la resolución 147/08, que motivó la renuncia de Garrido: una decisión del procurador general, Esteban Righi (el jefe de los fiscales), que hizo una lectura restrictiva de las facultades que la ley otorga a la fiscalía para intervenir en las causas por delitos de funcionarios públicos. Garrido y Righi (que sostuvo que ésa era la única interpretación válida) se enfrentaron después de esa resolución y el primero renunció.

El interinato
El ex fiscal se incorporó luego al equipo del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), hasta que el año pasado fue contratado por un organismo internacional para trabajar en la lucha contra el crimen organizado en América Central.

Cuatro días después de la renuncia de Garrido, Righi designó interinamente a Noailles, que era uno de los fiscales generales de la FIA. Según su informe de gestión correspondiente a 2009, lo primero que hizo Noailles fue revisar la participación de la fiscalía en las causas penales que intervenía para "adecuarse a la interpretación emanada" de la resolución 147.

Según surge de la información que hizo pública, el subrogante se concentró en los sumarios administrativos en los que intervenía la FIA y ya no en las causas penales contra funcionarios de primera línea. Siguió adelante con otra pelea encarada por la fiscalía: los reclamos ante la Justicia contra decisiones de organismos de la administración pública que le obstaculizan su intervención, como órgano independiente, en sumarios internos contra agentes públicos.

La vacante de Garrido no es la única. De las nueve fiscalías de la FIA, tres no tienen titular. El concurso está en trámite y, según informaron desde la Procuración, con más posibilidades de éxito.

No obstante, fuentes de dentro y fuera de la fiscalía coincidieron en que el destino del organismo dependerá del perfil de quien asuma su conducción.

UNA POLÉMICA QUE LLEVA DOS AÑOS
La salida de Manuel Garrido

Bloqueado. El jefe de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) renunció en marzo de 2009, luego de denunciar que sus funciones habían sido recortadas para evitar que interviniera en casos sensibles para el poder kirchnerista.

La resolución que abrió la discusión

En diciembre de 2008 el procurador general Esteban Righi firmó la resolución 147/08, que interpretó el concepto de "intervención necesaria" que la ley le confiere a la FIA.


Sólo está habilitada , dice la resolución, a participar de las causas iniciadas con una denuncia de la propia FIA y siempre que el fiscal a cargo del caso hubiera desistido de investigar.

Contrapunto entre Garrido y Righi

Dijo Garrido que Righi le recortó las atribuciones y adoptó una interpretación "del tipo de las que favorecen a aquellos que se dice que son invulnerables: los poderosos".


Replicó Righi que no se recortaron las atribuciones; sólo se aplicó la ley. Quienes defienden su postura sostienen que se terminó con superposición de la actuación de dos fiscales en los casos.

INVESTIGACIONES EN LAS QUE HABÍA INTERVENIDO

El dinero de los Kirchner: el fiscal quería avanzar con la investigación. Su sucesor evitó meterse en el caso, que fue cerrado en tiempo récord por el juez Oyarbide.
Skanska: Garrido fue uno de los promotores de la investigación de presuntos sobreprecios y coimas en obras de gasoductos.
Los manejos del Indec: había presentado recursos para que desde la Justicia se investigara la manipulación de las cifras operada por Guillermo Moreno desde 2007.
Otras investigaciones: el reparto de la publicidad oficial, la bolsa de dinero de Felisa Miceli y casos de sobreprecios en obra pública.
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