Strudel de vegetales asados y queso

Es algo distinto y simple de preparar; lo más "trabajoso" de la receta será lavar y cortar las hortalizas, y el armado te demandará un ratito. Es una opción multicolor para comer verduras variadas, aunque si sos carnívoro le podés agregar al relleno trocitos de carne o pollo salteados, ¡que le van a quedar muy bien! Tendrá tanto éxito entre los comensales, que habrá que repetirlo.

Por Revista Clubhouse

Strudel de vegetales asados y queso - Rendimiento: 4 a 6 porciones

Ingredientes:

• 
1 caja de masa philo o para strudel (se compra en el híper del elefantito)
• 50 g de manteca
• 1 pimiento rojo
• 1 pimiento verde
• 1 zucchini
• 1 berenjena chica
• 100 g de champignones
• 2 tomates perita
                                                     • 1 cebolla
                                                     • cantidad necesaria de aceite de oliva
                                                     • 1 diente de ajo (opcional)
                                                     • 1 ramita de romero
                                                     • 200 gr. de queso mozarella
                                                     • sal y pimienta

Elaboración:

Para preparar los vegetales asados, vamos a comenzar cortándolos uno a uno del modo correcto. A medida que se van cortando los vegetales, se van disponiendo en una placa para horno bien amplia, rociada generosamente con aceite de oliva.



Se cortan los pimientos a la mitad. Se les retiran las semillas y nervaduras y se cortan en cubos de 2 x 2cm. aproximadamente.

Se corta el zucchini a lo largo en cuartos. Se le retira la parte de semillas que tiene en el centro y luego se corta en rodajitas del mismo tamaño que los cubos de pimiento. Se repite el mismo procedimiento con la berenjena, procurando que el tamaño de los trocitos, sea igual que el de los vegetales anteriormente cortados (quiero decir, que todas las verduritas, aunque varíe la forma del corte tengan más o menos el mismo tamaño para que la cocción sea pareja).

Se filetean los champignones. Se cortan los tomates peritas en cubos, sin semillas y la cebolla en cubitos también.


Una vez que están todas nuestras verduras cortadas, se distribuyen en la placa para horno de forma pareja, se condimentan con sal y pimienta, se coloca el diente de ajo entero (si no sos amante del ajo no te asustes, porque es solo para aromatizar, de lo contrario, si te encanta, picalo y dejalo en la preparación). Se agrega también la ramita de romero.

Se llevan los vegetales al horno a temperatura máxima hasta que estén dorados, removiendo de vez en cuando para que no se quemen. Una vez listos se retira el ajo y el romero (se desechan) y se deja enfriar la preparación.

Para armar el strudel, se coloca sobre la mesada limpia una hoja de masa y se pinta con manteca derretida con un pincelito o con las manos. Es importante que el strudel quede “pintado” con manteca, pero no “nadando” en manteca, ya que corremos el riesgo de que resulte demasiado grasoso.


Una vez pintada la primera capa, se coloca la segunda masa sobre ésta y se pinta nuevamente con manteca. Se distribuye sobre la masa el relleno y el queso cortado en cubos. Se cierran los laterales y luego se enrolla de manera tal que el relleno quede totalmente envuelto en masa. Se coloca en una placa para horno, se pinta con manteca nuevamente y se lleva a horno moderado hasta que la masa esté doradita y crocante.


Dato: Si sos carnívoro, le podés agregar al relleno trocitos de carne o pollo saltados ¡que le van a quedar muy bien!


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Por Sandra Calvete
Coodinadora Académica, Escuela Argentina de Sommeliers

Maridaje:

Una excelente opción para este plato son los vinos tintos jóvenes, aromáticos y frutales, sin mucha carga tánica para que pueda acompañar sin invadir ninguno de los sabores que vamos a encontrar.

Se entiende por un vino joven, uno que no haya pasado por madera, o si lo hizo, que haya sido por poco tiempo, quizás vamos a encontrar tintos 2010 que van a tener esas características de fruta roja fresca y no madura o con notas especiadas, es decir sin complejidad.

Los varietales son muchos, un Malbec, queda muy bien, quizás un Cabernet Sauvignon, o un Bonarda pero me inclino por un Merlot, o un Tempranillo, y por qué no,  un elegante Pinot Noir.

Las verduras como los zucchinis, pimientos y berenjenas asadas le van a otorgar estructura al vino, más el crocante de la masa y la untuosidad del queso vamos a tener un plato completo lleno de color y texturas.

Los precios de estos vinos jóvenes son bastante accesibles, podemos encontrar entre $ 25 y $40 un amplio abanico de bodegas con excelentes exponentes,  elegí ese varietal que no te animaste nunca a comprar porque no querés salir de lo que conocés y sorprendete.

Opiniones (1)
23 de agosto de 2017 | 21:40
2
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23 de agosto de 2017 | 21:40
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  1. BUENA LA RECETA, BUENA LAS INSTRUCCIONES PARA REALIZARLA Y BUENAS, MUY BUENAS LAS FOTOGRAFIAS!!!!!
    1
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