¿Cómo seguir cuando el cielo se lo lleva todo?

Varios productores además de sufrir daños en sus casas, perdieron casi la totalidad de sus cosechas. Mediamza.com visitó a varios productores de la zona de Rama Caída. Ellos nos contaran un poco acerca de los daños ocasionados por esta tormenta.

En la tarde del martes, sin aviso, hizo su aparición, en seco, una lluvia de piedra que afectó mucho a las afueras de la ciudad. Lamentablemente, el servicio meteorológico mantiene un alerta por probables tormentas eléctricas, a las que esperemos no se sume nuevamente la piedra.


El tamaño del granizo suele ser pequeño, de algunos milímetros de diámetro. Sin embargo, de vez en cuando se originan de tamaño mucho mayor, de varios centímetros de diámetro, como fue la ocasión del día de ayer en la que, estas bolas, dejaron de ser una pequeña molestia y pasaron a causar  daños mayores. Rompieron los cristales de muchos automóviles, hirieron a personas que se encontraban fuera de sus casas y más que nada, castigaron a las plantaciones.

Primero las nubes cubrieron el cielo. Después, de a poco, las piedras comenzaron a descender y rompieron la calma del caluroso atardecer del 22 de febrero. La secuencia, descargó una conjunción de piedra y lluvia que duró, según aseguran los productores, con quien tuvimos la oportunidad de dialogar, más de 20 minutos, de los cuales 5 fueron devastadores y ocasionaron la destrucción de por lo menos un 50% de viñas y ciruelos de varias familias del lugar.

José Antonio Escalona, junto a
los ciruelos.

José Antonio Escalona vive en calle Cubillos, Rama Caída. Ayer por la mañana nos relató parte de su vivencia durante la tormenta de ayer. “Alrededor de las 17 hs. empecé a sentir piedrazos en el techo, pensé que era algún conocido que me hacía una broma, pero para sorpresa cuando salí de la casa no ví a nadie, y enseguida empezó a caer mucha piedra que luego se mezcló con lluvia, pensé que no paraba más, pero por suerte y a diferencia de otros años, a la media hora se frenó”, dijo el hombre, encargado del cuidado de la finca, mientras miraba los pocos frutos que pendían de los ciruelos.  “Igualmente, si sigue un poquito más por esta calle, va a encontrar a gente que estuvo más afectada que yo”, agregó antes de despedirse.
 

Mariano Santarosa, tomando un
racimo dañado de su viña.

 


A unos cuantos metros, en calle Lucato, Mariano Santarosa, caminaba por su terreno apenado por la pérdida de gran parte de su viña y ciruelos.  “El daño en la viña aún no se percibe, pero cuando cese la humedad y los racimos se sequen, ahí es cuando mas se va a notar la pérdida”, explicaba mientras tomaba con sus manos partes de racimos de uva a punto de desprenderse del parral y yacer en el suelo. “Por más que la tormenta no haya sido como las anteriores, la mitad de la  producción quedo totalmente dañada y eso, ya no sirve, nadie te lo compra”, se lamentaba el hombre.

El ingreso a la zona de la calle cubillos, por el sur de la ciudad de San Rafael, no se encontraba gravemente afectado por la manga de piedra, pero a medida que se adentra sobre ella, hacia el área de Rama Caída, los daños son cada vez mayores, donde la producción de ciruela fue la más afectada.

Una más de tantas tristes experiencias que padecen nuestros productores, que siempre encuentran motivos para sobreponerse y seguir adelante, aunque ni ellos saben cómo.

Opiniones (0)
21 de octubre de 2017 | 02:47
1
ERROR
21 de octubre de 2017 | 02:47
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    18 de Octubre de 2017
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México