Una historia de máscaras, desnudos, política, prohibiciones y alegrías

El disfraz es constitutivo no sólo del ser humano, sino de la historia de la humanidad. No exageramos si decimos que es maravillosa noticia la recuperación de los feriados del carnaval en Argentina. Estas fiestas paganas son, sin dudas, carne del esqueleto de aquello que somos. ¿Y qué ocurre, al respecto, en Mendoza?

Aparece como evidente que la máscara y el disfraz ocultan, disimulan, esconden, unifican. Sin embargo, también es cierto todo lo contrario. ¿Cómo es esto?

Tal vez así: la mejor manera de estar desnudos es calzarnos una máscara, porque, bajo su amparo, nos mostramos como somos. El disfraz es la desnudez imposible o, en todo caso, lo más cercano a ella. Valga la paradoja, la mejor manera de ser uno mismo, es intentar ser otro. Y de esto se trata el carnaval: de unificar la otredad, de igualar al “prohombre” y al “villano” bajo el amparo de las máscaras.

El disfraz, la máscara, es constitutiva no sólo del ser humano, sino de la historia de la humanidad. La mitología griega, por ejemplo, da cuenta de que Zeus adoraba disfrazarse de rey para abusar de las reinas y Odiseo recuperó su añorado reino, Itaca, gracias a que se disfrazó de anciano, aunque mucho no ha de haberle costado, pues pasó veinte años peleando y atorranteando por el mundo, mientras Penélope destejía.

El disfraz, además, le dio sentido al carnaval, uno de los hechos culturales más importantes de la historia de la humanidad. Ya desde los primeros tiempos, se lo vincula como hijo dilecto de antiquísimas fiestas paganas como las del buey Apis e Isis en Egipto, las dionisíacas griegas y las bacanales, lupercales y saturnales romanas o la cuaresma cristiana y las fiestas celtas del muérdago. Esas primeras fiestas dieron origen al teatro y el teatro es una clepsidra donde abrevan los cachorros de la literatura, la música, las artes plásticas, la danza, el cine...

De aquí la importancia fundamental del carnaval –festividad presente en todo el mundo, salvo en Asia– como elemento constitutivo de la historia humana. Estas fiestas paganas son, sin dudas, carne del esqueleto de aquello que somos.

Río, Oruro, Gualeguaychú, Mardi Gras, Barranquilla, Venecia, Andalucía, Bélgica, Bohemia, Mendoza, en todos sitios la misma alegría, el mismo ocultamiento, la misma desnudez. Es el carnaval, y el amor nos ama. Tendrás que ocultarte o que huir.



Un poquito de historia



Desde tiempos casi ancestrales, sabemos, es motivación el agradecimiento básico a la vida y a la tierra, como dadoras de frutos y continuadoras del latido.

Por eso, amigos, no exageramos si decimos que es maravillosa noticia la recuperación de los feriados del carnaval en Argentina, lúcida decisión de nuestra presidenta Cristina Fernández, sí, pero lucha social de décadas de las organizaciones sociales. 

Como se sabe, la ominosa última dictadura militar prohibió los feriados de Carnaval en 1976 y la reparación llega, por primera vez, este año. El Carnaval, bien lo sabemos, comenzó a apagarse ese infausto año. La ley 21.329, de junio de 1976, ejecutó a los dos feriados del almanaque. Durante esos años, las murgas fueron silenciadas y desaparecieron de los barrios, al mismo tiempo que desaparecían decenas de miles de ciudadanos.

Hay otros datos históricos a considerar en este mismo orden: el 22 de febrero de 1844, por decreto del gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, quedó abolido y prohibido el juego de Carnaval. En la España de la época de la Conquista y la Colonia ya era costumbre durante el reinado de los Reyes Católicos disfrazarse en determinados días con el fin de gastar bromas en los lugares públicos. Esta tradición se trasladó, en barco, a América.

Más tarde, en España, en 1523, Carlos I dictó una ley prohibiendo las máscaras y enmascarados. Del mismo modo, Felipe II también llevó a cabo una prohibición sobre máscaras. Fue Felipe IV, quien restauró el recurso de la alegría y las máscaras.



El carnaval en Mendoza



Antes que nada, hay que aclarar que el carnaval no es un fenómeno solamente musical o de murgas. El carnaval es una celebración multiartística de la que participan, además de murgas (estilo uruguayo y estilo rioplatense), actores, malabaristas, bailarines, mimos, titiriteros, artistas plásticos, poetas.

Así las cosas, digamos que, en la provincia, en estos momentos, se están organizando decenas y decenas de actividades de carnaval. Tantas son que, a la vez, la situación denota esperanza, alegría, participación y también desorden y búsqueda de identidad propia. Algunos ya tienen fechas programadas para este fin de semana; otros apuntan al 25, 26 y 27 de febrero, pues el fin de semana propiamente feriado coincide con Vendimia y muchos tienen la vista puesta para celebrar el 7 y 8 de marzo.

Cada comuna ha organizado un cronograma de festejos, también la provincia y, al mismo tiempo, también cada murga organiza su fiesta y a todo esto se suman la Asamblea de los Barrios y la Red de Carnaval que trabajan en la misma línea. El resultado es una confusión general, pero bienvenida sea, pues esto irá depurándose y mejorando con los años.

Hay también otra división: la de los grupos barriales que son “más sociales” y los que hacen murga estilo uruguayo o integran grupos de sicuris, que son “más artísticos” (naturalmente unos comparten las características del otro). Hablemos un poco del tema con Cristian Yunes, quien pertenece a la Red de Carnaval.

“Tenemos que trabajar para unificar criterios y lograr un proyecto cultural, que vaya dando a Mendoza una identidad propia de la que se carece. Las murgas no han crecido en Mendoza por una apuesta de la cultura, sino por la necesidad social que había. Y el crecimiento ha sido grande y todavía no hay acuerdo para unificar todo”, inicia.

Mucho habrá, entonces, que trabajar, a fin de que se logren los debidos estándares de calidad en las propuestas. Tal vez, incluso, haya que categorizar expresiones, tal como se hacen en Uruguay. Hoy por hoy, hay posturas estéticas diversas y la calidad entre los grupos suelen diferir muchísimo.

“Ahora, tenemos que promover el desarrollo artístico y también fijar pautas de organización. Todo el mundo anda organizando corsos y está muy bueno, pero también nos debemos sentarnos a planificar.

Así están las cosas. El carnaval ha vuelto a ser una fiesta de todos y nada nos obsta imaginar que, si hacemos bien las cosas, dentro de unos años sea una de las mayores fuentes de cultura e inspiración, a la vez que una gran fuente de ingresos. Todo, también la alegría, dependerá de nosotros.

Opiniones (0)
29 de Marzo de 2017|02:33
1
ERROR
29 de Marzo de 2017|02:33
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Un trabajo fotográfico de Ana Palacios para visualizar a los albinos africanos. A las complicaciones médicas, se unen las difíciles circunstancias económicas y la discriminación social que padecen los afectados.
    23 de Marzo de 2017
    Albino, proyecto fotográfico de Ana Palacios
    Más de 28 mil personas aclamaron cada salida a pista de los mejores pilotos del planeta del MXGP en Villa La Angostura. Tim Gajser (Honda) en el MXGP y Pauls Jonass (KTM) en el MX2 subieron a lo alto del podio.
    22 de Marzo de 2017
    MXGP PATAGONIA ARGENTINA 2017