Qué reinas, qué Vendimia, qué Mendoza

Ya que miles de personas ahora están hablando de la Vendimia, aprovechemos para discutir en serio. Que la fiesta sea Fiesta y que le sirva a Mendoza, pero también a los mendocinos y mendocinas en cuestiones muy concretas y humanas.

Mendoza tiene una veta monárquica: Es la alimentada por una cantidad innumerable de niñas, adolescentes y señoras en cada una de las elecciones distritales -cientos, a lo largo y a lo ancho de nuestro territorio provincial- de la Vendimia.

Toda niña mendocina que se precie de tal alguna vez soñó con ser reina. Y no sólo se trata de las mendocinas: la fantasía que irradia la mayor fiesta de la cosecha contagia a cualquiera.

                                                                                                                                       

Sin embargo, cada uno de sus detalles de la Fiesta ocupan el centro del debate y desvelan aún a los que no creen en ella, de los que jamás fueron ni irán al teatro griego Frank Romero Day, de los que nunca izaron un canasto montado en un palo de escoba para recoger un melón o un racimo de uvas en el Carrusel.

Esto sucede porque, precisamente –y a pesar de los rezongos públicos y privados- la Vendimia es la mayor de las fiestas de Mendoza y su arraigo es tal, que resulta imposible que no genere debate por una cosa o por otra.

Y pasa desde que la fiesta es Fiesta. Ya sea por el lugar de realización del Acto Central -que en los comienzos generó fuertes discusiones- por los guiones -conservadores para estos, intocables para ellos, repetitivos para los de más allá-, por la elección de la reina -¿es política? ¿es por la belleza? ¿está acomodada de antemano? ¿es non sancta? Esto lo han opinado hasta sus...¡virreinas!-.

El debate y la polémica es parte del folclore y eso no es malo: siempre que algo genere discusión y provoque crisis, es capaz de parir algo mejor.

No nos vamos a detener en la "reina hot" o, mejor dicho, en la de este año: esta es una buena excusa para hablar en público de un tema que por propio, por cotidiano, creemos ordinario, cuando se trata, en realidad, de una fuerte identificación del lugar en el que vivimos. Alimentaremos entonces el debate en torno a si la Vendimia es lo que queremos o es lo que quieren que queramos.

La fiesta es casi siempre la misma. Salvo algunos retoques, el argumento del acto central es la repetición de un esquema preconcebido. Lo que fue exitoso, no se toca, como confiando en lo automático más que en lo creativo. ¿Es porque el género es tan rígido que no permite cambios? ¿O los rígidos y pacatos somos los mendocinos? Convengamos que somos los adalides del dicho "siempre se hizo así".

Algunos dicen que hay que buscar hasta encontrar al Abelardo Vázquez (foto) de este tiempo, aquel o aquella que sea capaz de dar vuelta lo que ya se viene haciendo, generando las sinergias entre tradición, historia y la realidad vertiginosa del mundo de hoy, para que la fiesta siga siendo Fiesta y no se extinga en cuatro o cinco discusiones repetidas motivadas por idéntica cantidad de recursos artísticos de la misma índole.

Mientras tanto, quedan las reinas. ¿Son o deben ser cosechadoras las reinas? No tiene sentido debatir algo así, como tampoco lo tiene discutir sobre su vida privada: es la que tienen y al final de cuentas, en promedio, termina siendo representativa de la sociedad de la que forman parte. Recordemos: lo de la monarquía es fantasía y no hay por qué exigirles requisitos afines a tan ajeno rango.

Pero sí podríamos pensar en un rol social para las soberanas. Son muchas, surgen de nuestros barrios, de las familias más esperanzadas en que participar de un acto eleccionario cambia las cosas. Tienen ideas y podrían expresarlas con mayor naturaleza, en lugar de ser adornos o rezar la iconografía vendimial que se les exige tras su formateo poselectoral.

La sociedad que las llevó hasta el reinado local, distrital y departamental las siente propias: las quiere. ¿Hay, acaso, algún eslabón más legítimo para abordar cuestiones sociales? ¿Podrían servir para algo menos trivial que exhibir la belleza que otras chicas no tienen?

Por supuesto, pero hay que pensar en una Vendimia que les brinde esos espacios, que genere recursos para la provincia y que sirva, además, para recrear la confianza entre los vecinos y reconstruya los lazos sociales.

Para eso, no sólo hay que pensar Vendimia como “algo para turistas”, sino volver a creer que Vendimia es y será la Fiesta de Mendoza.

Opiniones (8)
23 de septiembre de 2017 | 07:05
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23 de septiembre de 2017 | 07:05
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  1. Del pensamiento, yo propendo a la iniciativa privada y vos no. Yo no espero que PAPA ESTADO me solucione todos los problemas sino que salgo a la calle todos los días a pelearla por mi cuenta, la década del 90? A mí me pareció fantástica porque a mí me fué bien porque aproveché las oportunidades del momento, vos no? lo siento viejo. Ojo no es que no entienda lo que planteas pero yo veo las cosas desde otro punto de vista diametralmente opuesto al tuyo y nunca vamos a concordar en nada. bay
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  2. Esta muy claro que quienes buscan, a las chicas para presentarse para candidata a reina de la vendimia son los punteros politicos, vecinalistas, funcionarios, que en realidad les gusta ese perfil de candidata, mas desprejuiciadas, que esten dispuestas a exponerse y mas; porque ellos tambiens sueñan con apararecer en programas de TV como los de Tinelli, aunque mas no sea en un escandalo.
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  3. Da pena y bronca al mismo tiempo leer los comentarios. Para esto????No!!!!!!!! si es así solo haganlo para turista y hagan lo que quieran, pero no se llamará mas Vendimia. Pongale el nombre que quieran y vendan para el show.
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  4. AL SONRIENTE SERGI...
    Tenés razón, tu pensamiento no es díficil de entender, se aplicó durante toda la década del 90 y así nos fue. Porque no te preguntás por qué el Estado tuvo que recomprar obras sanitarias; decime de alguna empresa privatizada que haya cumplido con las inversiones prometidas. Y por último, el negocio de la Vendimia es definitiva es para el Estado, porque lo que recauda en impuestos es una suma mucho mayor que la que invierte en la fiesta, así que para que regalarle el negocio a un privado. En cuanto a la risa que te causa el Carnaval de Venecia, puede ser producto de una sana alegría o lo que sería grave, el síntoma de una patología muy común en estos días, que es la estúpidez de quedarse sin argumentos para rebatir ideas o verdades comprobadas. Espero que tu risa sea producto de lo primero. En cuanto a "modernización", lamento informarte sergi, pero ahí sos vos el que no entendés nada. El negocio es la tradición y las costumbres, no la modernización. Creo que te conviene leer un poco sobre la historia de "Fiestas Populares", como también porque la cultura da ganancias en todas parte del mundo y porque es obligación de los Estados su acrecentamiento y cuidado y por qué sin crecimiento cultural es imposible el desarrollo humano, lo que implica que la forma de hacer política de un país; su concepción de la economía y sus planteos de desarrollo social, son parte de la cultura de los pueblos, ergo, todo sistema planteado al revés, a fracasado rotundamente en el mundo y la actual crisis mundial, es un resultante de ello. El gran error consiste en mirar la política desde el ángulo de la economía, lo que nos lleva de nuevo al falso paradigma de la teoría del derrame y mientras vos te reís del Carnaval de Venecia, junto con todo nosotros, seguimos de una u otra manera, pagando para sostener a los bancos multinacionales y privados por supuesto. Ahí si, correspondería que te rieras a carcajadas.
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  5. Pedro, mi personal visión es muy simple; Quedamos de acuerdo en que es un negocio la fiesta o, según vos un "gran" negocio, ok, para quién o quienes es un negocio? Bueno, que la garpen ellos, ya sean hoteleros, bodegueros, empresas de turismo. Que imiten la gestión del pibe este que organiza la vendimia gay que es muy serio y le sale perfecta, eso es lo que me gustaría. Modernización, achicamiento del estado y privatizaciones. No es tan difícil de entender viejo. El carnaval de Venecia JAJAJAJAJA
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  6. A SERGI...
    Estimado, su personal visión de ver las cosas, le impide pensar como corresponde. Lo que dice diego_mza es cierto, la fiesta es un gran negocio. Si para todos los actos, incluídos subsidios a los Departamentos; vía blanca, carrousel y fiesta central, el gobierno provincial poné 4.000.000 de pesos, más otros 2.800.000 lo sponsors, y entran a la Provincia, en concepto de turismo por la Fiesta, 92.000.000 millones de pesos, estando la Fiesta considerada entre las 5 mejores del mundo; junto a los carnavales de Venecia y Río de Janeiro; la corrida de toros de San Fermín y la fiesta del Dragón en China, pregúntese Ud. mismo a quien le puede interesar su opinión de que esto es una estúpidez, cuando la realidad demuestra todo lo contrario. Los turistas, como en todas partes del mundo, concurren a otro país, justamente para conocer sus tradiciones, ritos, costumbres, arte y música, gastronomía y bebidas, que son parte de la cultura de un pueblo, no para ver algo que tienen en su propio país, sin contar que Argentina queda al fín del mundo en cuanto a viajes áreos, entonces es de seres inteligentes aprovechar nuestro bagaje cultural y venderlo, como hacen todos los países del mundo, sin contar que la cultura da ganancias en todo el mundo. En cuanto a diego_mza, no se trata de sacarse la careta, sino de vender esa careta. El carnaval de Venecia que se realiza desde hace 3 siglos más o menos, sigue exactamente igual y los trajes que se usan en la fiesta, cada uno cuesta mucho más de lo que yo puedo ganar en un año, con lo cual tampoco sería una fiesta para el pueblo, pero en realidad en todos lados los que ganan son las empresas de turismo, restaurant, hoteles, hostel, bodegas, etc. y el gobierno recauda impuestos de todos ellos. Lo mismo pasa con el resto de los festejos, ni hablar de las 50.000 fiestas que tiene por año España o México que vende toda su cultura a partir de los imperios Maya y Azteca. En definitiva, creo que antes de emitir opiniones sobre nuestra fiesta, que además es la única que se realiza en un teatro griego -no como dicen los ignorantes, anfiteatro- hay que conocer y aprender de como se manejan las festividades en otros países y las cantidades de divisas que recaudan gracias a los turistas.
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  7. Y que las "reinas" que vengan del lado que quieran, que hagan un reality para elegirlas, un bikini open para conocerlas. A mí toda esa estupidez tilinguear con patética monarquía no va.
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  8. ... ES IMPOSIBLE NO PENSAR EN LA FIESTA DE LA VENDIMA COMO ALGO PARA TURISTA, YA QUE LAS AGENCIAS DE TURISMO RESERVAN MAS DE LA MITAD DE LAS ENTRADAS PARA LA FIESTA ENTIENDO EL NEGOCIO, Y ES BUENO PARA LA PROVINCIA, Y HAY QUE APROVECHARLO PORQUE MUCHOS MENDOCINOS VIVEN DEL TURISMO AHORA ... ESTA NO ES LA FIESTA DEL VIÑATERO, NI DEL OBRERO, NI DE LOS COSECHADORES NINGUNO DE ELLOS SIENTE ESTA FIESTA COMO PROPIA, LA MAYORIA SABE QUE " NUNCA " VA A PODER ASISTIR A "SU FIESTA" EN LA CUAL ES HOMENAJEADO BIENVENIDO EL TURISMO, BIENVENIDO EL NEGOCIO, PERO SAQUEMOSNOS LA CARETA DE DEJEMOS DE LLENARNOS LA BOCA DE VENDIMIA CUANDO AL PEQUEÑO PRODUCTOR LE ESTAN PAGANDO MISERIAS POR EL LITRO DE VINO GRACIAS A QUE LOS GRANDES BODEGUEROS FORMAN PRECIOS PARA PAGAR BAJO Y DESPUES HACER MAS DIFERENCIA EL GOBIERNO ??? SIEMPRE DEL LADO DE LOS GRANDES Y NUNCA DE LOS CHICOS
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