Boxeo y política: golpes de impacto electoral

Como fuere, ya no asombra que sindicalismo, municipios, política y boxeo transiten de la mano los más diversos cuadriláteros del país a través de leyendas en la ropa, declaraciones o hasta anuncios de combates, en una tendencia alcista que -vale reconocerlo- les ha dado hasta aquí buenos dividendos a las partes interesadas

Cuando Hugo Hernán "Pigu" Garay elevó sus brazos al cielo después de conquistar el título de los semipesados de la Asociación Mundial de Boxeo en el Luna Park, en 2008, el mundo contempló la para muchos extraña leyenda que lucía en su casaca: "Pigu 100% lechero", rezaba la camiseta amarilla que se colocó junto con el cinturón de campeón. Aquel mensaje, no para todos descifrable en la indumentaria de un pugilista, ya que son más afectos éstos a resaltar alguna frase dedicada a su familia o una imagen de sus pequeños hijos, conllevaba un agradecimiento muy especial. Garay mostraba así su reconocimiento a la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra), entidad que, al margen de su labor específica, promueve la actividad boxística. Que si bien tiene como uno de sus sellos cimentar la carrera de varios boxeadores argentinos, no es la única que se enfoca en tal menester.

Conjugando simultáneamente su afición por el deporte con la labor sindical o política para las que en sus instalaciones se trabaja a diario, el Sindicato de Camioneros, la Municipalidad de Tres de Febrero y la gobernación chubutense, a través de la gestión gubernamental de Mario Das Neves, son también centros de promoción para la actividad de los puños picantes y las narices chatas.

Es probable que el apoyo de estas entidades -y otras, con menor relevancia mediática- no sea nuevo. Pero sí quedó demostrado que en los últimos años, tan proclives al marketing desde cualquier disciplina, ha cobrado cierto auge y que las leyendas políticas en muchos casos dominaron la escena, tanto en los pantalones de los protagonistas como en la publicidad estática de los cuadriláteros.

No hay demasiado secreto en ello. Así lo deja entender Jorge Brizuela, desde su posición de coordinador de reuniones boxísticas, en la cual hay un representante del Club Atlético Social y Deportivo Camioneros. "El apoyo del club es sólo para los afiliados y sus familiares directos. Dentro del marco de varias actividades deportivas, muchos jóvenes vienen a practicar boxeo y consiguen destacarse", relata Brizuela, tras lo cual aclara: "Camioneros, en ese caso, se hace cargo de brindarles los requisitos indispensables para que se desarrollen en el ámbito, al facilitarles la ropa, los guantes, un servicio médico acorde y, por supuesto, la obra social".

Así, muchos hombres y mujeres que llevan a cabo tareas como, por ejemplo, el barrido y la limpieza de las aceras, pueden dedicarle su tiempo libre a la pasión boxística. El club que tiene a Hugo Moyano como presidente honorario y a su hijo Pablo como presidente activo no puede quejarse: entre quienes defienden su tradicional color verde cuentan con el marplatense Luis "Mosquito" Lazarte, campeón minimosca de la FIB; el combativo Ezequiel "Epi" Martínez; un popular recolector de residuos de la zona sur del Gran Buenos Aires, Gonzalo "Patón" Basile, quien supo ganarse un gran impacto mediático por sus más de cien tatuajes y alguna foto que lo inmortalizó en un acto al costado de Pablo Moyano, y Fernanda Soledad Alegre, conocida como "La camionera", campeona mundial superligera de la OMB.

Cada uno de ellos pudo cumplir su sueño de lograr importantes victorias, combatir en lugares de relevancia, ganar títulos y ser seguidos por un grupo generalmente muy bullicioso de jóvenes que pertenecen al sindicato, que hacen repiquetear sus tamboriles y agitan banderas con la imagen de los Moyano en cualquier reunión pugilística.

Atilra, como quedó dicho, transita carriles similares y busca que sus representantes no deban salir a buscar oponentes y sólo se ocupen de entrenarse y de competir. Más de una vez, Héctor Luis Ponce, el secretario general del gremio lechero, dijo que el apoyo al amateurismo es fundamental para las ambiciones de la institución. Y lo refrendó con hechos, apuntalando en gran forma las campañas de figuras que cobraron cierto relieve, tanto nacional como intercontinental como Roberto Sosa, Diego Chávez, el mencionado "Pigu" Garay, Marcos "Chino" Maidana y la reina minimosca de la AMB, Yessica Bopp. Justamente la "Tuti", en su más reciente defensa ante la norteamericana Carina Moreno, mostró una camiseta al final que hacía mención a Ponce, quien siempre sostuvo: "La meta de Atilra es que haya muchos más Maidana, más Garay, más Bopp, porque lo que ellos lograron se sustentó en muchas horas de entrenamiento y eso es lo que hay que inculcarles a los chicos, aunque falten recursos y muchas veces también falte un poco de contención social".

Por el lado de los municipios, la relación también tiene caras conocidas. Una de ellas es la del intendente Hugo Curto, de contacto directo con cuanto deportista transita por el partido de Tres de Febrero. Y dentro de ellos, los boxeadores están a la cabeza. Marcela "La Tigresa" Acuña actuó quizá como punta de lanza para realzar la gestión de Curto: primero, como pionera del boxeo femenino y monarca mundial; luego, al intentar su incursión en la arena política, ya que hasta dejaría pendiente su pelea de despedida para lanzarse como candidata a intendente o diputada por Formosa a través del oficialismo.

Pero hay un trasfondo de sacrificio y lucha, también, ya que en el Cedem N° 1 de Caseros es mucha y constante la actividad de los pugilistas amateurs. Entre otros, Raúl Balbi, Marcos Díaz y Héctor Javier Velazco son referentes para los jóvenes que concurren allí a hacer guanteo, sombra y bolsa con la idea de refrendar sus conquistas. Héctor Chávez, el secretario de deportes de la comuna, explica con entusiasmo: "A partir de marzo, el último viernes de cada mes haremos una reunión de peleas amateurs en el Cedem con el fin de fomentar la disciplina en los jóvenes".

Mucho más al sur de la Argentina, en Chubut, la gobernación de Mario Das Neves es otra que potencia el deporte. Y en ese rubro, qué mejor representante provincial que Omar Narváez, el campeón mosca de la OMB, que batió todos los récords en cuanto a cantidad de defensas en su divisional. Das Neves no oculta su orgullo por tenerlo. "No hay entrevista en la que Narváez no nombre a Chubut", dice el gobernador, consciente de la imagen positiva del pugilista mucho más allá de la provincia y hasta de la nación. Hoy, cuando el de Das Neves es uno de los nombres que suena con intenciones de voto para la presidencia de la Nación, él reconoce las virtudes del boxeador estrella y por ello no dudó en seguir brindándole su apoyo y tampoco en nombrarlo ciudadano ilustre, por las satisfacciones que les ha regalado a todos los argentinos.

Mientras muchos sostienen que los boxeadores pueden estar siendo usados como vínculos de propaganda política por su carisma o por sus resultados, y hasta en algunos casos como guardaespaldas de algunos sindicalistas para sus actos (lo que ellos niegan sistemáticamente, pese a su clara cercanía a éstos en los palcos desde los que ofrecen sus discursos), otros creen que este apoyo, sumado al sacrificio de los deportistas en los gimnasios y, desde ya, al talento que muestre cada uno, pueden ir de la mano en pos de una conquista noble, para la cual la ayuda de estos gremios suele resultar clave.

Como fuere, ya no asombra que sindicalismo, municipios, política y boxeo transiten de la mano los más diversos cuadriláteros del país a través de leyendas en la ropa, declaraciones o hasta anuncios de combates, en una tendencia alcista que -vale reconocerlo- les ha dado hasta aquí buenos dividendos a las partes interesadas. A los protagonistas y a quienes sacan rédito de ello.
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16 de agosto de 2017 | 16:47
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