Chacarita, en su estadio como si nunca se hubiera ido

Chacarita, a más de cinco años del último partido oficial en su ciudad (21 de octubre de 2005, 3-0 a Tigre, con dos goles de Facundo Gareca y uno de Drovandi), reinauguró su estadio, ahora con una tribuna popular de cemento y la renovación parcial de la platea. Regresó feliz, porque en realidad nunca se fue, sino que siempre estuvo volviendo

Súbitamente, todo se transformó en el bonaerense barrio de San Martín. Como cuando el hijo pródigo vuelve a casa, ayer fue el regreso del club de todos el que hizo volver a latir el corazón de sus arterias. La lágrima que rodaba sin prisa por la mejilla del hombre mayor era una prolongación del puño crispado de su hijo y de los ojos inocentes e incrédulos pero bien abiertos de su nieto, que, ansioso, quería guardarse todas las imágenes de la tarde sin parpadear. Chacarita, a más de cinco años del último partido oficial en su ciudad (21 de octubre de 2005, 3-0 a Tigre, con dos goles de Facundo Gareca y uno de Drovandi), reinauguró su estadio, ahora con una tribuna popular de cemento y la renovación parcial de la platea.

Regresó feliz el Funebrero, porque en realidad nunca se fue, sino que siempre estuvo volviendo. Lo hizo a través del desafío a la utopía que se animó a enfrentar una comisión directiva encabezada por Vicente Celio. A su lado, hombres que pagaron con la moneda del sacrificio los intereses mezquinos de quienes no creían en el retorno al pago. Ayer, más de 10.000 hinchas gritaron, coparon cada rincón habilitado del estadio y estudiaron la nueva mole de concreto escalón por escalón como quien habita un departamento nuevo. "Volvimos a San Martín...¡para siempre!", fue el eslogan repetido, y explotó en toda su dimensión cuando a las 17.05 el presidente del club, acompañado por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli (quien recordó a su padre, hincha de Chacarita), y por el intendente Ricardo Ivoskus, cortó las tradicionales cintas.

Una nube de humo roja, otra blanca y otra negra no tardaron en emerger del campo, inundando las casas aledañas, desde las cuales también se gritaba por Chaca. Hinchas de Rosario Central, Lanús, Laferrere y Central Ballester se sumaron a la fiesta; hubo un reconocimiento a quienes llevaron adelante la tarea de la reconstrucción, un partido amistoso (0-0 con Argentinos Juniors) y un final a puro fuego de artificio.

Caía la noche en San Martín. Con regocijo, los ojos aún vidriosos y más orgullo que el habitual, cada hincha retornó satisfecho a su casa. El club de sus amores está de vuelta en la vecindad.

35 mil personas podrá albergar el estadio cuando se concluyan las obras, el 15 de marzo; hoy, la capacidad es de 13.620. Faltan la tribuna visitante y las torres de iluminación. Para que Chacarita sea local el sábado, ante Atlético Tucumán, hoy se reanudarán las obras, a partir de las 7.

Pudieron vivar a sus ídolos por la pantalla
Las imágenes de varias figuras de antaño, como Horacio Neuman, Franco Frassoldati, Leonardo Recúpero, Jorge Vivaldo, Silvio Carrario y Pedro Monzón aparecieron en una pantalla gigante y fueron ovacionadas por la gente antes de la gran inauguración.
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