De aquellos adolescentes a estos gladiadores

Murray y Djokovic, que se miden en la final masculina en la madrugada, escribieron juntos una historia juvenil, hasta esta lucha por un título mayor. "Definitivamente, proyectábamos nuestras carreras. No creo que imaginábamos enfrentarnos en una final de Grand Slam, pero sí formar parte de estos torneos grandes", opina el serbio.

Se conocieron en Tarbes, al pie de los Pirineos franceses, en una fértil llanura que atraviesa el río Adur. La memoria es imprecisa: Novak Djokovic dice que se enfrentaron por primera vez cuando tenían 11 o 12 años. Andy Murray cree que fue a los 13. Aquellos dos adolescentes que nacieron en mayo de 1987, los mismos que en la madrugada definían el título del Abierto de Australia, compartían por entonces los mismos sueños de grandeza, aunque todavía no lograban dimensionar hasta dónde llegarían. "Definitivamente, proyectábamos nuestras carreras. No creo que imaginábamos enfrentarnos en una final de Grand Slam, pero sí formar parte de estos torneos grandes", opina el serbio.

La timidez o, simplemente, la indiferencia, los volvía distantes en aquellos tiempos de acné juvenil. "Normalmente no nos hablábamos entre jugadores extranjeros; no era la costumbre en aquellos torneos. El idioma significaba una gran barrera", recuerda Murray. "En esa época yo sabía lo básico de inglés. Nos comunicábamos con gestos, moviendo las piernas y los brazos. Encima, Andy tenía un acento escocés muy marcado, realmente muy difícil de entender", apunta Nole.

En lo que no traiciona la memoria es en el resultado: aquel primer choque en los campeonatos europeos quedó para el británico, que se impuso cómodo por 6-1 y 6-0. "Quise olvidar lo más pronto posible ese score. Después nos enfrentamos en los Sub 14 y los Sub 16, hasta llegar al profesionalismo", recorre el serbio. Andy relativiza esa primera alegría: "Luego, a partir de los 16, Novak evolucionó tenísticamente mucho más rápido que yo, hasta que nos volvimos a encontrar en el circuito ya de grandes".

Los caminos se bifurcaron. Transcurrieron luego dos años sin que se vieran las caras red de por medio. Murray enfiló hacia Barcelona para seguir con sus entrenamientos; Djokovic alternó entre Alemania e Italia. Era una etapa de formación de la personalidad dentro y fuera del court. "Fue una linda historia, porque nuestro desarrollo abarcó la misma época. Todas aquellas experiencias hacen de esta final de Grand Slam algo muy especial", se emociona Nole. "Ahora practicamos juntos, somos buenos amigos. Ojalá que este partido sea el comienzo de otras grandes contiendas en el futuro", replica Andy. Los dos pueden decir hoy que cristalizaron sus ilusiones.

SÓLO EL ESCOCÉS PUEDE ESCALAR EN EL RANKING
El primer Grand Slam del año sólo podría entregar como única variante el ascenso de Murray del 5° al 4° puesto, por encima de Soderling. En cambio, el título en Melbourne dejaría a Djokovic a menos de 200 puntos de Federer.
Opiniones (0)
21 de octubre de 2017 | 17:42
1
ERROR
21 de octubre de 2017 | 17:42
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    18 de Octubre de 2017
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México