Polémica entre el Gobierno y la UIA por importaciones

La Unión Industrial Argentina (UIA) volvió ayer a emitir un comunicado que molestó al Gobierno: afirmó que, como consecuencia del alza de las compras externas, parte del buen momento de la demanda no se estaba plasmando en mayor producción nacional. El disparador fueron los números del Indec de esta semana, que mostraron el superávit comercial más bajo de los últimos tres años. Los empresarios llevan  varios meses con el reclamo por la erosión de la competitividad

El disparador fueron los números del Indec de esta semana, que mostraron el superávit comercial más bajo de los últimos tres años. Pero, en realidad, varios empresarios venían quejándose ya, en los últimos meses, del crecimiento de importaciones porque, dicen, erosiona la competitividad.

La Unión Industrial Argentina (UIA) volvió ayer a emitir un comunicado que molestó al Gobierno: afirmó que, como consecuencia del alza de las compras externas, parte del buen momento de la demanda no se estaba plasmando en mayor producción nacional.

Fueron, en realidad, casi los mismos conceptos que Paolo Rocca, CEO del grupo Techint, había expuesto a fines de año en la última conferencia fabril, cuando advirtió sobre la posibilidad de una "primarización" de la economía, a la que definió como "un pacto con el diablo". Rocca dijo entonces que esa tendencia suele ser una tentación para los gobiernos porque recaudan gracias a la exportación de commodities .

Viejos conocidos
Ayer, la entidad que conduce Héctor Méndez tituló el comunicado "Promover el trabajo y la industria nacional". Y consiguió, una vez más, irritar a la ministra de Industria, Débora Giorgi, una economista que trabajó varios años para esa casa y que contestó con otro texto desde Chile, donde participaba de una reunión de funcionarios de ambos países. Giorgi puso énfasis en lo contrario: la sustitución de importaciones de los últimos dos años.

El reclamo de la UIA empezaba más o menos alentador. "Tras un año de fuerte crecimiento de la actividad económica, para el presente año se espera que esta tendencia continúe en niveles similares o levemente inferiores al año anterior." En el segundo párrafo agregó: "En este sentido, el aumento notable de las importaciones durante 2010 (46% interanual) está indicando un fuerte crecimiento tanto de la actividad como de la inversión, pero también muestra que una parte significativa del incremento de la demanda no se está traduciendo en producción nacional". Y concluyó: "Frente a esta situación, y en un mundo altamente competitivo, resulta fundamental que las decisiones empresarias y las políticas públicas promuevan los procesos de inversión que aumenten la capacidad productiva, a fin de satisfacer la importante demanda con producción y trabajo argentinos".

El desencadenante fue el Indec, que difundió, el lunes pasado, el superávit comercial más bajo de los últimos tres años: 12.057 millones de dólares, un 28,6 por ciento menos que en 2009. Números que parecen haber alentado en las últimas semanas al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a impulsar nuevamente algunas trabas al ingreso de determinados productos.

En voz baja, miembros de la junta directiva industrial venían ya lamentándose acerca de la coexistencia de un dólar inmóvil con inflación y demandas salariales altas, una conjunción que vuelve más arduo ser competitivo. "Es como tener inflación en dólares -se ofuscó ayer uno de ellos-. En la Argentina, la única certeza es el tipo de cambio: todo lo demás es incierto."

Con todo, el planteo tiene sus detractores. Primero, entre empresas que integran la propia UIA y que importan bienes de capital, como las automotrices. También entre economistas especializados en temas fabriles, como Dante Sica. "Yo no sería tan alarmista -dijo a La Nacion el director de Abeceb.com-. No es la situación del 99 o de 2001. Entonces teníamos un consumo estancado, la producción cayendo y las importaciones creciendo. Ahora suben las importaciones, pero también el consumo y la producción local. Yo no sería tan tajante: más allá de los números, hay que mirar bien lo que se está trayendo del exterior. Hay de todo, bienes de capital y de consumo."

"Política industrial"
En su respuesta, Giorgi fue directo al corazón proteccionista. "En dos años sustituimos importaciones por 7600 millones", tituló el comunicado. "Las exportaciones de manufacturas de origen industrial crecieron US$ 2000 millones en 2010 respecto del año récord que fue 2008 (un 9 por ciento), al tiempo que las importaciones cayeron en ese período casi US$ 1000 millones con una economía que entre 2008 y 2010 creció un 10%, lo que habla de un claro proceso de sustitución de importaciones sustentado en medidas como las licencias no automáticas emitidas desde el Ministerio de Industria."

Según la ministra, "el incremento de la sustitución es el resultado de una política industrial en la que se priorizan la defensa del trabajo argentino y la agregación de valor; porque incentivamos al que produce y exporta a que produzca más y también al que importa para que produzca en el país y también pueda exportar".
Opiniones (0)
20 de agosto de 2017 | 08:56
1
ERROR
20 de agosto de 2017 | 08:56
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
    15 de Agosto de 2017
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial