Intima la AFIP a regularizarse a monotributistas

Los poco más de 1,3 millones de contribuyentes monotributistas ubicados en la categoría más baja de la escala, la B, están bajo la lupa de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que sospecha que en muchos casos se trata de personas que subdeclaran sus ingresos para no pagar la carga fiscal asignada a la categoría que les corresponde. Un cruce de datos de 400.000 personas, detectó inconsistencias en 230.000 casos sobre "comercio en general

Los poco más de 1,3 millones de contribuyentes monotributistas ubicados en la categoría más baja de la escala, la B, están bajo la lupa de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que sospecha que en muchos casos se trata de personas que subdeclaran sus ingresos para no pagar la carga fiscal asignada a la categoría que, con todas las cartas puestas sobre la mesa, les corresponde.

Según informó ayer el organismo recaudador, un cruce de datos correspondientes a las 400.000 personas que, dentro de esa categoría, declararon que se dedican a la "venta de cosas muebles" (comercio en general), detectó inconsistencias en 230.000 casos. Es decir, en el 57,5% de los inscriptos en esa actividad y categoría.

Esas personas recibirán una notificación en la que se les informará sobre su situación en particular. Y pasado un plazo máximo, que en la AFIP estimaron de 10 días, si no se recategorizan o se autoexcluyen del régimen (para pasar a ser contribuyentes autónomos inscriptos en el IVA), el organismo actuará de oficio y las ubicará en la categoría que considere correspondiente, teniendo en cuenta el monto de las operaciones que se hayan detectado. También podría excluirlos del sistema del impuesto simplificado, si se considera que sus ingresos superan en realidad los límites establecidos por ley para estar incluido: esos máximos son de $ 300.000 facturados en un año en el caso de la actividad de comercio, y de $ 200.000 en la prestación de servicios.

Movimientos bancarios
Concretamente, según explicó un funcionario de la AFIP a La Nacion, el cruce de información permitió ver que había, en los 230.000 casos mencionados, "gastos o ventas con tarjetas de crédito u otras operaciones, como acreditaciones bancarias, consumos relevantes de luz y gas o retenciones sufridas", cuyos montos no se condicen con el nivel de ingresos declarados.

La categoría B admite una facturación máxima de $ 24.000 anuales (un promedio de $ 2000 por mes), pero además se exige que el local en que se desarrolle la actividad no tenga más de 30 metros cuadrados, que el consumo de electricidad no supere los 3300 KW anuales y que el monto del alquiler anual de inmuebles no supere los $ 9000.

La mayor parte de los monotributistas está en la categoría más baja: según informó el organismo, son 1.311.618 los contribuyentes que declaran estar en ese escalón de quienes perciben, dentro del sistema, menores ingresos.

El 20 de este mes venció el plazo para la recategorización que se realiza cuatrimestralmente y que obliga a los inscriptos a revisar su nivel de facturación para informar un eventual salto de una categoría a otra. Ante la consulta de La Nacion, en la AFIP respondieron que aún no había datos respecto de la cantidad de personas que habían hecho este trámite, algo que es obligatorio si hubo modificaciones en la cuantía de los ingresos facturados.

La concentración de los operativos de control en los contribuyentes de la categoría B tiene que ver con que gran parte de los monotributistas están allí, y desde la AFIP se sospecha que se inscriben mal intencionalmente para evadir, provocando lo que en el organismo llaman el "enanismo fiscal". De todas formas, hay casos incluidos ahí (unos 55.000, según la estadística oficial) de contribuyentes que tienen alguna actividad por la cual facturan como monotributistas, pero que también perciben ingresos como empleados en relación de dependencia (en estos casos, no se exige el pago de contribuciones a la seguridad social).

En la categoría B, la obligación fiscal, incluyendo el impuesto que reemplaza IVA y Ganancias y los aportes al sistema jubilatorio y a la obra social, es de $ 219. Y en la categoría más alta, en la que sólo pueden anotarse vendedores de cosas muebles con al menos 3 empleados y una facturación anual de entre $ 270.000 y $ 300.000, se le aporta al fisco un monto mensual de $ 2880.

En un comunicado emitido ayer, la AFIP también recordó que en estos días estaba venciendo el calendario de plazos para la presentación de una declaración jurada, que es obligatoria desde el año pasado, para quienes están incluidos en las categorías más elevadas.

Mientras entre el martes y ayer venció el plazo para quienes tienen un número de CUIT terminado en 0, 1, 2 o 3, hoy será el turno para los contribuyentes cuyo último dígito del número de identificación sea el 4 o el 5; mañana vencerá la presentación para los CUIT finalizados en 6 o 7, y el lunes próximo, la de quienes tienen ese código terminado en 8 o 9.
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17 de diciembre de 2017 | 18:55
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