Palermo y un romance inquebrantable

Es un romance sin límites. A contramano de esos matrimonios que con el correr de los años pierden cariño y dejan diluir la pasión, el idilio que une a los hinchas de Boca con Martín Palermo se fortalece con el tiempo y genera lazos difícilmente quebrantables. La popular xeneize lo había ovacionado en el anuncio de las formaciones y Martín tardó diez minutos en devolver el mimo

Es un romance sin límites. A contramano de esos matrimonios que con el correr de los años pierden cariño y dejan diluir la pasión, el idilio que une a los hinchas de Boca con Martín Palermo se fortalece con el tiempo y genera lazos difícilmente quebrantables.

La de anoche fue sólo una muestra más de este noviazgo que, como todos, requiere compromiso por parte de ambos. El Titán asistió en el primero y marcó el segundo para el 2-0 final de Boca sobre River en el primer superclásico del año, y después se dedicó a disfrutar de las caricias que bajaron del público boquense que se acercó al José María Minella.

Antes del inicio del partido, la popular xeneize lo había ovacionado en el anuncio de las formaciones y Martín tardó diez minutos en devolver el mimo. Asisitió a Colazo y corrió para abrazarlo. 1-0.

El partido empezaba a encaminarse y desde la tribuna llovían tantos elogios para "el optimista del gol" como burlas ante los desaciertos de Matías Almeyda, que perdió por goleada el duelo de referentes históricos.

En la platea baja, miraban atentos Luis Medero y Osvaldo "Pichi" Escudero. Ellos saben de qué se trata jugar en Boca y no escatimaron festejos cuando Palermo giró la cabeza y marcó el 2-0. Del "Dale, Boca, dale" se pasó automáticamente a "Palermo, Palermo" y a partir de allí volvió a aparecer ese amor incondicional entre los hinchas y su ídolo. Iban 33 minutos de la primera parte.

Ya en el complemento, y confiado como quien sabe que la conquista es un hecho, Palermo desparramó sobre el césped su mejor versión. Pecho y taco para Colazo sobre la izquierda a los seis minutos y delirio en la popular xeneize. Otra vez, "Palermo, Palermo.".

Pero el lujo no es su fuerte. Lo suyo es la pelea. Corrió, presionó y llevó hasta su cabeza cuanto centro se le apareció, en áreas propia y ajena. Cuando al partido le restaba poco, River se acordaba de reaccionar y los disparos contra las manos de García reavivaban los cánticos de los hinchas millonarios, un gesto de sus brazos bastó para que se escuche una nueva explosión en el sector de La 12.

Pasó el peligro, el partido terminó y todos los flashes se fueron con el novio. Martín Palermo volvió de la cita con una sonrisa y promete seguir, también este semestre, conquistando el corazón de los hinchas xeneizes.

DIXIT
"La preparación fue muy exigente y quedó demostrado en la cancha todo el sacrificio que hicimos", reconoció Martín acerca del gran rendimiento que mostró su equipo.

Sin embargo, Palermo no se conforma con las dos victorias desde la llegada de Julio César Falcioni a la conducción técnica del equipo y aclara: "Tenemos una línea de juego muy buena, hay que mantenerla". Con este gol, ya son 16 los que Palermo lleva convertidos ante River.

No se habló de Ortega
La partida de Ariel Ortega a All Boys dejó sin dudas un vacío en el corazón de los hinchas millonarios. Sin embargo, durante el primer superclásico de 2011 no hubo en todo el partido ni un cántico referido al Burrito.
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17 de agosto de 2017 | 21:36
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