Volver a "La París" con el Cuco

Con sus 78 años encima, “el Cuco” Tapia no se cansa de atender las mesas del bar. Ni siquiera se anima a decir una cifra cercana a la cantidad de gente que atendió en sus casi 50 años de trabajo. Entrevista a un personaje de San Rafael que alguna vez “nos trajo la cuenta”.

Antonio Tapia, más conocido como “Cuco”, trabajó en la confitería “Paris”, después “La Paris”, lugar que para él era “el Obelisco de San Rafael”, porque todo el mundo sabía dónde estaba y era un gran lugar de reuniones. Él solía estar esperando que uno se sentara en la mesa del café para atender lo más amablemente posible, ya que se tomaba esa tarea muy en serio. Con casi 50 años de trabajo en sus espaldas, es un hombre feliz que hace su labor en un conocido café y en la escuela Pascual Iaccarini. Ya no atiende por obligación, sino por gusto y por la cantidad de amigos que le dejó ese oficio. 

¿Por qué le dicen “Cuco”?

Desde chico me pusieron así. Creo que una enfermedad a la vista que tuve hizo que tuviera que estar a oscuras por consejo médico, y cuando me asomaba decían “¡uy!, ¡cuco!” y así empezó. Al menos eso me dijeron a mí. Nunca me molestó que me dijeran así, aunque a veces a la gente le molesta decirme “cuco” porque les da vergüenza: me dicen “caqui”, “coco” o algún otro parecido porque les da apuro decirme “cuco”.

Cuando yo me salí de la confitería Mailén, me fui a trabajar por una amistad con la gente de Café Sur. Yo trabajaba en la tarde y mi hija estudiaba en la noche en la escuela Normal. Un día salí de la confitería y fui a buscarla, no la veía así que nos desencontramos. Ella sí me vio a mí y empezó a gritarme “papi, papi” y yo no le prestaba atención, así que me gritó “¡Cuco!” y ahí caí que era ella. A lo mejor me dicen “Antonio” y paso, y no doy bolilla, pero si me dicen “Cuco” ya sé que me hablan a mí.

¿Cómo se compone su familia?

Estoy casado con Norma Martínez hace 52 años, tenemos 3 hijos, 2 mujeres y un varón. Tengo 6 nietos y una bisnieta.

¿Por qué eligió ser mozo?

Yo soy mozo desde 1963. No lo elegí. Me vine de la finca cansado de estar allí, en Cañada Seca. Nos fue mal y mi señora me decía que nos viniéramos al centro, pero yo no estaba seguro porque no sabía de qué iba a trabajar en el centro. Mi hermano Anselmo trabajaba en la confitería Paris, y me decía “Cuco, venite que es lindo” y a mí me daba vergüenza trabajar de mozo y no quería. Como no tenía otro trabajo le dije a mi hermano que lo iba a hacer por 15 o 20 días, pero que cuando consiguiera otro trabajo me iba. Resulta que después trabajé como personal no docente, como ordenanza, en la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria, pero no dejé la confitería.

Me empezó a gustar ser mozo por la amistad de la gente, porque siempre me trataron muy bien y empecé a tomarle cariño. Además los patrones que tenía en la confitería Paris eran muy buenos, don Baldomero Tapia y toda su familia. Ellos  me enseñaron y me dieron la oportunidad de que pudiera ser lo que hoy soy. Yo no sabía nada, no sabía ni agarrar una bandeja.

¿Dónde trabajó usted?

Siempre en la confitería Paris. Después en café Sur porque la gente de ese café tuvo un acto muy respetuoso cuando falleció mi hermano y yo sentí que les debía algo. Y ahora en Nina, pero no de mozo, si atiendo a alguien es porque quiero, pero en realidad me llamaron para que organizara.

¿Y en la Iaccarini?

Pasé de la facultad acá en el ’86 gracias al Ingeniero Batistón que me pidió que lo acompañara a la escuela pero sin decirme para qué. Cuando llegamos resulta que era porque él ya había arreglado para que me fuera a trabajar para allá. Gracias a Dios que me quedé en la Iaccarini porque allí me jubilé

¿Qué personalidad atendió usted?

De los políticos no me acuerdo bien. Pero artistas por ejemplo a Osvaldo Miranda que venía con Jorge Salcedo, María Martha Serra Lima, Cafrune, Mariano Mores, a Lito Mores, Enrique Dumas. Cuando venían las carreras de autos conocí algunos pilotos como Juan Manuel Bordeu que venía con su pareja que en ese entonces era Graciela Borges…

Fueron muchos los que quisieron la foto con el "Cuco" Tapia, mientras Mediamza.com lo entrevistó en el café. En esta mesa, junto a Florencio Lozano, Zenón Fernández, Carlos Tassaroli y Pedro Fiore.   

¿Le ha dejado amigos este trabajo?

Ufff… infinidad. Decir uno o dos es meter la pata porque son tantos… sin ir más lejos, cuando estaba la Peluquería de Don Mateo había un personaje que decía “no me diga nada, no me diga nada usted es…”, y no era. Entonces con el “Chicho” Ruso, cuando empezó a estudiar en la secundaria iba al café y era muy parecido a Basile que jugaba en Racing, entonces yo le decía “no me diga nada, no me diga nada, usted es Basile” y empezamos a decirnos “Basile” y cuando fue Intendente me encontraba y me decía así. Hasta el día de hoy…

Además tengo amigos en otros bares y restaurantes. Voy a esos lugares y me atienden muy bien, tanto los dueños como quienes trabajan ahí. Estoy muy agradecido a San Rafael por eso.

Para los 100 años de San Rafael eligieron una persona de cada rubro, de cada trabajo y a mí me eligieron como el mejor mozo. He tenido suerte en la vida.

¿Puede decirse que usted “ha visto crecer” San Rafael?

Y Si. Los conocí además, del "Chicho", a los Félix, a Ernesto Sanz que infinidad de veces pasaron por la confitería. Y así de todo, jueces, médicos, empresarios, contadores.

¿Anécdotas?

No recuerdo mucho. Sí me acuerdo de algunas travesuras que hacíamos, por ejemplo esconderle las bandejas al otro, llenar las bandejas de pocillos de café, echarle agua a las rejillas para que cuando las agarraran se les mojara todo… picardías.

El "Cuco", junto al staff de mozos que tiene a su cargo en Nina Café.

Hoy hay escuelas para ser mozo, ¿cómo ve los mozos de hoy?

Desgraciadamente creo que hay una falta de voluntad, de querer hacer las cosas. Les importa muy poco que la gente espere, no van a atender, levantan el servicio con la mano, no con la rejilla. Siempre nosotros estábamos uniformados, con saco, moño, y hoy van como quieren casi en todas partes. Dicen que “los tiempos han cambiado”, pero yo no sé en qué cambiaron, no estoy muy conforme con eso. No digo que sean todos, pero hay un alto porcentaje. Pero en todos los rubros es igual.

Imposible no querer recibir la cuenta de un mozo con la experiencia de Cuco, imposible no darse cuenta del amor que lleva por ese trabajo que, además de darle de comer a él y su familia, le permitió ganar un lugar de respeto por los mozos más jóvenes, y como él mismo resalta, le dio la satisfacción del saludo cariñoso de muchos amigos. Imposible no dejarle una buena propina.

Opiniones (5)
20 de agosto de 2017 | 07:19
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20 de agosto de 2017 | 07:19
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  1. Cuco no se si te das cuenta pero tu sola presencia, tu forma de ser, de trabajar en la escuela le estas dando a los alumnos un ejemplo de grandeza , excelencia y a su vez de sencillez.
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  2. Hola, lei la nota que le hicieron a Cuco Tapia, nuestro mozo, amigo, padre, protector, etc ... en nuestra adolescencia fue todo para muchos de nosotros ...Cuando nos quedabamos sin dinero, -situacion bastante frecuente, ya que nuestros sueldos eran minimos - el nos "bancaba" la consumicion en La Paris, y se lo devolviamos al cobrar ... nos aconsejaba de una manera sutil, sin imponer, siempre fue muy escuchado y tomabamos sus dichos con total seriedad . Fue nuestro Angel Guardian y jamas dejaremos de llevarlo en nuestro corazon ... Personalmente lo quiero con lo mejor de mi ... Bien por hacer la nota a alguien que realmente vale lo que pesa en oro y brillantes ! Elsita (El siempre me llamo asi ) Elsa Beatriz
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  3. El Cuco es un amigo de quienes atiende con su servicio de excelencia. Cuento una anécdota: Mi hijo Lucas tenía dos o tres años y no acostumbrávamos asustarlo con el cuco del miedo, pero algunos allegados si. "Le decian si haces esto o lo otro te va a comer el cuco". Para evitar su temor un día le presentamos al verdadero CUCO que es Antonio Tapia y desde ese momento jamás le tuvo miedo al personaje imaginario sino que amó al verdadero. Cuco sos un ejemplo de hombría de bien, de familia y de trabajo. Un abrazo enorme. Rubén.
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  4. Cuco querido, te acordás de: Traeme un café en vaso y con crema?. Que tiempos aquellos. No te olvidaremos nunca, te llevamos en el corazón. Ahh nunca te vi enojado, siempre con buen humor. Fuiste un gran amigo de los jóvenes. Ahora te recordamos con cariño.
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  5. Querido Cuco, cuantos recuerdos de nuestra adolencia en esa inolvidable "La Paris" cuanto cafe y gaseosa nos "aguantaba" cuando andamos "seco" Gran hincha de Boca, fuiste, sos y sera un gran tipo aquellos que te conocemos y al dia de hoy te seguimos saludando como en aquella epocas un abrazo -Raúl Berti- o como me bautizaste desde hace años " el mono Oberti"
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