Las formas más infames de ejecución

Hoy repasamos las formas inventadas por el hombre más aberrantes para producir la muerte de un prójimo. En su momento todas ellas fueron justificadas bajo alguna explicación que hoy no comprenderíamos. Si bien el presente artículo contiene imágenes y descripciones violentas, no queríamos dejar pasar algunos sucesos que nunca deberían volver a repetirse.

La crueldad y la infamia del hombre durante siglos ha tenido algunas formas de prácticas que actualmente nos costaría comprender.

Si bien no es muy sano remover esas experiencias que muchos no quieren reconocer de la vil condición humana, aportamos la presente entrega para que las siguientes formas de muerte, nunca más sean practicadas.

Aplastamiento mediante elefante:

Fue un método de ejecución utilizado durante casi 4.000 años en el sur y sudeste asiático, especialmente en la India. Los elefantes se utilizaban para aplastar, desmembrar o torturar a los condenados en ejecuciones públicas. Los romanos y los cartagineses también usaron este método en ocasiones. La práctica fue finalmente suprimida por los imperios europeos que colonizaron la región en los siglos XVIII y XIX.

 

El toro de Falaris:

Se trataba de una efigie de bronce con forma de toro e interiormente hueca. El condenado era encerrado en el interior. Bajo la panza del toro se encendía una hoguera para que el reo se quemara allí dentro. Unos orificios situados en la boca de la efigie permitían que se oyeran los gritos de este, de tal forma que el toro parecía bramar. Cuenta la leyenda que este método fue ideado por Falaris, tirano de Acagras (la moderna Agrigento). Lo practicaron también los romanos, llegando esta costumbre incluso hasta el reino visigodo de Tolosa.

 

El Sacrificio Azteca:

Los aztecas consideraban que ellos eran el pueblo elegido para mantener con vida al Sol, el cual únicamente podía alimentarse con un elemento que se hallaba en la sangre de las madres muertas en el parto, la sangre de guerreros muertos en combate y la sangre de prisioneros sacrificados en el altar mayor. Para los sacrificios empleaban un cuchillo realizado sobre silex con turquesa, hematites y obsidiana. Subían al prisionero hasta la «Piedra de los Sacrificios» del templo (llamada techcath), donde cuatro sacerdotes lo tumbaban, estiraban y sujetaban. Después le extraían el corazón con el cuchillo, levantando la masa sanguinolenta al aire mientras pronunciaban la ofrenda suprema a Tonatiuh, el dios del Sol. El corazón se guardaba en una vasija especial, llamada cuauxicalli, tallada con diseños que representaban un águila, mientras que el cuerpo era arrojado por las escaleras del templo.

Los españoles prohibieron estas practicas tras la conquista del Imperio Azteca en 1521.

 

La barra candente:

Consistía en introducirle al ajusticiado una espada o una barra de hierro candente por el recto. No me consta que formara parte de ninguna legislación ni costumbre, pero al rey Eduardo II de Inglaterra lo asesinaron, por orden de su propia esposa, de esta horrible forma. Se eligió este método para no dejarle marcas de violencia.

 

Kielhalen:

Se practico desde los siglos XVI hasta XIX por la Marina Real de los Países Bajos y la Marina Real Británica (también por algunos piratas). Era una forma de castigo corporal severo que se aplicaba cuando los marineros estaban en el mar. El marinero era atado a una cuerda que pasaba bajo el navío, lanzado al agua desde un lado del barco, y arrastrado bajo la quilla del barco hasta el otro lado.

 

El caballo de madera o burro ingles:

Se montaba y fijaba al condenado, desnudo y con las manos atadas a la espalda, en un largo madero horizontal cuya sección tenia forma de V invertida y estaba sostenido por cuatro patas. Después, se le colgaban grandes pesos atados a los tobillos.

El Ejercito Británico lo uso en el XVII como forma de castigo o tortura, sin buscar la muerte del penado, sentándolo en el potro durante una o dos horas. Así, en el libro del tribunal militar de la Guarnición de Tanger, perteneciente al Ejercito Británico y escrito durante el periodo 1663-1669, se puede leer que el soldado William Merriday fue sentenciado a montar el caballo de madera con cuatro mosquetes atados a sus talones: un peso relativamente leve que evitaba dañar irremediablemente al soldado. Los británicos abolieron este método de castigo tras la ascensión al trono del rey Jorge I.

 

La muerte de los mil y un cortes:

Fue una forma de suplicio chino para aplicar penas de muerte a siervos que hubieran matado a su amo, o en delitos de lesa majestad. Se empezó a practicar en el año 907 y se abolió en abril de 1905. Unos soldados franceses tomaron tres series de fotografías de este cruel método entre 1904 y 1905.

La práctica consistía en descuartizar al condenado, que previamente era drogado con opio y atado a un poste. Los pedazos del cuerpo se depositaban ante el ajusticiado, el cual era mantenido con vida hasta la extracción de la hipófisis y consiguiente muerte.

 

Los romanos aplicaban esta pena de muerte a los parricidas y a aquellos que mataran a alguno de sus abuelos. Primero azotaban al condenado hasta que sangrara, y después lo metían dentro de un saco junto a un perro, una víbora y un mono. Se le cosía la boca al saco y este era tirado al agua: el mar, un lago o un río. Dicho método de ejecución era conocido como culleus.

NOTA: Geoffrey Abbott cuenta en su libro Execution que un método usado por los antiguos griegos consistía en abrirle la panza a un burro muerto, meter allí al condenado dejandole fuera únicamente la cabeza y después volver a cerrar la panza del animal cosiendola. A continuacion, le untaban miel en la cabeza al penado para atraer a los insectos sobre él y lo dejaban morir allí. No he podido averiguar mas sobre esta practica ni confirmarla con otras fuentes.

 


Devorado por bestias salvajes:

Los romanos practicaron esta forma de ejecución con los enemigos del estado: prisioneros o esclavos que cometían crímenes graves. Estos desgraciados eran llamados bestiarii. Se les echaba a la arena del circo desarmados y desnudos. Podían ademas llevar las manos atadas o ser atados a un poste. Marcus Tullius Cicero mencionó en sus escritos a un león que llego a devorar a 200 bestiarii. No obstante, para alargar el sufrimiento de estos solían emplear fieras pequeñas, que demoraban mas que las grandes en devorarlos. Si el condenado lograba zafarse de una, se echaban otras para que finalmente acabaran con el.

NOTA: También eran llamados bestiarii (mas tarde se les llamaría venatores) unos luchadores que combatían contra las bestias. Pero estos iban armados y podían hacer carrera en el circo al igual que los gladiadores.

 

Agua Hirviendo:

Este método de ejecución ha sido usado raramente a lo largo de la Historia. No obstante, fue un método legal durante el reinado de Enrique VIII de Inglaterra, aplicándose por aquel entonces a los envenenadores. En el territorio de los actuales Países Bajos, a los falsificadores también se les ejecutaba de esta manera durante la Edad Media. Para intensificar la tortura, se calentaba el agua lentamente o bien se introducía al condenado en ella lentamente.

En los tiempos actuales se ha empleado ocasionalmente como forma de tortura y asesinato. El ultimo caso conocido ha sido el del disidente político Muzafar Avazov, de Uzbekistan, cuyas fotos podéis ver al final de esta pagina (contiene imágenes duras).

NOTA: Las practicas caníbales fueron comunes a todas las sociedades humanas milenios atrás. Casi todas han ido perdiéndose con el tiempo. Sin embargo, en 1838 el misionero David Cargill dejo un testimonio escrito en el que se detallaba como una tribu de las islas Fiji sentaba atado a un prisionero vivo, que previamente había sido cebado, sobre unas piedras calentadas para la ocasión hasta el rojo vivo, siendo este cubierto después con tierra y hojas para llevar a cabo la tostadura. La mítica figura del explorador cociéndose en un caldero pertenece exclusivamente al ámbito de la literatura y del cine, pues las pocas tribus que mantuvieron el canibalismo hasta la Edad Contemporánea eran demasiado atrasadas tecnológicamente como para fabricar estos utensilios.

 

El garrote vil:

En sus inicios, aplicar el garrote vil consistía en la ejecución de una persona mediante un garrotazo en la cabeza o en la nuca. Se adjetivaba como “vil” porque se aplicaba a los villanos (habitantes de las villas o integrantes de la “plebe”), mientras que la decapitación con espada se reservaba a los miembros de la nobleza. De este modo se ejecutó al emperador inca Atahualpa, el 26 de julio de 1533.

Posteriormente, paso a consistir en un collar de hierro que, por medio de un tornillo, retrocedía hasta romperle el cuello a la víctima. La variante denominada catalana incluía un punzón de hierro que penetraba por la parte posterior, destruyendo las vértebras cervicales del condenado.

El rey Fernande VII de España abolió, en 1828, la pena de muerte mediante la horca y dispuso que, a partir de entonces, se ejecutasen a todos los condenados a muerte mediante el garrote. Esta practica se mantuvo hasta el final del franquismo, aplicándose por ultima vez el 2 de marzo de 1974.

 

Enterrado vivo:

En la Italia medieval, se aplicaba este forma de ajusticiamiento a los asesinos impenitentes, mientras que en la Rusia feudal de los siglos XVII y XVIII corrían esta misma suerte las esposas que mataran a sus maridos. El Ejército Imperial Japonés aplico este cruel método, así como otros igualmente inhumanos, durante la masacre de Nanking (diciembre de 1937).

 

Lapidacion:

“Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra”, cuenta el Nuevo Testamento que dijo Jesús para salvar a una adultera de la lapidacion. Esta forma de castigo fue usada antiguamente por los judíos de acuerdo a la Torá. Actualmente esta contemplada en la sharia o ley musulmana de algunos países, asimilada en sus legislaciones estatales. Consiste en arrojarle piedras al condenado hasta causarle la muerte. Este puede ser enterrado hasta la cintura o simplemente atado para impedirle la huida.

NOTA: El ultimo caso que conmociono a la opinión publica de todo el mundo fue el de una adolescente kurda de 17 años lapidada hasta la muerte por la comunidad yazidí a la que pertenecía, por mantener relaciones con un musulmán suni y convertirse además al Islam.

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18 de diciembre de 2017 | 20:25
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