Deportes

La experiencia Dakar y anécdotas de Dris, Yacopini y Peñalva

Por distintos motivos ninguno de los tres pudo terminar la carrera, pero todos nos contaron lo que vivieron en el rally raid más importante del mundo. No te pierdas las anécdotas de los mendocinos en el desierto.

Alejandro Yacopini:

El mendocino no pudo terminar el Dakar pero se inclina por sacar lo positivo de una experiencia realmente distinta a todo: "Si bien no pudimos repetir o mejorar lo del año pasado, en este Dakar aprendimos mucho más que en el anterior, en cuento a manejo, resolución de problemas y experiencia, teniendo en cuenta que el Dakar de este año no fue más duro que el anterior porque todos los Dakar son duros, pero este si fue más desgastarte en cuanto a lo físico".

Halpern, Yacopini y Scopinaro presentando el equipo
Las dunas del desierto chileno son un momento particularmente complicado de la competencia, por eso a la hora de hablar de anécdotas rápidamente los pilotos recuerdan ese desafío: “La anécdota que me marcó más fue en la etapa 9 cuando le pegamos de frente a una duna en Copiapó y rompimos la botella del radiador, entonces tuvimos que ir regulando y cuando nos faltaban casi 2 kilómetros de duna llegó un momento en que no se podía ver nada porque nos había agarrado la noche, era una oscuridad absoluta sumado a una niebla muy densa que nos complicaba más. Además veíamos a otros pilotos que también estaban varados y que no querían seguir más, fue un momento muy especial y llegó un momento en que perdimos noción del movimiento porque era tan difícil pasar las dunas que no sabíamos si íbamos para atrás o para adelante, entonces decidimos con el copiloto parar y esperar a que se aclarara un poco descansar porque veníamos muy cansados, así que paramos desde las cinco y cuarto de la mañana hasta las seis y media. Después llegamos al vivac a las siete y cinco y ahí descubrimos que el problema no se podía arriesgar, si bien en asfalto todo andaba bien, a la hora de subir una duna el motor subía temperatura".

La posibilidad de estar o no en la edición 2012 dependerá de una evaluación que todavía no realiza el equipo: "Para el 2012 aún no sabemos que vamos a hacer, ahora nos vamos a tomar un relax de 30 días y luego vamos a meditar y a evaluar si vamos a correr el año que viene, porque tenemos que afinar los números, es muy difícil aguantarse todo uno solo, nosotros hemos invertido casi en el 80% en este Dakar, esto es un deporte amateur y casi un hobby, así que tenemos que conseguir alguien que nos acompañe, algún sponsor. En abril o mayo el equipo va a definir si sigue, no queremos esperar hasta último momento porque si no trabajaríamos a contrarreloj. Ojala podamos estar".

Edgardo Dris:

En el balance de Edgardo Dris se mezcla lo positivo de la experiencia con la bronca de una descalificación inmerecida: "Dentro de todo fue muy buena, algo frustrada porque no pensábamos abandonar como lo hicimos porque llegamos tarde al vivac y no teníamos que entrar porque había que largar y bueno no entendíamos mucho el reglamento y entramos y nos descalificaron, pero más allá de eso fue muy buena porque veníamos bien, no rompimos la camioneta en ningún momento, salvo un amortiguador y un par de cubiertas pero más allá de eso fue una experiencia muy linda y estamos conformes. El año pasado en cuatriciclo fue más desgastante en lo físico y los enlaces son muy duros, y este año en camioneta pensábamos con Ronnie (Graue) que todo iba a ser más sencillo pero no, porque el desgaste es mental, de estar pendiente de muchas cosas de la camioneta, si rompes alguna cosa, pero anduvimos bien. Con Ronnie tuvimos una relación espectacular, nos conocemos y la verdad que él es un tipo de 10, es más, varios pilotos se pelearon con sus copilotos pero con nosotros no pasó nada".

Al preguntarle sobre las experiencias en la carrera, Edgardo nos relató una historia que bien podría salir de un cuento de terror: "Una anécdota fue cuando estábamos en el desierto en plena madrugada y atravesábamos las dunas como podíamos porque teníamos que llegar al vivac a tiempo y bueno pasó que llegamos muy justo, a las siete y cuarto de la mañana y en media hora tuvimos que largar, así que no pudimos desayunar ni descansar algo. Pero hay otra anécdota muy buena que fue en el desierto de Antofagasta donde no hay nada de vida, cuando corríamos de día no se veía absolutamente nada de vida alrededor, ni animales, ni plantas, ni aves, nada de nada y entonces nos agarró la noche y nos paramos a cenar, pero nos dimos cuenta que nos paramos en un cementerio de mineros donde habían algo de 20 o 30 tumbas, entonces imaginate con una bruma hacía todo más misterioso, hasta que empezamos a escuchar ruidos como chillidos o aleteos de pájaros y ahí agarramos y nos fuimos porque nos agarró un miedo terrible, ¿”mirá donde vinimos a parar! Le dije a Ronni”, fue muy cómico".

En cuanto a la edición 2012 aún no está definida su participación: "Y ahora estoy de vacaciones con mi familia y cuando vuelva vamos a hablar, por lo que hablé con el Chino Yacopini (Adrián) él quedó conforme con lo que hicimos, que no nos quedamos afuera por malas maniobras o porque rompimos algo, si no por un error nuestro en cuanto al reglamento, pero bueno tengo ganas de volver a correr el año que viene y veremos qué se presenta, si se puede de nuevo en camioneta o si no veremos en cuatriciclo, mientras tanto voy a correr algunos campeonatos como el Cross Country".

Gonzalo Peñalva:

A diferencia de Edgardo Dris y de Alejandro Yacopini, Gonzalo habló con MDZ horas después de quedar fuera de carrera. En ese momento el piloto mendocino demostró su fastidio por el golpe que lo sacó del Dakar y eso se notó en su balance: “Fue un año largo y muy sacrificado, la pasamos bien con los muchachos de La Lagión. Entrenamos 9.000 km y no me caí nunca. Debe hacer 5 años que no me caigo en la moto, me caí una vez y me quebré”.

Al preguntarle por alguna anécdota, nos relató cuando en el mismo golpe en el que se fracturó destruyó su rueda y tuvo que seguir con una que le compró a alguien del público: Me comí una zanja en el kilómetro 70 de la etapa. Destruí mi rueda delantera, le compré una rueda a una moto del público que no tenía disco de freno,  y especialmente no tenia los sensores que hacen funcionar al ICO (para determinar la posición). Me costó llegar una barbaridad, vomitaba a cada rato, por el dolor y los nervios”.

Por último cuando le consultamos sobre la posibilidad de estar en el 2012 nos confesó: “Llegar acá cuesta mucha plata, ya tengo mis añitos, mi familia, me costó muchísimo. Pero hoy si me preguntas vuelvo. La carrera es un sueño”.

Opiniones (1)
23 de noviembre de 2017 | 12:05
2
ERROR
23 de noviembre de 2017 | 12:05
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Y estos como salieron? digo porque hay un pibe MENDOCINO que quedo 15 en la general de autos. ¿lo conocen? jajaja.
    1
En Imágenes
Grammy Latinos 2017
18 de Noviembre de 2017
Grammy Latinos 2017
Lluvias torrenciales en Grecia
16 de Noviembre de 2017
Lluvias torrenciales en Grecia