Inmortal, Tato

Un 11 de enero de 1996 fallecía Mauricio Borensztein. Simplemente, Tato Bores. Un humor ácido, con una cuota de verdad cruda. Prohibido, escatimado o sin censuras, fue y será el genial "Tato"

 11 de enero de 1996: a los 68 años, fallecia Tato Bores. Mauricio Borezstein ante todo fue un actor, socio activo de la Asociación Argentina de Actores número 2.855. Un actor cómico. Ser clarinetista había sido su primer deseo, aunque se convirtió en el amplificador del pensamiento de gran parte los argentinos. No se sabe si le contó un “buen” chiste a el por entonces consagrado actor José Ángel “Pepe” Iglesias cuando se lo cruzó mientras acarreaba los bártulos de una orquesta de Buenos Aires. Lo cierto es que pegó el salto al escenario, después de haberlo contemplado incluso abriendo puertas en la entrada del Teatro Cervantes.

Pasó por radios y algunos teatros hasta llegar a la televisión. Iglesias y Julio Porter le sugirieron el nombre de su personaje: Tato Bores. El debut fue en el Canal 7, dentro del programa “Caras y morisquetas” en 1957. Su momento se llamaba “Tato y sus monólogos”, y se dedicaba a hablar de, sobre y contra los poderosos de turno.

Participaba así del gran auge del género, abierto por los monólogos de Pepe Arias sobre la caída de Perón, presentados en el Comedia y El Nacional en 1956. En 1958, cuando el gobierno de Frondizi enfrentaba una crisis ministerial, se presentó por primera vez vestido de frac, con habano, lentes y peluca, para estar preparado “por si le ofrecían algún ministerio”, y ya no abandonó ese atuendo. Tato Bores renovó el lenguaje televisivo, incorporando monólogos políticos recitados a una velocidad increíble.

En cada programa fingía hablar con el presidente de turno, sin importar quien fuese, dando a la trágica o muchas veces absurda realidad un giro cómico, para así hacerla quizá algo más aceptable.

Hacía poco tiempo que había caído el segundo gobierno de Juan Domingo Perón, y la dictadura que lo había derrocado prohibía decir su nombre. Ideal: “Juan Domingo Cuco” o “Juan Domingo Drácula” eran sus salidas. “El que sabe sabe, y el que no es jefe”, remató por aquellos días en referencia nada menos que a Isaac Rojas y Pedro Eugenio Aramburu, el sector más duro del gobierno de facto.

"Soy un tipo sin currículum”, decía. Estuvo más de treinta años en la pantalla chica con su personaje. Muchísimos programas y en casi todos resaltaba el nombre de Tato (ver aparte). Aunque muchos se acuerdan de cuando empezó a comer fideos con sus encumbrados invitados, el plato especial que la gente dice no olvidar son sus monólogos.

En el programa “Tato, siempre en domingo” (1961-1963), bajo la presidencia de Arturo Fondizi, Bores explicó: “Cuando veo a un presidente como Arturo Frondizi pienso que los presidentes no andan porque nunca nadie les enseñó cómo debían actuar. Si una mujer quiere aprender a cocinar o a coser, va a una academia y chau. Pero academias de presidentes no hay”.

“Por siempre Tato” (1971-1972) fue la emisión en la que interpretó el monólogo referido a la vuelta de Juan Domingo Perón, tras 18 años de proscripción. Un pasaje: “Salí rumbo a Ezeiza, apretando mis pasajes en la mano. Era el mediodía y ya había como 2.000 personas esperándonos. En cuanto me vio Cámpora, se me echó en los brazos y lloró. ‘Tato, la emoción me embarga. Después de 18 años el General vuelve...’ Las lágrimas del tío Héctor J. tenían un cierto aroma a tomillo”.

Vamos a mayo de 1991, “Tato, la leyenda continúa”. Imperdible monólogo sobre las privatizaciones: “Eso es cierto, antes el Estado, cuando manejaba estas empresas, le sacaba guita al usuario para dársela a las empresas privadas que le vendían cosas al Estado. En cambio, ahora, estas empresas privadas le sacan directamente la guita a la gente, sin tener que pasar por el Estado. O sea que se eliminaron intermediarios. ¿Verdad?”

Agosto de 1992. Cerca de alejarse de la televisión, se refirió a los temas importantes que se trataban en el auge de la presidencia de Carlos Saúl Menem: “ (...) Me encuentro con mi gran amigo el filósofo oficial del Gobierno, José Empédocles. ‘Tato –me dice-. No es que nosotros estemos en contra del periodismo, pero el periodismo está idiotizando a la gente. De lo único que hablan es de la cotidianeidad. Usted abre un diario y ahí están: el Yomagate, Al Kassar, la contaminación, la corrupción, el cólera, los propóleos. Al final la pequeña cosa cotidiana enmascara los grandes problemas estructurales del país, tales como si estamos o no en el fin de la historia’”

El trato de Bores con los políticos siempre fue cordial. Varela, que trabajó con él desde 1987 y le escribió más de 100 libretos, sostiene que los políticos tenían que estar en lo de Tato por una cuestión de imagen. Y además destaca que la relación con muchos hombres del poder se favorecía por el compromiso que Tato tenía con las emisiones: “La producción era directa de él; él los llamaba y eso generaba confianza y respeto. Pero nadie le pedía nada, él era un señor”.

Más de una vez, sin embargo, tropezó con ímpetus censores de sus programas. Aunque alguna vez dijo que con los que menos inconvenientes trabajó fue con la “Revolución Libertadora” (autodenominación del golpe militar que derrocó a Perón en 1955), con Arturo Illia y con Agustín Lanusse, reconoce que en esas épocas nunca un programa salía al aire sin que los libretos hubiesen sido leídos por autoridades del canal.

En cambio, durante el último gobierno de facto, en un programa especial que realizó en 1978, fue prohibido y por lo tanto nunca transmitido el bloque “Hola Señor Presidente”, en el que Tato Bores simulaba hablar por un teléfono gigante con el titular de la Casa de Gobierno, en aquellos días el dictador Jorge Rafael Videla.

Una parte del programa que sería emitido el 17 de mayo de 1992 no fue publicada por censura previa. La jueza María Romilda Servini de Cubría había presentado una demanda contra la emisión en la que el arqueólogo Helmut Strasse (otro personaje de Borezstein) se preguntaba en el año 2492 sobre los rastros de Argentina, un país desaparecido 500 años antes. Mientras se mostraba un escudo con la imagen de Servini de Cubría, el locutor Ernesto Fritz decía: “¿Mito, leyenda o realidad?”. Luego Strasse infirió el valor del dinero en Argentina: concluyó que 60 pesos habrían sido una fortuna, pues ésa había sido la sanción que la jueza había recibido de la Corte Suprema por mal desempeño en el caso Yomagate.

No sólo la Justicia rechazó el pedido de la funcionaria, sino que una multitud de estrellas del espectáculo argentino, se congregaron en el programa de Tato y cantaron “La jueza Barú Budú Budía es lo más grande que hay”, en uno de los episodios más conocidos de la televisión local.

Este es uno de los recordados Monólogos, libretado por Varela

Señores: cuando allá por 1960 puse la jeta por primera vez delante de los orticones, no existía la televisión color, no existía Maradona, no existía el Austral - es decir, el Austral tampoco existe ahora pero es otra historia -, no existía el control remoto, no existía el yogur descremado, pero si, sí existía Don Alvaro; si señores, si: Don Alvaro, el papa de la nena! Si bien Don Alvaro empezó a curtir gabinete como Ministro de Industria allá por el año `55 en la "LIBERTADORA", que no tiene nada que ver con la Copa Libertadores, porque recién con Arturo Frondizi se convirtió en Ministro de Economía. Porque le voy a decir mas: antes de Don Arturo Frondizi no existía el Ministerio de Economía; dicen los memoriosos que para aquellos años había un poco de guita en el tesoro y entonces con un Ministro de Hacienda tipo Serelco, alcanzaba!. Con la mishiadura aparecieron los Ministros de Economía.

Lo que no queda muy bien claro es si la mishiadura trajo a los Ministros de Economía o si los Ministros de Economía trajeron la mishiadura! Lo que pasa es que hace 30 años que tenemos las dos cosas.

Por aquellos años, Don Alvaro Alsogaray se mandó la famosa frase "HAY QUE PASAR EL INVIERNO". Y pasaron y pasaron los inviernos, y las primaveras aparecieron y aparecieron - lo único que no apareció fue la guita -; y también por aquellos años `60 comenzaron los planteos militares a Don Arturo Frondizi. En realidad el primer planteo fue el 8 de julio de 1958 pero en dos años le enchufaron 30 planteos!; y aquí con Don Alfonsín tuvimos dos planteos con los muchachos de la pomada, calcule lo que habrán sido 30 planteos!. La cuestión es que los muchachos, al final, lo rajaron, y cuando el general Poggi estaba ya listo para asumir como presidente apareció José María Guido - también conocido como "JOSE DONDEMEPONGO" -, pego un Per Saltum, entro a Tribunales, juro como presidente ante la Corte Suprema, se coló por un intersticio en una puerta de la Casa Rosada, se sentó en el sillón, y cuando Poggi se dio vuelta le dijo "ACATAA!"

La cuestión es que Don Guido trajo a otro prohombre de la economía: Don Federico Piñedo que dijo que hay que hacer las cosas rápido y se mando en un solo día una devaluación del 21% y mando el dólar a la astronómica suma de 99 pesos moneda nacional de curso legal. (Chicos: si ustedes no saben lo que es eso - la moneda nacional de curso legal - pregúntenle al abuelo, pero no lo hagan llorar demasiado, por favor!).

La cuestión es que Don Piñedo se las tomó ofendido por las criticas que despertó esa devaluación y entonces apareció de vuelta Alvaro II, que viene a ser como "HIGHLANDER II", "TIBURON II", "ROCKY II", una cosa así. Como el tema de "HAY QUE PASAR EL INVIERNO" estaba gastado, Don Alvaro invento otra cosa: invento el "EMPRESTITO PATRIOTICO NUEVE DE JULIO" llamado también "LOS BONOS DE ALSOGARAY". Los que se los quedaron, la verdad, se ganaron mucha guita; los que no nos los pudimos quedar, pa' que' le via' contar! Es otra historia...

Mientras tanto los militares, que no tenían nada que hacer, se pusieron a jugar a los soldaditos entre ellos: hicieron una raya y dijeron: "COLORADOS DE ESTE LADO, AZULES DE ESTE OTRO LADO, GANA EL QUE TIENE MAS TANQUES".

Nosotros, los civiles, que no teníamos arte ni parte en el asunto, porque únicamente ligábamos una bomba que nos reventara la casa, estabamos tranquilos porque tanto azules como colorados decían que todo lo hacían por el bienestar de la gente y por la salvación de la patria; de donde se deducía que la salvación de la patria estaba en manos del que tenia mas tanques, comprende?

La cuestión es que en el año `63 le toco el turno de vuelta a un presidente constitucional y apareció Don Arturo Humberto Illia, uno de los pocos Cordobeses nacidos en Pergamino que se conocen. Don Arturo Humberto Illia nombro como Ministro de Economía a Don Eugenio Blasco que muere en el cargo y entonces mi gran amigo Juan Carlos Pugliese asume como Ministro de Economía - empieza, mejor dicho, su carrera como Ministro de Economía suplente en todos los gabinetes radicales -. Pero como las cosas buenas duran poco tiempo, antes de cumplir los tres años los muchachos de la (haciendo el signo de una insignia militar en el hombro izquierdo con los dedos índice y mayor de la mano derecha) viñeta le dan el raje a Don Arturo Humberto Illia y designan, en elecciones limpias, y por u-na-ni-mi-dad - 3 votos - a Don Juan Carlos Ongania.

El hecho de que Don Juan Carlos Ongania en la época del enfrentamiento entre azules y colorados haya sido azul - y legalista - y después se convirtió en golpista - y de hecho, colorado - es porque a veces, la gente, des-ti-ñe.

La cuestión es que a Don Arturo lo rajaron porque decían que era muy lento, que era una tortuga. Ahí tuvimos un cacho la culpa todos porque los sindicatos, la C.G.T. le tiraba tortugas en Plaza de Mayo, los medios en contra, los periodistas en contra, los humoristas le hacíamos chistes - éramos una manga de boludos que pa' que' le via' contar -; porque el problema no era que Don Illia era lento: el problema es que los que vinieron después fueron... fueron rápidos, y fuimos derecho pal' cara...melo, fuimos, pero bah, pero rápido!

Claro, no todo fue negrura en aquellos años porque en el `66 hubo avances: porque después de la "NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS" cerraron todas las facultades y entonces todos los investigadores, científicos, matemáticos, laburantes de las neuronas avanzaron: avanzaron hacia la frontera y se las tomaron y no volvieron nunca mas. Después, apareció algún premio Nobel que volvió: a saludar a la familia y se las volvió a tomar, total...!

Para 1969 el Ministro de Economía era Adalbert Krieger Vassena que había mantenido el dólar mas o menos estable; pero de pronto apareció Don José María Dagnino Pastore y, como el dólar ya estaba a 350 mangos, le arranco dos ceros porque invento el peso ley 18188 - íntimamente llamado "EL PESO LEY" - Don Juanca, en aquellos años - Juan Carlos Ongania - pensaba quedarse 20 o 30 años, pero apareció el "CORDOBAZO", el "ROSARIAZO" y el país se movió como un "FLANAZO". O sea que para los finales de 1970 los muchachos (haciendo de nuevo el signo de una insignia militar en el hombro izquierdo con los dedos índice y mayor de la mano derecha) le dieron las gracias por los servicios prestados a Don Juanca I y después designaron en elecciones limpias y por unanimidad a Roberto Marcelo Levingston.

Roberto Marcelo Levingston es el único presidente en toda la historia argentina desde 1810 hasta la fecha que cuando lo designaron no lo conocía ni el loro! Vea, en las redacciones, no sabían como se escribía el nombre! No había una foto de él! Cuando, a la noche, en la sexta apareció "LEVINGSTON PRESIDENTE" la gente preguntaba "PERO EL PRESIDENTE DE QUE PAIS SERA ESTE BUEN SEÑOR?" Y porque para colmo, cuando lo designaron el estaba en la Junta Interamericana de Defensa en Washington! Así que aquí estabamos como los indios que se golpean el codo: en bolas, y a los gritos!

Por fin, Don Levingston apareció y dijo "SOY EL PRESIDENTE" y se sentó en el sillón a esperar ordenes. Lo que pasa el problema fue que mientras estaba esperando las ordenes empezó a jugar un jueguito que decía: "PESE A TODO, YO SOY EL PRESIDENTE". Don Lanusse, que era el inmediato superior, no le gusto nada la cosa, pero roce va roce viene Don Levingston lo destituye a Lanusse, Lanusse escucha eso, caza el tubo y lo destituye a Levingston, y como donde manda Teniente General no manda General de Brigada Levingston volvió rápidamente al anonimato. Cansado ya de echar presidentes - había echado dos - Don Lanusse penso: "PARA PENSAR COMO YO, NADIE COMO YO". Entonces agarro y se nombro presidente sin dejar el cargo de Comandante en Jefe. Astuto el hombre! Y enseguida invento una cosa que se llamo el G.A.N.: "GRAN ACUERDO NACIONAL". Y lo mando al Coronel Cornicelli a verlo a "PUERTA DE HIERRO" a mi gran amigo Juan Carlos Can... Juan Carlos no (risas), Juan Domingo, Juan Domingo (aplausos), Juan Domingo Cangallo y le dijo que si entraba en el G.A.N. le devolvía todos los sueldos del `55 hasta la fecha. El viejo dijo "LO PRIMERO ES LO PRIMERO", cazo la mosca, lo dejo al gobierno con el G.A.N. y con las ganas. Y entonces Don Lanusse se chivo y se mando la famosa frase que "EL VIEJO NO VOLVIA PORQUE NO LE DABA EL CUERO". Pero como el viejo debajo de las arrugas todavía le quedaba un cacho de quiero... de cuero, volvió para mostrarlo en vivo y en directo y formo un frente cívico que se llamo "FRE.CI.LI.NA.". Pero como la Frecilina tenia nombre de antibiótico lo cambiaron por "FRE.JU.LI.". Escuche, Frecilina, Frejuli, Frejupo, son todos remedios del mismo laboratorio! Vienen en píldoras, en inyectables, en supositorio, úselo como le de las ganas!

La cuestión es que en aquellos años '73 apareció "LA NUEVA FUERZA", un partido político inventado por mi gran amigo Alsogaray que tenia como candidato a presidente a mi gran amigo Julio Chamizo, el que quiere acordarse, que se acuerde! La cuestión es que el 25 de mayo de 1973 asumió el tío, no este, otro tío, el tío, el tío Hector J. Campora, y como el eslogan era "CAMPORA AL GOBIERNO, PERON AL PODER", los muchachos del bombo rápidamente renunciaron a don Hector. Renuncio el presidente, renuncio el vicepresidente, renuncio el presidente provisorio del Senado Díaz Vialisi, una cosa ahí, que se yo lo que hicieron. La cuestión es que quedo como candidato a Presidente de la República el presidente de la cámara de Diputados Raúl Lastiri, que casualmente era yerno de López Rega!. La cuestión es que Lastiri - conocido también como "JOSE CORBATA" porque tenia un montón y le encantaban - llamo a elecciones y gano por unanimidad la formula "MENEM-MENEM...", digo, no, la formula "PERON-PERON". Peron se muere y de estar mal pasamos a estar peor porque viene Isabelita y lo trae a Celestino Rodrigo que se manda el famoso "RODRIGAZO" que nos deja a todos con el tuje pal' norte! La moral de la historieta es que Don Celestino, que yo sepa cabe destacar, y que yo sepa, fue el único Ministro de Economía, que se comió canas por cuestión de su gestión como ministro, cosa que no le ha pasado a ningún otro ministro de economía, nunca mas, se han salvado todos, la verdad es que es un misterio, que no se por que! (a su libretista) Como seguía esto? (el libretista le sopla, y Tato sigue). Ah!, si.

Después de Celestino Rodrigo, después de Celestino Rodrigo apareció Tony Cafiero, si, si, si, Tony Cafiero, el del "SI", el del "SI LO HUBIERA SABIDO NO LLAMABA A PLESBICITO"! Y después de él apareció Mondelli - que Isabel decía "NO ME LO TOQUEN AL GORDITO"

Cuando se murió Peron - es una acotación que le voy a hacer yo - estaba laburando en este canal, me llamaron para decirme "VAMOS A PARAR UN POCO CON LOS PROGRAMAS HUMORISTICOS, HAY QUE HACER DUELO", y yo pense que estaba bien para que lo suspendan un par de semanas (silencio durante algunos segundos, y luego risas)... La verdad es que no lo suspendieron un par de semanas, lo suspendieron un par de años! Porque después vinieron los muchachos del `76 de vuelta y la siguieron... Porque en aquel entonces eran largos los duelos, comprende?! Y así llegamos, a la época del proceso, de los Ministros de Economía, era José Alfredo Martínez de Hoz, y el proceso lo voy a pasar por alto porque, la verdad que, no, mejor no recordarlo, cierto?

Por eso hice un Per Saltum y aparecí en la democracia, en 1983, con Alfonsín, Grinspun, Sourrouille, el Austral, el desagio, Juan Carlos Pugliese II, el bolonki, y Jesús Rodríguez casi como Jesús termina crucificado. Mientras en estos tiempos la hiperinflación y los empresarios le apretaban el gañote a Don Raúl Alfonsín, apareció Carlos Saúl I, primer presidente electo que decía que tenia el equipo formado, listo para salir a la cancha y ganar por goleada! Don Raúl, que quería quedarse 6 años, ni un día antes, ni un día después, no le quedó mas remedio que tirar la esponja y de paso le tiro el gobierno por la cabeza a la patilla mas gorda de América, Carlos Saúl I.

Y aquí estamos señor. 30 años. 30 años bancándose 16 presidentes y 37 Ministros de Economía que se la pasaron diciendo "ESTA ES LA CRISIS MAS GRANDE QUE ESTA SUFRIENDO EL PAIS", "HAY QUE REDUCIR EL GASTO PUBLICO", "HAY QUE LABURAR MAS", "HAY QUE INVERTIR EN EL ISPA". Mientras tanto, quiere que le diga una cosa?, mire, este peso moneda nacional (sosteniendo el billete de un $mn en la mano, con otros billetes --un $ley 18188, un $argentino, un Austral-- sobre la mesa) le arrancaron dos ceros por este otro peso ley 18188; a este le arrancaron cuatro ceros por este otro peso argentino, y como si esto fuera poco le sacaron tres ceros mas por este peso... por este Austral. O sea que extirparon, le extirparon nueve ceros a este pesito de acá delante. Y como este Austral equivale a mil millones de pesos moneda nacional, y como en aquel entonces se compraba con 83 $mn un dólar, este Austral equivale a DOCE MILLONES DE DOLARES... (risas, mezcladas con silencio, lagrimas e ironía), lo cual parece un chiste, si no fuera una joda grande como una casa... Y yo todavía (aplausos), yo todavía tengo confianza, tengo confianza, por eso le digo a los políticos y a los funcionarios - no a todos los políticos ni a todos los funcionarios porque hay que preservar las instituciones - algunos políticos y algunos funcionarios que están ahí viéndome, si siguen haciendo las cosas que están haciendo yo voy a tratar de estar acá todo el tiempo posible para seguir jodiendo! Y para cuidarlos también... Y para preservarlos de la maquina de cortar boludos; porque si pusiéramos la maquina de cortar boludos dentro de la maquina del túnel del tiempo, y se pusiera a cortar boludos históricos con retroactividad... otra hubiera sido la historieta hoy! Historieta que como país, no creo que nos merezcamos - esto lo dice mi libretista Santiago Varela... yo... no estoy tan seguro! Un cacho de culpa tenemos también...! -.

Por eso les digo, mis queridos chichipios, seguir laburando, vermouth con papas fritas, y... (aplaudiendo dos veces, levantandose y terminando el monologo como todos los domingos)
GOOD SHOW!!!"

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