Deportes

Las imperdibles perlitas del Dakar 2011

El vivac de Copiapó dejó varias perlitas dignas de compartir. Desde un mecánico que se pasea desnudo, pasando por bicicletas imposibles de manejar en pleno desierto chileno.

Recorrido turístico

Fue una constante en todos los vivac chilenos. Las empresas patrocinantes del evento llevaban en grupos de hasta diez personas a sus invitados VIP, e incluso en algunos iban ataviados para la ocasión. Con la clásica remera con el logo de Rally y gorras a tono. Un guía turístico los introducía en la vida dakariana. El paseo no dejaba rincón sin visitar. Desde los baños químicos hasta la sala de prensa, que también fue fotografiada desde afuera por los entusiastas visitantes que querían inmortalizar cada detalle de este gran circo nómade, que diariamente moviliza a más de 2.500 personas.

Un rugbier en moto:

El francés Christian Califano es toda una leyenda en el mundo del rugby, deporte del que ya está retirado. Este año quiso probar qué se siente dentro de otra leyenda pero del mundo motor, el Dakar, y se subió a una moto KTM con el número 67. Si bien los resultados no se equiparan a su anterior ocupación -está último en la clasificación general-, sigue en carrera y además tiene tiempo para armar un seven, cuando el cansancio no se interpone, con los mecánicos que lo acompañan y con los chicos argentinos de la organización que se le animan.

Guerislav, el hombre que pasea desnudo

Es integrante de un equipo ruso, gordo, bajo, pelirrojo y casi calvo, y no tiene pudor a la hora de llenar una palangana en plena zona de asistencia y como Dios lo trajo al mundo meterse adentro para refrescarse en plena tarde. Tampoco se inhibe a la hora de cruzar el campamento sin ropas y llegar al sector de las piletas, donde hombres y mujeres se lavan los dientes y las mudas, y quedarse allí largo rato agarrado a una pileta mientras intenta despejarse después de unas copas de vodka.

Pedaleando por el vivac

La empresa de telefonía cuyo nombre lleva el Dakar este año traslada a cada campamento un súper VIP. Entre los muchos servicios que brinda, dispone de cuatro bicicletas que son prestadas a periodistas para movilizarse por la amplia extensión de los vivac, desparramado en unas seis hectáreas. El problema que tienen es que en el desierto usarlas en una titánica tarea y cada pedaleo equivale a caminar dos vivac completos.

En motitos para evitar las infinitas caminatas

La organización del Dakar cuenta con unas siete Yamaha TTR50 y unas tres PW8 para que sus miembros ahorren tiempo y esfuerzo y vayan de una punta a la otra montados en estas simpáticas y pequeñas máquinas. Pero conviene estar muy atento a los intrépidos conductores, ya que con ellas se escabullen por cualquier hueco y muchas veces representan para los desprevenidos caminantes un mayor peligro que los imponentes camiones de competición.

Una burbuja en el medio del desierto

El stand del ente de Turismo de Chile, que estuvo presente en las seis etapas disputadas en el país trasandino, son dos carpas unidas montadas sobre una estructura hexagonal que a su vez tiene el aspecto de una gran burbuja. Su excelente servicio de catering (ofrecen pinchos de mariscos, ceviche, cerezas, frutillas, jugos naturales, café, y hasta pisco sour) hace sentir a los cansados integrantes de la caravana Dakar como si realmente estuvieran en una auténtica burbuja en el medio del desierto.

Una pausa al atardecer en el Press Center

Cuando el sol había caído en Copiapó y el frío comenzaba a sentirse después de una jornada agobiante, la sala de prensa cambió de fisonomía. Una mesa ubicada en medio de la entrada comenzó a llenarse de jamón ibérico, distintos tipos de salame, todos traído de España, tomates, vino, pisco y vodka. De pronto la voz de Marie, la francesa que comanda este lugar, anunció en su lengua natal, en inglés y en castellano: “Hora del breafing, vamos”, y por un momento todos dejaron sus computadoras para relajarse un rato. Es que desde el año pasado, la organización elige una fecha para agasajar a los periodistas tras arduas horas de trabajo y caminatas.

ECOMAN

El estrafalario personaje que recorre el vivac para cuidar la ecología
Apareció raudamente el año pasado y este año recorrió el vivac de Antofagasta por afuera. Vestido con calzas de lycra azul, una malla a tono, botas de cuero verde, una pechera de plástico parecida a la de las tortugas Ninjas y un antifaz, recorre el campamento con una bolsa en mano en la que levanta todas las latitas vacías que encuentra. A veces incluso, saca un sello con su nombre y se lo aplica a la gente.

Cuidado con los pájaros

Los guardiaparques de La Portada en Antofagasta llamaron desesperados y enojados a la organización para denunciar que dos helicópteros habían volado a 200 metros y no a mil metros de altura según la protección de fauna. Es que allí anidan las aves guaníferas (cuya caca se llama guano y tienen de blanco todas las rocas y acantilados) y el ruido las asusta, lo que provoca un infernal aleteo que termina con los huevos y las crías en el mar. Luego se comprobó-según afirman- que los dos aparatos nada tenían que ver con el Dakar.
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