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Copiapó se transformó en la ciudad Dakar

El año pasado, saltó a la tapa de todos los diarios por el rescate de los mineros de San José. Ayer volvió a recibir al rally y una multitud vibró con un espectacular cierre de etapa en la montaña.

Aunque ya había recibido a la caravana del Dakar dos veces, Copiapó saltó a la fama a principios de agosto del año pasado. Su nombre se trasladó desde el desierto de Atacama a las tapas de los diarios de todo el mundo por la dura historia de 33 mineros que permanecían atrapados bajo tierra, por entonces con la incertidumbre de si con vida o muertos. Hoy, a casi tres meses del increíble rescate, la ciudad volvió a ser el centro del rally más exigente del mundo. Y, al igual que en 2009 y 2010, la gente no faltó a la cita con la velocidad, con inmensas montañas de superficie arenosa como escenario para el tramo final de la octava etapa.

Se sabía que, tras los sucesos en San José, esta edición iba a ser distinta para Copiapó. Su nombre fue uno de los más escuchados en todo el mundo, sobre todo el 12 de octubre pasado, día en que fueron rescatados los 33 trabajadores. Para llegar hoy hasta ella la caravana que viaja por tierra tuvo que partir bien temprano desde Antofagasta y recorrer los más de 600 kilómetros hasta el campamento, otra vez con el Océano Pacífico como referencia a la derecha del camino.

A pesar del calor y del viento que desparramó la arena por todos lados, miles de chilenos estuvieron desde temprano acomodados detrás de las líneas de seguridad que marcaron los últimos dos kilómetros de recorrido. El objetivo principal fue alentar con todas las fuerzas a Francisco "Chaleco" López, que con la Aprillia número 3 había ganado la etapa de ayer y venía peleando en la punta en la octava que se disputó hoy con una extensión total de 776 Km.
Desde lo alto de la montaña, perseguido por uno de los veloces helicópteros de la TV, el primero en bajar fue el español Marc Coma, finalmente el mejor del día en motos. A él lo siguió el francés Cyril Despres y de inmediato apareció Chaleco, que desató la pasión de los chilenos y el clásico grito de "Chi-chi-chi / le-le-le", adaptado para la ocasión con el cierre "es Chaleco de Chile". El piloto, que no es el más simpático de todos, saludó con una sonrisa y elevó uno de sus pulgares para que todos pudieran llevarse un buen recuerdo en sus cámaras digitales y celulares.

Tras el paso de otros competidores de motos, llegó el turno de los autos. El primero en bajar fue Nasser Al-Attiyah, quien hoy finalmente completó su ataque contra el español Carlos Sainz (segundo en derrapar sobre la arena hasta la pancarta final) y que no pudo resistir el andar tremendo del qatarí, gran favorito a quedarse con la mítica competencia que en 2010 se le escapó por muy poco.

Ya en el campamento, ubicado a unos 25 Km. de la ciudad, los competidores y gran parte de los que acompañan la caravana aprovecharon para sacarse fotos con una de las cápsulas Fénix (puntualmente, la que lleva el número tres) que se construyeron para rescatar a los trabajadores de la mina San José. Mañana, cuando la velocidad continúe con un extenuante "rulo" que empezará y terminará aquí mismo, Copiapó seguirá siendo el centro de atención del fabuloso mundo Dakar. Y, se anuncia, estarán algunos de los protagonistas de una de las historias más increíbles de las últimas décadas.

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21 de agosto de 2017 | 10:41
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