Carta de un "burro" al jefe de Gabinete: publicidad oficial

El que le escribe estas líneas es el "burro" que usted dice hizo mal las cuentas sobre la distribución de la publicidad oficial en la televisión abierta porteña. Así me calificó usted cuando el periodista Jorge Rial le preguntó acerca de esa información sobre la que trabajé más de un mes. Como sólo soy periodista, no experto en el mercado publicitario ni jefe de gabinete, me limité a hacer mi trabajo; hacer periodismo,  qyue es buscar si posible a la verdad.


Estimado jefe de Gabiente, Dr. Aníbal Fernández.

El que le escribe estas líneas es el "burro" que usted dice hizo mal las cuentas sobre la distribución de la publicidad oficial en la televisión abierta porteña. Sí, así, sin conocerme, me calificó usted en radio La Red, cuando el periodista Jorge Rial le preguntó acerca de esa información publicada en La Nación y sobre la que trabajé más de un mes.

¿Se acuerda de ese diálogo?

- Rial: Ayer [por anteayer] La Nación y hoy [por ayer] Clarín arremeten con el tema de la distribución de la publicidad oficial.

- Fernández: "Yo no me voy a hacer cargo de los burros que ponen a hacer ese tipo de notas. Si La Nación tiene burros que no saben sumar ni hacer cálculos como corresponde o lo hacen a sabiendas porque lo que intentan es denostar al Gobierno no tengo que andar explicándolo. Si a La Nación y Clarín les gusta andar diciendo estupideces porque nos saben cómo se calculan esas cosas entonces que lo expliquen ellos, total, mentir mienten todos los días con lo cual por qué me tengo que estar preocupando yo.

- Rial: ¿Ud. me podría explicar a mí, sacando la mentira, si hay algo de verdad en esto?

- Fernández: El gobierno nacional tiene distintos ámbitos que pueden pautar, ellos toman uno solo y sobre ese sólo hacen cálculos de valores relativos que por su puesto se van a distorsionar porque no tienen absolutamente que ver con la realidad. Ni por casualidad le pasan cerca de lo que está sucediendo y no tengo por qué explicárselo, ni se tomaron el trabajo de consultarlo, salieron, publicaron, dijeron lo que se les antojó. Si toda la vida mintieron, por qué voy a andar yo tratando de corregir algo si un diario que miente por completo desde la tapa hasta los chistes; que diga lo que se le antoje. Yo sé lo que tengo que hacer y ocuparme seriamente de ser responsable, y que sea analizado, auditado y cuidado por la Sigen [Sindicatura General de la Nación] y, si fuera necesario, por la Auditoría [General de la Nación] y que analicen cada uno de los números que estamos exhibiendo como tiene que ser. No me van a auditar precisamente los burros que pone La Nación o Clarín a hacer ese tipo de cálculo que no tienen idean de cómo se hacen.

Yo soy ese "burro" y como sólo soy periodista, no experto en el mercado publicitario ni jefe de gabinete, me limité a hacer mi trabajo. Es decir, hacer periodismo, que no es otra cosa que preguntar y preguntar hasta encontrar algo que se parezca lo más posible a la verdad. En este caso, recurrir a todas las fuentes involucradas, lo que incluye cuatro consultas (13, 15 y 23 de diciembre y 4 de enero, si quiere los mails y las promesas de Anses de responder, se los puedo pasar) a la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) sobre los 15.000 segundos de publicidad que contrató en los programas Duro de Domar y Televisión Registrada, realizados por la productora Pensado Para Televisión (PPT), la misma que produce en el estatal Canal 7 el programa 678, dedicado a defenestrar políticos opositores, medios de comunicación privados y periodistas que hacen su trabajo. Según estimaciones del mercado, esos segundos equivalen a no menos de US$ 20 millones. Tiene razón que esa cuenta no es exacta: a PPT llega dinero de otros organismos pero en la información que obtuvimos no hubo manera de desagregarla para estimar la inversión total.

Ni la Anses (a mis consultas) ni usted (en las dos oportunidades que le preguntó Rial) respondieron por qué Canal 9 recibe dos tercios de todo lo que el Estado nacional invierte en publicidad oficial en la televisión estatal. Rial -que tenía seguramente una agenda de preguntas más amplia- no le preguntó por qué el ex interventor en el Sistema Nacional de Medios Públicos (hoy Radio y Televisión Argentina), Luis Ricardo Palacio, tiene actualmente funciones en esa emisora, la que más incumple la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual respecto de la inclusión de contenidos de producción propia y de productoras independientes. ¿Qué opinan los actores y actrices que suelen fotografiarse con miembros del oficialismo acerca de la nula emisión de ficción nacional en esa señal, premiada en 2010 con millones de pesos de pauta oficial?

Usted no respondió sobre los números de la publicidad oficial ni sobre Palacio porque hace tiempo que no responde sobre este tema, que curiosamente estuvo completamente ausente en las últimas emisiones del programa 678, habitualmente dedicado a la revisión y relectura de los medios de comunicación cuya sustentabilidad se basa en la publicidad privada.

Ud. sabe bien que la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), una organización no gubernamental dedicada, entre otras cosas, al seguimiento de la distribución de la publicidad oficial, tuvo que ir a la Justicia en lo Contencioso Administrativo para que el Gobierno (y particularmente usted) entregara información pública sobre este asunto. Y la Justicia, en primera y segunda instancia, le ordenó a la secretaría de Medios, un organismo que depende directamente de Ud., que entregue esos datos referidos a gastos efectuados en algunos meses de 2009, discriminados por rubro y medio de comunicación; organismo contratante y el tipo de campaña efectuada en cada caso.

Al no dar esa información, Ud. y los funcionarios a su cargo violaron lo dispuesto en el decreto 1172/03, firmado por el entonces presidente Néstor Kirchner, que garantiza el ejercicio del derecho de acceso a la información en el ámbito del Poder Ejecutivo. Según la ADC, "luego de años de contestar solicitudes de información sobre publicidad oficial, la Jefatura de Gabinete de Ministros -de quien depende la Secretaría de Medios- rechazó el pedido alegando que se trataba de información que involucraba datos personales y que por lo tanto había que contar primero con el consentimiento de aquellas personas cuya información era cedida, según lo establecido por la Ley Nº 25.326 de Protección de Datos Personales".

La ADC, una organización independiente rigurosa, sin filiación política partidaria, a la que no puede acusarse de oligarca ni mentirosa, prepara un nuevo pedido de acceso a la información pública para conocer la inversión publicitaria oficial de 2010.

Ministro, este "burro", que es cierto, nunca fue bueno en matemática, le pide que abra a la opinión pública la información que guarda con tanto sigilo. Hasta que eso suceda, seguiremos haciendo cálculos para saber cuánto gasta el Gobierno (¿el Estado?) en publicidad y hacia dónde va ese dinero, que es suyo, pero también mío y de todos los contribuyentes. ¿Querrán ellos (¿nosotros?) pagar telenovelas extranjeras, viejas series de los 80 o programas de archivo dedicados a ahogar las voces legítimamente críticas?

Le agradezco la atención y le envío un cordial rebuzno.

José Crettaz
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20 de agosto de 2017 | 08:50
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20 de agosto de 2017 | 08:50
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