Las familias también eligieron Reñaca

Se la tildó de “destino teen” y de “lugar romántico”, pero lo cierto es que muchas familias mendocinas optan por la V Región chilena como el destino elegido para pasar sus vacaciones veraniegas. En la nota, enterate los motivos de esta elección y no te pierdas la playera galería de fotos.

Es que, si bien hay destinos más tranquilos para las familias que están relativamente cerca –como Con Con, Maitencillo, Zapallar o Cachagua-, Reñaca tiene muchas ventajas que la posicionan.

Andrea y Sole Richardi, el pequeño Bautista, Diego Gámbaro, Rubén David, Aylén Titotto y Stella Puglioli elegían uno de los sectores más tranquilos para reposar bajo el sol.

En primer lugar, hay actividades y propuestas para hacer con los más pequeños, que los mantienen lejos del aburrimiento. Otro ítem valioso es que el polo comercial que significa Viña del Mar está muy cerca y es sabido que todas las familias destinan al menos un día para aprovechar de las mega liquidaciones que los shoppings y negocios chilenos están acostumbrados a organizar.

Vanesa Coray y Miguel Rosso junto a sus hijos, Agustín, Sofía y Agostina.

Los miembros de la familia Juárez con una
"intrusa": María Grazia Vicario.
 
“En nuestro caso, tenemos hijos preadolescentes (entre 10 y 14 años) y las características de Reñaca nos dejan tranquilos. Pueden salir de noche, generalmente se juntan con amigos en el McDonald's. En un radio de dos o tres cuadras, hacen algo pero no se alejan”, explicó María, una mamá de chicos de 10, 12 y 14 años.

En segundo término, no hay que olvidar la cercanía. Algunas familias se animan a viajar con abuelos, tíos y demás parentela justamente porque en escasas seis horas ya se llega a destino.

Economía y tranquilidad

Los días familiares tienen un marcado contraste con respecto a las jornadas descriptas por los teens. Mientras que estos últimos sólo quieren fiesta, música y mucha diversión, las familias hacen un plan súper relajado: las mañanas se disfrutan con caminatas o trote hacia Viña. Luego viene la hora del almuerzo, en casa y muy frugal. Playa toda la tarde, por supuesto, y en la noche juegos de mesa, películas o paseos que no impliquen mucho gasto (como visitas a ferias de artesanías o ir a tomar un helado). ¿Comer afuera? "Sólo una o dos veces, si la estadía es de dos semanas", comentó un viajero.

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