El reducto menduco de Reñaca

Un pedacito de la calle Arístides Villanueva se mudó a la playa. Es que el bar que fue la sensación del 2010, Barlatina, abrió sus puertas en la costa del Pacífico y se transformó en el lugar de paso obligado por las noches. En la nota, no te pierdas las fotos de su inauguración.

En la V Región de Chile hay una constante: implícitamente, todos los años se genera un código que impone lugares "de chilenos" y otros que son "de argentinos". No se trata de una cuestión de discriminación o de separación... sino que la onda del espacio, el tipo de música, los tragos preferidos y las costumbres que se imponen en ellos hacen que se los catalogue de esa forma.

Por supuesto, es también sólo una forma de decir. Lo cierto es que cada vez más, los de un lado y del otro de la cordillera se uniforman y comparten diversión, usanzas y gustos musicales.

El Barla Team. Luis Armendariz, Flor Delgado, Rosario Díaz Araujo y Ofelia Cuadra en la puerta del bar más menduco de Reñaca.

Este año, Rosario Díaz Araujo y Nacho Cuadra -matrimonio solamente comercial, vale aclararlo-, los "padres" del bar revelación de la Arístides, decidieron "dar a luz" un nuevo hijo... y que mejor que en "la Arístides con playa": Reñaca.

Loca, loca, loca. Como dice la canción de Shakira,
las chicas le pusieron toda la onda a la noche de
Reñaca.
 
Una carta que conquista. En el primer puesto, tres tipos de tablas para compartir se transformaron en los platos más pedidos: la "Pro", la "Surf", y la "Mar". ¿Los ingredientes? Variedad de fiambres, mariscos, pinchos varios –mini brochettes- y deliciosas cazuelas dominan sus componentes.

Las papas bravas son un clásico al que nadie puede resistirse, al igual que las rabas; y las machas a la parmesana son la vedette del momento.

En cuanto a los sandwichs, hay una gran variedad y la característica primordial son las originales mixturas que los componen: papaya, cerdo y pebre; pavo, palta y tomate; mix de verdes, etc.

Por supuesto, para los más frugales o los que bregan por unas vacaciones light, las ensaladas son la mejor opción.

Matías Ramos y María Silvia Schiavone
también dijeron presente.
Los tragos, más argentos que nunca. Se sabe que tomar un buen fernet o un campari bien preparado en Chile es una prueba difícil. Si querés encontrar el fernecito o el campari con naranja en el punto justo, el Barla es el lugar indicado.

Pero la extensa carta de tragos continúa con cerveza tirada, mojitos, pisco sour, cuba libre, Malibú, Baileys y mucho más.

Los licuados súper frutales y sin alcohol son también una opción válida.

La música de siempre. Por supuesto, la música distintiva del bar, que le infundió esa personalidad tan especial, se trasladó también a Reñaca: los sones de la Mala Rodríguez, Julieta Venegas, Bomba Estéreo, Jarabe de Palo, Chambao y otros invitan a la buena charla en las mesas y a levantarse luego y hacerse amigo con “los de al lado”.

El clima del bar. Quizás las olas marinas o la brisa nocturna del Pacífico lo condimentan de una manera especial y lo vuelven mucho más intimista que el de la Arístides. Los ocasionales visitantes ríen, se divierten, la pasan bien pero también se confiesan, y se animan a las charlas profundas… casi emocionantes.   

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