Deportes

Conocé algunos personajes del Dakar 2011

Entre los participantes y la enorme caravana que acompaña al raid existen ciertos personajes muy particulares. La familia Bollero que hace del Dakar un evento familiar, el mecánico de "Chaleco" que ahora corre, entre otros.

Isabelle Patissier, francesa 43 años

Son 9 mil kilómetros de la máxima exigencia física y mental. Las extremas condiciones climáticas, el desgaste corporal que implica manejar con 60 grados de temperatura, y la concentración que requiere el recorrido durante los 14 días, la convierten en la prueba automovilística más dura del mundo. Allí, en ese mundo en apariencia masculino, Isabelle Patissier asoma su rubia cabellera. Francesa, de 43 años, es la única conductora mujer en la categoría Buggy. En motos sí hay varias "princesas" al mando, pero en este caso no. Los autos no fueron su primera pasión deportiva. De chica, Isabelle quería escalar montañas. Y se convirtió en campeona del mundo en la disciplina en dos ocasiones. Con los primeros billetes que ganó en las alturas se compró un auto de competición. "Veía las imágenes del Dakar por la televisión, y me dije que algún día tenía que estar ahí", rememora. "Siempre fue un deseo para mí conocer la Argentina. Cuando la competencia cruzó el océano, fue una gran noticia", asegura Isabelle, que ya lleva su tercer año en nuestro país y Chile.
Ese descubrir de nuevas experiencias también la cruzó con el amor. Cinco años atrás, Thierry Delly Zotti, experto copiloto (compitió 24 veces en la prueba) compartió equipo con la francesa, y desde allí fueron marido y mujer.

A la hora de reconocerse como mujer, Isabelle se iguala al resto: "Una vez que te ponés el casco, somos todos iguales", dice Thierry, que se define tímido pero desborda con su sonrisa, y asegura que en el mundo Dakar a Isabelle "la miran y es una mujer, pero su pasado deportivo habla por ella. Es campeona del mundo en ambos deportes, le tienen mucho respeto porque logra lo que quiere". Esta carrera será la quinta juntos, y la mayor parte del tiempo la compañía juega a favor. "Él es un experto en mecánica, y me da la tranquilidad suficiente, nos complementamos muy bien", cuenta ella. En otras ocasiones las peleas se dan dentro de las escasas dimensiones del cubículo. "Puede estar todo bien, o todo muy mal", bromean, pero aseguran que la confianza es una clave. "El Dakar es la escuela de la humildad. Son 15 días en los que hay que luchar, bajar la cabeza, no ser arrogante", define Thierry. El contacto con la gente, sostienen, "es la base de todo Dakar". "Es necesario que los argentinos puedan estar cerca, gritarnos, tocarnos y pedirnos una foto cuando bajamos a cargar nafta", dicen sobre la pasión argentina. "Es lo que nos motiva a seguir".


Marcelo Verdugo, chileno, 28 años

Agachado, llave en mano, ajusta unas piezas de la parte trasera de una rueda. Llegó al país unas horas antes con las partes de la moto por separado, y es momento de alistar cada detalle. Para Marcelo Verdugo, éste es el primer Dakar del que participará en Argentina y Chile –su tierra natal-. Pero sus comienzos en la competencia se remontan cuatro años atrás, cuando fue el mecánico del piloto chileno Francisco "Chaleco" López en el equipo Honda, en la travesía por África, y también en una temporada mundial de rally.

"Tengo toda esa experiencia de las carreras, pero siempre estuve ligado a las motos", termina confesando. Entre los 14 y los 20 fue piloto en las dos ruedas, y después se volcó a la mecánica. "Las conozco de memoria", cuenta quien se metió en el mundo tuerca desde chiquito. Verdugo es parte del equipo Tamagural Honda Racing XC Rally Team, formado por 15 personas, y que compite con tres motos y una camioneta. La parte más fuerte de su trabajo queda dentro de los límites del "vivac", el campamento-taller de cada noche recibe a los autos después de las etapas. Allí Verdugo escucha el reporte del piloto sobre los inconvenientes del vehículo, revisan las motos y se reparan. "Se trabaja más que nada de noche, y después nos tiramos a descansar en las carpas", dice sobre la rutina que llevan en los 14 días como apoyo y asistencia de quienes manejan. El traslado entre cada punto de las estaciones intermedias, Verdugo lo hará a bordo de una de las camionetas de apoyo que viajan delante de la moto, para llegar a montar cada campamento.
Al tener la experiencia africana, destaca la posibilidad de poder comunicarse sin problemas: "Conocer el idioma hace más fácil todo, hay más latinos así que podés estar más cómodo. Somos como una gran familia".


Familia Bollero, Rodolfo y Patricia, Argentinos, 39 años

Para los Bollero, el Dakar es un evento familiar. Padres e hijos, más un grupo de amigos, se encargan de todo, incluso de conseguir auspiciantes para solventar la aventura, algo que confiesan es bastante difícil a pesar de haber hecho una buena carrera en 2010. Rodolfo Bollero, piloto y jefe de familia, compite en motos desde que tenía 20 años, pero estuvo mucho tiempo sin entrar a las pistas por una serie de accidentes que tuvo. La primera vez que el Dakar llegó a la Argentina, los tucumanos siguieron cada instancia del rally por televisión, Patricia –esposa de Rodolfo- lo convenció de competir otra vez. "Nos pareció más que interesante como aventura para realizarla. El año pasado teníamos la camioneta de asistencia con el mecánico y jefe de equipo, que dormían dentro del campamento, nosotros dormíamos en la camioneta, era nuestra casa", relata Patricia que se encargó de los detalles para que las comodidades mejoren. Esta vez llevan un camión con dormis y el resto del equipo va a descansar en la camioneta Sprinter. Rodolfo Cisneros es amigo de Bollero y fue elegido jefe de equipo por ser metódico y calmo bajo presión. Federico D’Amato es un mecánico muy joven pero experimentado. "Lo acompañamos como familia en absolutamente todo. Siempre dije que en mi casa se desayunaba, almorzaba y cenaba Dakar, porque fue así todo el año pasado, y este año fue igual", asegura Patricia. "Para los chicos fue una experiencia increíble, porque no sólo compartieron la competencia con su papá sino que tuvieron funciones específicas, se pusieron la camiseta del equipo más allá de la familia. Los dos hablan inglés así que socializaron con pilotos de todo el mundo", reconoce la esposa de Bollero.


Pedro Fernándes, portugués, 38 años

Subido al acoplado del camión, Pedro Fernándes revisa cajones, acomoda piezas, pasa lista. El gigante motorizado es su ambiente natural, de allí salta al piso y vuelve a trepar como si fuera apenas un escalón. Este portugués corrió por primera vez en el 2008, en Europa y África. En aquel momento fue convocado por un conocido que proyectó competir con un equipo propio, Dakartec, en la competencia más dura: "Me llamó para ver si quería conducir el camión de apoyo, y ¡claro que quería!". Esa fue su primera experiencia Dakar, y en 2011 transita su cuarta vez. Aunque nunca fue piloto profesional, estaba ligado al mundo de los camiones, y el llamado lo motivó. Hoy, junto a otros dos compañeros también portugueses, es el encargado de llevar todo lo que un equipo (pilotos, mecánicos, la moto misma) pueda necesitar en los 14 días. "Llevamos todo, todo", resume. En cada campamento, el camión funciona como una gran alacena de la que el equipo toma las provisiones para subsistir. "Tenemos energía, los repuestos, y también las mudas de ropa o los elementos de higiene", detalla.

Como si no fuera recién la tercera vez que viene al país, Pedro recibe el saludo de varios argentinos que pasan por el campamento, y disfruta de la pasión que gira en torno a la carrera que une 11 provincias argentinas. "Se vive mucho en poco tiempo, y hay que disfrutarlo al máximo", cuenta. Haciendo caso a su afirmación, enseguida vuelve a subirse al camión para seguir ajustando cada detalle. Es que llevar "todo" lo que un equipo puede necesitar no suena a una tarea liviana.
Opiniones (0)
19 de octubre de 2017 | 12:17
1
ERROR
19 de octubre de 2017 | 12:17
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    18 de Octubre de 2017
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México