Deportes

Conocé por dentro al club más pobre de la D

Puerto Nuevo es el equipo más humilde, de la categoría más humilde del fútbol metropolitano. Conocelo por dentro a través del informe de Claudio Gómez para diario Perfil.com.

EL PEOR DE LA "D", POR DENTRO

Acá todo es genuino. Nada de estrellas que esquivan fotógrafos detrás de vidrios polarizados ni de dirigentes con cuentas en bancos fuera del país. Nada de hinchas oportunistas que eligen al equipo porque siempre gana ni de periodistas que elogian a cambio de un sobre. Puerto Nuevo es lo que se ve: una mezcla de pobreza, voluntad, carencias y pasión. Por eso resulta tan apasionante internarse en el día a día del equipo más pobre de la categoría más pobre. Por eso, estas historias.

Técnico todoterreno:

Roque Cabezas fue enganche, figura y referente del equipo que ascendió a la C en el ’93. Este es su tercer ciclo como entrenador en el club. Acumula ocho meses en el cargo y hace siete que no cobra. El sueldo de los tres integrantes del cuerpo técnico es de 3 mil pesos. A pesar de todo, Cabezas es polifuncional: utilero, planillero, jefe de la delegación cuando viajan, corta el césped, prende la caldera. Y hasta preparador físico: los dos que tuvo renunciaron porque no les pagaban. “Con 18 puntos zafamos del descenso, y juro que el día que Puerto Nuevo se salve agarro el silbato y no me ven más –se sincera–. Además
sufro mucha ingratitud, porque cuando perdemos los hinchas me putean hasta porque soy de Zárate.”

Va en dos ruedas:

El Mini Cooper es el fetiche de cualquier futbolista con ambiciones. Acá no. Ni rastros de un auto. El estacionamiento, improvisado debajo de la tribuna popular, está reservado para motos y bicicletas. Los jugadores aprovechan la  estructura de fierro que sostiene los tablones para dejar sus rodados. Así llegan cada tarde cuando vienen a entrenar, y así se van,  cansados, un par de horas después.

Todo arrancó por Pepe Arias:

Suena extraño, pero ocurrió así: cuando los fundadores decidieron crear el club, en 1939, eligieron bautizarlo con el nombre de la película Puerto Nuevo, protagonizada por Pepe Arias, que se había estrenado tres años antes. Los colores también los tomaron prestados: como en la flamante Comisión Directiva había unos cuantos hinchas de Atlanta y alguno de Boca coincidieron en el azul y amarillo. El diseño de bastones verticales lo impuso la mayoría Bohemia.

No es ingrato, es caro:

Se llama Emanuel Coesta, es arquero, tiene 23 años y llegó a préstamo de Villa Dálmine: “Yo sé que por jugar acá pierdo plata. A mí me pagan 100 pesos por partido ganado y 50 si empatamos, pero cada vez que compro ropa tengo que poner plata. Un par de guantes cuesta 200 pesos y con el estado lamentable de las canchas me dura apenas dos meses. Lamentablemente, el puesto de arquero es el más caro… Decí que trabajo en el videoclub del padre de un amigo y me puedo acomodar los horarios. Igual, mi idea es sumar partidos como titular y volver a Dálmine a pelear el puesto”.

Convenio y gerenciamiento:

En 1984, Puerto Nuevo se fusionó con el Círculo Italiano de Campana y pasó a llamarse Puerto Italiano. El acuerdo duró tres años. En 2002, firmó un convenio de cooperación con la Liga de Fútbol Profesional Boliviano, que es una manera elegante de decir que al club lo gerenció el ex futbolista Milton Melgar. Pero el negocio no prosperó. Desde entonces, volvió a ser Puerto Nuevo.

El Palermo de Campana:

En Puerto Nuevo, Maximiliano Zerbini es El Bati, aunque deberían llamarlo El Titán. Delantero de área, en esta temporada lleva convertidos siete tantos, apenas cuatro menos que Lionel Fonzalida, líder de la tabla de goleadores. Por eso, Zerbini se merecía que cada partido sus hermanos y amigos colgaran del alambrado una bandera a lo Martín Palermo: se trata de un trapo, fondo blanco, letras negras, con casilleros del 1 al 10 que van tachando ante cada anotación del delantero.

Equipo de trabajadores:

Puerto Nuevo empató 1-1 con Victoriano Arenas, en Valentín Alsina. El equipo de Campana formó de la siguiente manera: En el arco, Emanuel Coesta, empleado de un videoclub. Los cuatro del fondo: Marcos González, estudiante; Carlos Menoyo, abogado; Ricardo Carmarán, chofer, y Nahuel Domínguez, estudiante. En el medio: Jorge Núbile, empleado; Santiago Gorosito, empleado, y los hermanos Marcelo y Mariano González, que atienden un quiosco en su casa. Arriba: Cristian Gualdoni, cuentapropista, y Maximiliano Zerbini, que trabaja en la maderera del padre.

Números en rojo:

Puerto Nuevo tiene unos mil socios que pagan 20 pesos por mes. De recaudación ingresan unos mil pesos cada vez que juegan de local. Además, reciben de la AFA un subsidio de 5.500 pesos por partido porque juegan sin público visitante. Sólo la Primera tiene un presupuesto mensual de 30 mil pesos. No hay caso: los números no cierran jamás. “Los agujeros los tapamos con la ayuda de gente amiga y mucho ingenio. Acá se ven los verdaderos dirigentes, los que hacen cosas con nada”, dice Oscar Carpinedo, vocal de la Comisión Directiva, miembro de la Comisión de Fútbol, delegado en la AFA y chapista.

Pocos, pero seguidores.

No son más de cuarenta. La línea más dura se autodenomina Los Mismos de Siempre. Cada vez que Puerto Nuevo juega de local arman la fiesta en la tribuna que está detrás de un arco. Son nueve tablones de unos diez metros de largo que sostienen la pasión de los que menos tienen.

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
2 de Diciembre de 2016|16:53
1
ERROR
2 de Diciembre de 2016|16:53
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016