Deportes

Día de la independencia: cumplir los 18, planificar la propia vida y pensar Mendoza

MDZ reunió en la pizzería De la Ostia a siete jóvenes de entre 17 y 18 años que ahora saltan de la secundaria a la universidad. La "independencia" de la mayoría de edad. Como ven sus propias vidas a partir de ahora y cómo la de Mendoza y el país.

Tienen entre 17 y 18 años y un factor común: están terminando la escuela secundaria y se aprestan a ingresar a la universidad. Tienen voz y opinión: siete jóvenes mendocinos se le animan a la política y a la minería. Critican cariño a la escuela de la que están saliendo y centran sus esperanzas en la universidad estatal, en la que siguen confiando a pesar de las críticas.

Nos juntamos a comer unas pizzas en De la Ostia.

Un botón que sirve de muestra en el almuerzo de MDZ con los pibes sub 20 que se aprestan a comenzar la independencia:

- ¿Si pudieran, qué les pedirían a los políticos? ¿En qué tema creen que tienen que ponerse de acuerdo?

- ¡Un gobierno para Mendoza! ¡Por favor! ¡Un gobierno! No más que eso…

Ellos son Mauro Videla, del Pablo Nogués; Nicolás Oyonarte, del Icei; Gonzalo Guevara, de San Buenaventura, Sofía Wiinkhaus del Magisterio; Ailín Marini del Colegio Universitario Central, CUC; Agustina Dotta y Franco Colucci, ambos del María Auxiliadora. En los últimos dos casos, se trata de chicos que han hecho una pasantía en MDZ.

Nicolás está a punto de entrar a Ingeniería industrial, por lo que está haciendo el preuniversitario en la UNCuyo. Gonzalo y Mauro –aunque no se conocían- están en la misma apuesta. Sofía, entrará a Ciencias Políticas también en la UNCuyo. Agustina, Arquitectura en la Universidad de Mendoza y Franco, en Diseño en la UNCuyo. Ailín, seguirá Psicología en la UCA, pero no fue su primera opción: antes había arrancado por Medicina.

- ¿Por qué se decidieron por esas carreras?

Sofía, con vocación pública: Pasé por muchas carreras, siempre vinculadas a lo humanístico y sé que hay muchas formas de hacer cosas por la provincia. Hay otros modos: ONG, agrupaciones, pero al fin y al cabo lo que tiene más peso es la ciencia política. Tengo vocación de trabajar en la política, desde algún partido y de poder aportar al Estado.

- ¿Quién eligió por gusto?

Sofía se anota. Para Gonzalo, “lo que uno busca es un equilibrio entre tener trabajo y una carrera que te guste”. Nicolás está entusiasmado con el tema: “Lo primero que hice fue considerar que me gustaban las ciencias exactas y encontré ingeniería industrial. Podés estudiar desde química hasta administración; abarca muchas cosas y me gusta ese enfoque”. Gonzalo coicide. “Uno puede trabajar en cualquier tipo de empresa y en cualquier área de esas empresas”.

Ailín eligió lo que le gustaba, psicología. “Por eso salí de Medicina”, aclaró. Consideró que “es importante elegir lo que a uno le gusta. Me gustaba mucho más sentarme a estudiar cosas que tienen que ver con la psicología”.

Mauro: “Me encantan las ciencias exactas y la amplia salida laboral que tiene la ingeniería industrial”.

Franco: “¡Odio las ciencias exactas! Mi elección, en realidad, no fue ni por gusto ni por descarte. Pasé por carreras que no tenían vínculos: gastronomía, informática. No tenía la idea de Diseño Gráfico, pero me convenció un primo”.

Agustina: Yo sí elegí por gusto. Soy muy indecisa, pero busqué entre las cosas que me gustaban, como matemáticas y diseño y Arquitectura resume todo. Pero por supuesto, una elige una carrera para la cual el título te sirva.

- ¿Quién eligió la carrera de sus viejos?

Nicolás y Gonzalo cuentan que sus padres son contadores, pero que eligieron otra cosa. “Mis viejo me dejaron el margen de que yo sea quien elija”, sostuvo Sofía.

Ailín: “Mis papás querían que siguiera Medicina, pero no me gustó”. Querían un médico en la familia, pero no lo consiguieron.

Franco: Mi papá se cayó de espaldas cuando le dije que iba a estudiar Diseño. Quería que fuera abogado.

- ¿Tu viejo es abogado?

Franco: No, pero quería que yo lo fuera, le parecía bueno.

Gonzalo: Los padres te dan una orientación, pero no te exigen. Y uno tiene que escucharlos.

Esa extraña sensación

Se trata de un momento de quiebre. Lo saben. Se les nota en la cara. Están contentos pero a la vez, nerviosos.

Gonzalo: Lo que hay es ansiedad. Porque uno pasa a ser más independiente.

Nicolás: Uno cambia de amigos y cambia de grupo. Uno salta de un grupo de 30 personas aun grupo de 50 o 100. Hay que adaptarse a un cambio muy importante.

Agustina habló de los miedos: “Hay un poco de miedo a equivocarse de la carrera que uno eligió”. “Perder un año, el ritmo y las ganas, es my complicado”, aportó Sofía.

Pero Mauro señaló: “Eso depende; en la búsqueda, eso te puede pasar”.

- ¿Uno está preparado a los 18?

Agustina: Lo que hay que tener en cuenta es que uno se va a dedicar en el futuro a lo que va a estudiar. Vas a tarbajar de eso el resto de tu vida.

Sofía: A los 17 años es difícil imaginarse trabajando de lo que uno estudia. Es raro pensarse uno mismo entre los 30 y los 60 años haciendo lo misma cosa. Muchas veces hay algunas carreras que no tienen salida laboral y que están muy saturadas.

- ¿Se sienten preparados para enfrentar la universidad? Es raro pasar de un año de “joda” como es el último de la secundaria, a uno de responsabilidad y estudio. Pero ¿cuál es la formación con la que llegan a la universidad?

Mauro: Es muy grande la diferencia con la que nos vamos a encontrar.

Franco: Ahora estamos seguros que hay que ser más responsables.

Sofía: Por haber estudiado en un colegio de la Universidad uno ya sabe que será exigente. Creo que son más completos y que te piden más dedicación que otros.

- Y a propósito de lo que plantea Sofía, ¿hay diferencias entre los colegios secundarios de Mendoza?

“Si”, respondieron todos a coro.

Nicolás: Yo tengo amigos que ya terminaron y están de joda. Te llaman para salir un martes, un miércoles... y yo tengo que seguir estudiando hasta la semana que viene. Hay colegios que son más exigentes.

-¿Cuáles fueron las debilidades de la escuela secundaria?, ¿qué cosas creen que habría que cambiar?

Nicolás: la forma del polimodal en la que elegís rubro, se perdió mucho sobre las materias que son una base, como matemáticas o lengua, materias que tenés que tener. Cuando elegís el rubro, perdés lo básico. Creo que la currícula debería conservarlas.

Agustina: Totalmente de acuerdo. Yo no tengo matemáticas porque estoy en el rubro comunicación, arte y diseño.

Nicolás: Yo elegí humanidades y no tengo Física, y ahora elegí seguir Ingeniería, cosa que me jode en el pre.

Sofía: Yo Biología tuve un solo año y no me acuerdo de nada, sinceramente. Que se haya sacado la educación técnica en la Argentina fue un golpe bajo.

Agustina: Igualmente, hay una realidad: Los alumnos están siendo cada vez más vagos, por el sistema de rendir las materias que te llevas. Se les da demasiadas posibilidades y hay menos exigencia. Se la llevan a diciembre, rinden mal en ese turno, toman la misma prueba en febrero, y no la sacan. Y más y más oportunidades.

Sofía: Eso lo hacen los colegios para mostrar una mejor imagen, y para que no haya tantos repetidores.

Agustina: Pero no puede ser que te tomen varias veces el mismo examen, para que apruebes sí o sí.

Nicolás: Se cambia la currícula todos los años. Y esa costumbre de que nada dure, ni nada tenga continuidad pasa en todo: en la educación pero también en la justicia, en todo.

Mauro: Mucho depende de los profesores. Hay algunos que son ingenieros viejos que te piden un solo trabajo para ser presentado a fin de año y listo. Así, no aprendés nada.

- ¿Cómo es la educación en el país?

Nicolás: Cuando estuve en Israel (Nde la R: Nicolás Oyonarte compitió y ganó una beca que le permitió estar un mes en ese país), los chicos estudiaban en universidades de toda Europa y no de su país. A los pibes no les importaba quedarse en su país. Ellos elegían una carrera y buscaban en qué país seguirla.

Sofía: Lo que pasa es que nosotros somos diferentes.

Nicolás: Somos más aferrados a la familia.

Gonzalo: Mientras uno cursa, también espera poder irse a otro país.

Hay acuerdo. Pero les preguntamos si se trata de conformismo o falta de plata para poder salir del país. Insisten: no les llama la atención salir del país para estudiar.

Les recordamos que hace poco Bill Gates cuestionó la real incidencia de lo que enseñan las universidades latinoamericanas.

Todos coinciden en algo más: arrancar aquí con la carrera y volar en cuanto puedan. “Sería bueno poder completar los estudios en otro lugar, o competir por una beca, pero me gustaría iniciarla aquí”.

Sofía: A mi me gustaría ver cómo está la política en otros lados. Aquí está fragmentada, indecisa. No es lineal. Están dando muchas marchas y contramarchas y cada uno quiere tener su protagonismo, pero no se detienen a elaborar políticas de Estado, como en educación y seguridad, temas que van más allá de los partidos.

- De los siete, cinco han elegido universidades estatales. ¿Por qué?

Mauro: Para mi fue una elección. Preferí más ir a una estatal.

- ¿Por la plata?

Mauro: No. Me gustó más ese ambiente.

Agustina: Las universidades privadas dan la idea de que a ellas entra cualquiera. Esa es la idea que se ha generado…

Nicolás: Es buena la selección de la estatal. Uno entra y si desaprueba algo, tiene que seguir rindiendo.

Sofía: No debería haber universidades privadas.

Nicolás: ¡No podés prohibir las universidades privadas! Por más que está la universidad pública, tiene que haber opciones.

Sofía: Imponer una barrera económica en la sociedad que tenemos, es una locura. Por lo menos, a mi me parece mal.

- ¿Trabajar y estudiar? ¿Cómo ven el tema?

Mauro: Yo sí me lo he planteado. Y lo he hablado mucho con mi papá.

Nicolás: Yo me lo planteé, pero de una me dijeron que es casi imposible, por la gran exigencia de la facultad.

Franco: No tal vez trabajar el año que viene…

Mauro: Por lo menos no en los dos primeros años y después, sí.

Sofía: No necesito salir a trabajar. Pero sí pasa por la necesidad de tener independencia. Llega un punto en que es un moco pedirle plata a tus viejos para salir o comprarte una remera. Tengo pensado cursar los dos primeros años y después si tengo tiempo, meterme de lleno en la política.

Producción y entrevista: Gabriel Conte, Federico Croce y Pachy Reynoso.

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (5)
3 de Diciembre de 2016|23:02
6
ERROR
3 de Diciembre de 2016|23:02
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Para taty: Mira conozco muy bien la familia de uno de los chicos que están en esta nota y te aseguro que no son nada paquetes ni de elite como vos decís si son muy humildes y se rompen para darle a sus hijos la mejor educación que hoy por hoy no la encontras en las escuelas estatales, pretenden que su hijo sea un profesional egresado de la unc. y te aseguro que ese chico lo va a lograr
    5
  2. se nota que se vienen las elecciones vos no sos el mejor ejemplo panuestros jovenes pero tu vivesa si es unica !estas mas gordito conte! la buena vida todo lo que robaste en el ministerio de seguridad y en la dinaf te conocemos lo unico que tenes es lavia nada bueno aportas ponete atrabajar para la sociedad yno robes más
    4
  3. Es fácil saber por qué eligen a las universidades estatales:son mejores y gratis. Lo terrible es que la UNCuyo tiene tercerizado los ingresos, o sea para entrar tenés que pagar un preuniversitario privado, que cuesta como una Universidad o un terciario por lo menos, de manera que los chicos de pocos recursos no pueden acceder a ello, si las familias hacen un esfuerzo y lo pagan, se encuentran luego que los primeros años funcionan SIEMPRE a la mañana, no se puede trabajar y estudiar. El sistema es tan perverso, que la niversidad está cerrada para los chicos de sectores sociales bajos, hace unos días apareció un artículo sobre eso en Los Andes. Todos sostenemos la gratuidad de las universidades, que en la práctica son sólo para las clases altas y medias altas. Son los chicos de clase media y media baja, los que si quieren accder a una Universidad privada (difícil por el costo) o a terciarios y carreras cortas (entre 300 o 500 pesos), deben trabajar para ello, pero se le adecuan los horarios. Es un contra sentido, pero es así en la universidad post 90.
    3
  4. Me pareció muy buena idea el comenzar a escuchar y dar a conocer lo que piensan nuestros jóvenes, sería bueno escuchar a todos sin discriminar ni para un lado ni para el otro, TODOS y cada uno de ellos forman parte de nuestra sociedad y son el futuro!!!
    2
  5. ¡Qué paquetería de eleite los jóvenes que buscaron! Saben una cosa, más allá del centro está la provicnia de Mendoza y está llena de chicos que también piensan y existen. Por supuesto hay chicos de todos los niveles sociales, van a las escuelas periféricas, algunos hasta viven en villas...Les cuento, por si no saben.
    1
En Imágenes
Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
28 de Noviembre de 2016
Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016